jueves 23 de septiembre de 2021
OPINIóN Columna
08-09-2021 07:40
08-09-2021 07:40

Aportes económicos de Manuel Belgrano para la actualidad Argentina

A más de 200 años, las ideas de Manuel Belgrano que surgen de sus escritos económicos tienen plena vigencia. 15 ideas para todos estar de acuerdo.

08-09-2021 07:40

1. Sobre la imagen de los gobernantes, decía: “Nada importa saber o no la vida de cierta clase de hombres, que todos sus trabajos y afanes los han contraído a sí mismos, y ni un solo instante han concedido a los demás; pero la de los hombres públicos, sea cual fuere, debe siempre presentarse, o para que sirva de ejemplo que se imite, o dé una lección.....”.

2. Sobre los comerciantes:  “En fin, salí de España para Buenos Aires; no puedo decir bastante mi sorpresa cuando conocí a los hombres nombrados por el Rey de la Junta, que había de tratar de agricultura, industria y comercio, y propender a la felicidad de las Provincias que componían el virreinato de Buenos Aires; todos eran comerciantes españoles; exceptuando uno que otro, nada sabían más que su comercio monopolista, a saber, comprar por cuatro para vender por ocho con toda seguridad; para comprobante de sus conocimientos y de sus ideas liberales a favor del país, como su espíritu de monopolio para no perder el camino que tenían de enriquecerse.....”.

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3. En referencia a la prosperidad:Fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio, son los tres importantes objetos que deben ocupar la atención y cuidado. Nadie duda que un estado que posea con la mayor perfección el verdadero cultivo de su terreno; en el que las artes se hallan en manos de hombres industriosos con principios, y en el que el comercio se haga con frutos y géneros suyos es el verdadero país de la felicidad, pues en él se encontrará la verdadera riqueza”.

4. Sobre la agricultura:La agricultura es el verdadero destino del hombre. En el principio de todos los pueblos del mundo cada individuo cultivaba una porción de tierra, y aquéllos han sido poderosos, sanos, ricos, sabios y felices, mientras conservaron la noble simplicidad de costumbres que procede de una vida siempre ocupada, que en verdad preserva de todos los vicios y males. Todo depende y resulta del cultivo de las tierras; sin él no hay materias primeras para las artes, por consiguiente, la industria no tiene cómo ejercitarse, no pueden proporcionar materias para que el comercio se ejecute
tres cosas eran necesarias para acertar en la agricultura; primera, querer: es necesario amarla, aficionarse y gustar de ella, tomar esta ocupación con deseo y hacerla a su placer; segunda, poder: es preciso hallarse en estado de hacer gastos necesarios para las mejoras, para la labor y para lo que puede mejorar una tierra que es lo que le falta a la mayor parte de los labradores; tercera, saber: es preciso haber estudiado a fondo todo lo que tiene relación con el cultivo de las tierras...”.

5. En relación con el comercio:Es constante que el alma de los Estados es el Comercio interior, pues con él es que se da vida a todos los ramos del trabajo de los hombres que lo promueven; así se ve el anhelo y afán que emplean todas las naciones civilizadas para elevarlo al mayor grado de prosperidad posible; arbitrando todos los medios que puedan facilitarlo, y quitándole cuantos obstáculos y trabas puedan impedirle sus progresos. Caminos, puentes, navegación de ríos, canales, posadas cómodas, postas, diligencias, y tantos otros medios son los objetos de la primera atención de los Gobiernos ilustrados, casi con el fin único de proporcionar al comercio interior todos los medios de que se ejecute sin dificultades ni tropiezos, conociendo que es el verdadero móvil para engrandecerse y hacerse respetables tanto interior como exteriormente. La nación China está dando a todas las del mundo conocidas, un ejemplo constante de lo que es el Comercio Interior auxiliado......”.

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6. Sobre el trabajo: “El derecho de trabajar es una obligación impuesta al hombre por el autor de la naturaleza; es tan sagrada, que es seguramente la primera obligación, el primer deber, como que se halla íntimamente unido a su propia conservación y subsistencia. Es una ley escrita, no en débiles pergaminos, sino impresa y grabada profundamente en el corazón del hombre. Atentar contra este primer deber es aborrecerle y decretar de un modo expreso su exterminio. Pero quererle precisar a que de dedique con predilección más bien a un trabajo que a otro, y quererle poner trabas y estorbos a su inclinación y genio, es seguramente decidirlo a lo ociosidad y al abandono, y condenarlo a la más absurda y miserable suerte.”

7. Referido a la industria: Se han visto pueblos suplir por la industria al defecto de las producciones de la tierra y poseer más riquezas de convenciones, que aquellos que eran propietarios de las riquezas naturales, pero esta industria consistía siempre en distribuir a cada país las riquezas naturales, de que estaba necesitado; recíprocamente sin industria ningún pueblo ha poseído abundante oro y plata, que son riquezas de convención.”

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8. Sobre el aprendizaje de los oficios: “No diremos cuánto importaría una escuela de dibujo, donde se enseñare éste con principios sólidos y conforme a las artes y oficios, para que viésemos con una celeridad increíble el paso rápido de lo erróneo a lo verdadero, porque esto está al alcance de quien tiene la facultad de raciocinar y haya oído sólo una vez de que es el fundamento para la perfección de todas las obras de la mano del hombre.
Pero no podemos excusarnos de apuntar algunos medios de ínterin para mejorar en parte el estado deplorable de nuestras artes y oficios, ya que se aprenden por pura práctica y de ningún modo traen costo a la sociedad. Tal es, entre nosotros, obligar a los maestros a que hayan de tener, indispensablemente, uno o dos muchachos a quien o quienes deberán enseñar el arte u oficio que ejercen; esto no es, de manera alguna violento ni perjudicial: al contrario, está en razón el que de algún modo retribuyan los beneficios que deben a la sociedad y consiguen al mismo tiempo la utilidad, así en el servicio inmediato que pueden reportar de los muchachos, como en las obras que ejecutarán uno o dos años antes de salir de su poder.


9. La importancia del ejemplo en la educación: …desengañémonos, el ejemplo... Sí, el ejemplo es el maestro más sabio para la formación de las buenas costumbres.
Nada valen las teorías, en vano las maestras explicarán y harán comprender a sus discípulas lo que es justicia, verdad, buena fe, etc., y todas las virtudes, si en la práctica la desmiente, ésta arrollará todo lo bueno, y será la conducta en los días ulteriores de la depravación: ¡Desgraciada sociedad, desgraciada nación, desgraciado Gobierno!


10. El principal motivo sobre la destrucción de las naciones: “Procurando indagar en la historia de los pueblos las causas de la extinción de su existencia política, habiendo conseguido muchos de ellos un renombre que ha llegado hasta nuestros días, en vano las hemos buscado en la falta de religión, en sus malas instituciones y leyes, en el abuso de autoridad de los gobernantes, en la corrupción de las costumbres, y demás.
Después de un maduro examen y de la reflexión más detenida, hemos venido a inferir, que cada uno de aquellos motivos, y todos juntos no han sido más que concausas, o mejor diremos, los antecedentes que han producido la única, la principal, en una palabra, la desunión.

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11. La importancia de la Estadística:Nada más importante que tener un conocimiento exacto de la riqueza y fuerza de los estados; éste es el objeto de la ciencia estadística, y su fin para proceder con acierto en todas las disposiciones que se dirijan al orden económico a efecto de fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio, como que son los arcos torales de la felicidad pública.”
“Por fortuna, nosotros nos hallamos con estos trabajos anticipados y tenemos aquellas normas por donde entrar a indagar la estadística del virreinato, y acaso a nuestra imitación podríamos obtenerla de los demás virreinatos y gobiernos de toda la América española, para promover y obtener las mayores ventajas que pueden proporcionar a la nación
.”

12. Las formas de comercio de un país: “Puede ocuparse personalmente en el comercio de tres maneras. El primer objeto es comprar las producciones de la tierra y de la industria para revenderlas por pequeñas partes a los otros ciudadanos. Aquellos que ejercitan esta profesión se llaman regatones. Esta ocupación más cómoda que necesaria para la sociedad, concurre a la circulación interior.
El segundo objeto de comercio es el de un ciudadano cuya industria emprende guiar el trabajo de un número de otros ciudadanos para dar formas a las materias primas. Aquellos que se aplican a éste se llaman manufactureros. Esta industria es muy necesaria porque aumenta las riquezas reales y relativas.
La tercera especie de comercio es la ocupación de un ciudadano que hace pasar al extranjero las producciones de su patria para cambiarlas por otras producciones necesarias o por el dinero. Sea que este comercio se haga por tierra o por mar, en la Europa o en otras partes del mundo de la distingue bajo el nombre de comercio en grueso. El que se aplica a él se llama negociante.

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13. La educación es la ayuda del Estado:La lana es bien abundante en este país, el algodón del Paraguay, Chaco, etc. otras infinitas materias primeras que tenemos y podemos tener con nuestra industria, puede proporcionar mil medios de subsistencia a estas infelices gentes que, acostumbradas a vivir en la ociosidad, como llevo expuesto, desde niños, les es muy penoso el trabajo en la edad adulta y o resultan unos salteadores o unos mendigos; estados seguramente deplorables que podían cortarse si se les diese auxilio desde la infancia proporcionándoles una regular educación que es el principio de donde resultan ya los bienes y los males de una sociedad. Uno de los principales medios que se deben adoptar a este fin son las escuelas gratuitas adonde pudiesen los infelices mandar a sus hijos sin tener que pagar cosa alguna por su instrucción, allí se les podría dictar nuevas máximas e inspirarles amor al trabajo, pues en un pueblo donde no reine éste, decae el comercio y toma su lugar la miseria, las artes que producen la abundancia, que las multiplica después en recompensa parecen y todo, en una palabra, desaparece cuando se abandona la industria porque se cree que no es de utilidad alguna. Para hacer felices a los hombres es forzoso ponerlos en precisión del trabajo con el cual se precave la holgazanería y ociosidad que es el origen de la disolución de costumbres.”
Educación del primero al último. “Hemos dicho que uno de los objetos de la política es formar las buenas costumbres en el Estado; y en efecto son esencialísimas para la felicidad moral y física de una nación: en vano la buscaremos, si aquéllas no existen, y a más de existir, si no son generales y uniformes desde el primer representante de la soberanía, hasta el último


14. Importancia del comercio: “El amor a la patria y nuestras obligaciones exigen de nosotros que dirijamos nuestros cuidados y erogaciones a los objetos importantes de la agricultura e industria, por medio del comercio interno, para enriquecerse, enriqueciendo la patria, porque mal puede ésta salir del estado de miseria, sino se da valor a los objetos de cambio y, por consiguiente, los trabajadores lejos de hallar utilidades, no sólo ven sus capitales perdidos, sino aun el jornal que les corresponde.
Sólo el comercio interior es capaz de proporcionar ese valor a los predichos objetos, aumentando los capitales, y con ellos el fondo de la Nación, porque buscando y facilitando los medios de darles consumo los mantiene en un precio ventajoso, así para el creador, digámoslo así, como para el consumidor, de que resulta el aumento de los trabajos útiles, en seguida la abundancia, la comodidad y la población como una consecuencia forzosa
”.

 

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15. Favorecer el comercio interno:En los medios que busca y facilita el comercio interno halla los suyos para progresar, tales son el alivio de los impuestos, de los buenos caminos, la navegación de los ríos, la apertura de canales, la facilidad de los transportes, sea por tierra, o por agua, mejorando la carretería, y construyendo barcos adecuados para evitar las varaduras, donde no alcancen estos dos últimos medios, arbitrar el que la arriería sea abundante, quitando cuanto mal uso y costumbre hay para sacarle el jugo....”.

Pasaron más de doscientos años, parece que no hemos aprendido nada…

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