OPINIóN
Día del Padre

Papás involucrados: todavía un desafío para Argentina

La Octava Encuesta a hogares con niñas, niños y adolescentes que organizó UNICEF Argentina arroja un dato alarmante: cuatro de cada diez madres sostienen que los padres no se involucran plenamente en las actividades del cuidado de sus hijos. La situación se agrava en el caso de los progenitores que no viven en la misma casa.

Dia del Padre
Dia del Padre | CEDOC

Este domingo 16 de junio es un día de celebración. De reconocer a los padres y su rol en la crianza de sus hijas e hijos. A aquellos padres que participan y participaron activamente, compartiendo esos momentos de cuidado tan centrales para la infancia: una comida, un juego en la plaza, un cuento, ayudar con las tareas, acompañarlos cuando se enferman. 

En Argentina, sin embargo, cuatro de cada diez madres sostienen que los padres no se involucran plenamente en las actividades de cuidado de sus hijas e hijos, de acuerdo con los resultadosde la Octava Encuesta a hogares con niñas, niños y adolescentes de UNICEF Argentina, realizada entre abril y mayo de este año, con alcance nacional.

En el caso de aquellos hogares donde el padre no vive en el hogar, estos datos reflejan una situación aún más compleja: solo el 26% de las madres indican que los padres participan siempre y un 20%, que solo lo hacen en situaciones puntuales. Un 42% indica que no se responsabilizan en las tareas de cuidado. 

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Por su parte, los datos de laEncuesta MICS realizada por UNICEF entre 2019-2020 mostraban que, en promedio, el número de actividades que los varones realizan con sus hijas e hijos en la primera infancia – como leer cuentos, cantar canciones y jugar- es menos de la mitad que las mujeres. 

Viva la diferencia: maternidad-paternidad y femineidad-masculinidad

La participación activa de los varones en la crianza -al generar una mejor distribución de las tareas de cuidado- no solo es una cuestión de equidad de género, sino que es también beneficiosa para las chicas y chicos, en la construcción de vínculos sanos y en el desarrollo de sus habilidades socioemocionales.

Argentina tiene las licencias por paternidad más cortas de la región. Las que se necesitan para acompañar la adaptación escolar o las visitas al médico ni siquiera están contempladas, como tampoco está considerado el tiempo de vinculación que requiere un padre que decide adoptar"

Muchos padres ejercen esta paternidad activa.Están presentes a lo largo de la vida de sus hijas e hijos. Y en muchas ocasiones tienen que enfrentarse a un sistema que no los acompaña. Argentina establece en su Ley de Contrato de Trabajo una de las licencias por paternidad más cortas de la región. Menos de lo que dura este fin de semana largo: tan solo dos días corridos. Y solo para los trabajadores formales en relación de dependencia. Otros tipos de licencias, como aquellas que se necesitan para acompañar la adaptación escolar o las visitas al médico, ni siquiera están contempladas, como tampoco está considerado el tiempo de vinculación que requiere un padre que decide adoptar. Si bien en algunos casos se ha logrado avanzar a través de convenios colectivos o de beneficios específicos que ofrecen algunas empresas, la normativa es la misma hace más de 40 años.

 

Desde UNICEF analizamos la factibilidad de transformar esta realidad. Es posible modificar la actual normativa de licencias de manera gradual, para garantizar a su vez la sostenibilidad fiscal. Incrementar la licencia por paternidad a 15 días, aumentar la licencia por maternidad a 126 días (cumpliendo así con los compromisos internacionales mínimos), incorporar la licencia por adopciones y a los trabajadores monotributistas y autónomos implica un costo del 0,08% del PIB. Una extensión progresiva de las licencias por paternidad a partir de este piso de 15 días (hasta llegar a los 90 días al cabo de ocho años) implicaría un aumento de los costos anuales de 0,01% del PIB por año. 

Cambiar esta situación requiere de la voluntad política y del compromiso de todos los actores: el Estado, el sector privado y las propias familias. Implica que modifiquemos aquellas normas sociales que, todavía hoy, hacen que la crianza recaiga en mayor medida en las mujeres. Es underecho de las chicas y chicos, y es nuestro deber garantizarlo. 

*Oficial de Política Social de UNICEF Argentina