martes 05 de julio de 2022
OPINIóN JORGE CARRIÓN

Mucho más que un escritor

Acaba de visitar la Feria del Libro de Buenos Aires, en la que presentó su novela “Membrana” y dictó un taller de crónica periodística, para la Fundación Gabo.

21-05-2022 01:11

Lo conocí (conocimos, éramos más de cuatro mil participantes) en el ya famoso MOOC (Massive Online Open Courses o cursos en línea masivos y abiertos) La tercera edad de oro de la televisión, que dictó con nuestro compatriota Carlos Scolari, en 2014.

Si uno mira en Info en su Whatsapp, encontrará qué está haciendo la mayor parte de su día: “Leyendo”. Porque leer (y escribir) son para Carrión lo mismo que para Scout, la protagonista de Matar a un ruiseñor de Harper Lee y para tantos y tantas que encontramos la felicidad en la lectura, como decía Borges

En su cuenta de Twitter, el 6 de mayo, recién llegado a nuestro país y con foto de la librería Grand Splendid, tuiteó: “Me he emocionado intensamente al darme cuenta de que hace exactamente veinte años vine por primera vez a Buenos Aires, porque había leído a Borges y a Cortázar y quería ser escritor.”  Y yo le pregunto, el lunes 9 de mayo, cuando lo conozco, al fin personalmente, en el Café Tortoni:

—¿Por qué aparecen pocas referencias en tu obra a los maravillosos clásicos de los dos Siglos de Oro que regalaron al mundo los españoles? Garcilaso, Quevedo, Calderón, San Juan de la Cruz, Lope, la generación del 98, del 27, del 36, los y las grandes novelistas, etc.

—Yo creo que sí las hay: mis novelas son cervantinas, en “Los muertos” aparecen las castas que Américo Castro vio en el Siglo de Oro, el final de “Los huérfanos” está inspirado en “El rey de Harlem” de Lorca... Pero por ser español no tengo que sentirme particularmente cerca de la literatura española, quizá me han nutrido más como escritor la argentina o la israelí, por ejemplo. Borges o David Grossman han sido para mí tan o más importantes que Juan Goytisolo.

Pero ¿a qué se dedica Jorge Carrión? Intenté organizar su obra publicada con los 18 libros suyos que tengo en casa (me faltan algunos de los primeros y algunos de los ilustrados, pues aquí no los consigo). 

Diseñé esta clasificación que no coincide con ninguna lógica, si no con mis lecturas.

Ficción

  • La tetralogía formada por “Los muertos” (2010) – “Los huérfanos” (2014) – “Los turistas” (2015) y “Los difuntos” (2015), esta última ilustrada. Una de las marcas de estilo de Carrión es trabajar muchos de sus textos con grandes ilustradores (La mayoría de sus novelas son de “ficción especulativa” o de ciencia ficción). 
  • “Riplay. Historias para no creer”. Con Reinaldo Laddaga (2014)
  • “Membrana” (2021). 
  • “Todos los museos son novelas de ciencia ficción”. (2022). Con ilustraciones.

Sobre librerías 

  • “Librerías” (2013).
  • Librerías. Edición Ampliada (2016).
  • Bookshops. A reader’s history (2017) 
  • “Ese interrogante que llamamos librería/Desarticulo mi biblioteca” (2014). 
  • “Contra Amazon” (2019). 

Crítica cultural 

  • “Shakespeare y Cervantes” (2018). Ilustrado por Javier Olivares.
  • “Teleshakespeare. Las series en serio”. Edición definitiva (2014). 
  • “Mejor que ficción. Crónicas ejemplares” (2012).
  • “Lo viral” (2020). 

Geografías 

  • “La piel de La Boca” (2008). 
  • “Barcelona. El libro de los pasajes” (2017). 

Más preguntas mías y más respuestas suyas

—En Membrana, la novela que viniste a presentar a la Feria percibí toques de humor o ciertos guiños a tus lectores y lectoras, ¿es idea mía o están ahí?

—Las narradoras son irónicas y juguetonas. Y a medida que crece la ficción, se vuelve más autoconsciente, creo, más libre, y también más lúdica.

—El “nosotras” de Membrana o el “ella” de Solaris, ¿pueden leerse como un futuro, en el que la voz femenina deje de ser silenciada? 

—Hay una proyección feminista en esas opciones estilísticas, un deseo de que el futuro sea más femenino, menos imperativo, menos dependiente de figuras como Vladimir Putin o Elon Musk. Pero, en efecto, esas inteligencias artificiales son post-género.

—El viaje, los pasajes (mi libro favorito), las librerías, la red, la “colmena” del Zoom, la membrana...podrían llamarse, tal vez, metáforas espaciales. ¿De dónde sentís o pensás que te llegan? ¿Se articulan entre sí en la ficción, en la realidad o en ambas?

—Está muy bien visto. En efecto, creo que me obsesiona el espacio. “La ciudad de Los muertos” o “Barcelona. Libro de los pasajes”, el búnker de “Los huérfanos”, el museo de “Membrana”... Es difícil e interesante convertir el tiempo, la historia, en un espacio con estratos. Al mismo tiempo, creo que mis libros tienen forma de red, están llenos de nodos y conexiones, como si las topografías concretas quisieran escapar hacia mapas complejos, a menudo globales, como los de “Librerías” o “Los turistas”.

Vivió en la Argentina en 2002, en el barrio de La Boca y en la ciudad de Rosario 

Critico cultural. Pero Carrión no solo es lector-escritor, es crítico cultural en The Washington Post y antes de The New York Times, entre otros diarios y revistas de prestigio. Es director de la Maestría en Escritura Creativa de la Universidad Pompeu Fabra. Muchos de sus estudiantes son hoy escritores que publican en varias partes del mundo. Carrión, amante apasionado de las librerías y de los viajes, vivió en la Argentina en 2002 en el barrio de La Boca y en la ciudad de Rosario.

Nos conoce muy bien pero, aun así, como le pasa a quienes vienen a este suelo, no dejamos de sorprenderlo. La crisis del 2002 le inspiró su primera novela gráfica “Barcelona. Los vagabundos de la chatarra” (que podría leerse como Buenos Aires y los cartoneros de la crisis de 2001). Se sorprende, también, de que los y las docentes universitarios nos esforcemos tanto y con tanto entusiasmo por investigar, por mejorar nuestras clases, cuando nuestra retribución económica es tan escasa. 

Carrión se interesa por el futuro posible desde el presente. Allí están las tres temporadas de su podcast Solaris. Ensayos sonoros (2020-2021). Profundiza en los avances tecnológicos, en los agujeros negros, en el lenguaje de las plantas, en la computación cuántica, en la vida en todas sus formas. Leyó a escritores y escritoras que acaban de publicar “ayer” sus obras. Frecuenta librerías de todo el mundo. Admira a Piglia y a Caparrós; a Sebald y a Enard (a quienes aprendí a disfrutar con sus interpretaciones exquisitas). Con apenas 46 años, puedo afirmar, como el dramaturgo romano Terencio (del siglo I DC), que a Jorge Carrión, “nada de lo humano le es ajeno.” 

PD. Mi libro favorito, además de “Librerías” (de la que tengo cuatro ediciones, aunque hay más de diez traducciones), es “Barcelona. El libro de los pasajes”. Si nunca lo leyeron, empiecen por ahí.

 

*Escuela de Posgrados en Comunicación (Universidad Austral).