domingo 02 de octubre de 2022
OPINIóN Córdoba

Resultado cantado con miras a 2023

19-11-2021 23:55

Restaba sólo la confirmación de una abultada victoria de Juntos por el Cambio en Córdoba en las elecciones de medio término. La lista de senadores encabezada por el líder del Frente Cívico, Luis Juez, y la de diputados cuya cabeza de lista fue el joven radical Rodrigo de Loredo, duplicaron en votos a la del peronismo cordobés y relegó a un lejano tercer puesto a los candidatos del Frente de Todos, apenas arañando el 11% de los votos.

El sentimiento anti-K en Córdoba fue capitalizado por los candidatos de JxC que se alzaron con la voz más contundente en contra del gobierno nacional e hicieron campaña con la idea del “basta”, además de hacer foco en los índices de pobreza que alcanzó un 46% en el Gran Córdoba, hechos que llevaron a que gran parte del electorado se inclinara a favor de estas listas y lograran un resultado histórico.

Juntos por el Cambio ganó en 22 de los 26 departamentos superando sus expectativas, al obtener 20% más de votos que en las PASO. No sólo contuvieron el electorado de las primarias, sino que lo aumentaron en casi 200 mil boletas a su favor y superaron finalmente el millón en total.

En los festejos, ambos primeros candidatos se repartieron el protagonismo en vistas a mostrar una señal de unidad. La tarea que deberán llevar adelante es hacer que esa unidad se mantenga, para que puedan convertirse en una real alternativa para las elecciones de 2023.

La lista de Hacemos por Córdoba, estuvo bastante lejos de las expectativas. Tanto es así que el propio Juan Schiaretti se puso la campaña al hombro para tratar de quitarle votos a JxC y lograr una mayor diferencia respecto de las listas del Frente de Todos. Las urnas demostraron que ese esfuerzo fue en vano.

El único motivo de festejo fue recuperar la banca en el senado, objetivo que se sabía de antemano lograrían. Mientras que, en el tramo de diputados, perdió una banca que debilita al gobernador en su estrategia de proyectarse a nivel nacional.

Ante el desconcierto en las encuestas, Hacemos por Córdoba cambió la táctica exacerbando aún más el cordobesismo pero sólo sumaron aproximadamente 44 mil votos, superando apenas el 25% total.

En el Frente de Todos, la expectativa de esta elección no era muy alta. En vistas a lo que había sucedido en las PASO, el objetivo de este espacio para las generales era mantener ese electorado cordobés fiel al kirchnerismo, hecho que logró, ya que en ambas elecciones apenas superó el 10% de los votos. Esos números llevaron a que sea la peor derrota del frente en todo el país quedando a más de cuarenta puntos por debajo de Juntos por el Cambio.

De cara a 2023, es evidente que el gobernador Schiaretti deberá empezar a tejer un acercamiento hacia el peronismo nacional si quiere mantener el poder provincial para 2023. En este espacio arranca en la línea de partida Martín Llaryora a quien puede unirse Martín Gill como un eventual compañero de fórmula, replicando la estrategia que instauraron De La Sota y Schiaretti desde 1998. Ambos tienen la capacidad de llegar al electorado esquivo al peronismo, traer un aire de renovación a la política cordobesa y conformar una dupla de dos actores políticos del interior provincial con capacidad de dialogar con todos los sectores.

Mientras que JxC arranca con buenas proyecciones hacia las elecciones a gobernador, con un Luis Juez que estaba anotado de antemano para esa pelea.

El escenario político provincial de cara a 2023 es una incógnita. Sin De La Sota e impedido Schiaretti para un nuevo período, el peronismo tendrá una jugada muy arriesgada. La pregunta crucial es si el cordobesismo se une al peronismo nacional o si se la juega en solitario. Mientras que, por el lado de Juntos por el Cambio, la clave pasa por mantener la unidad y no caer en el error de la división del espacio, como sucedió en la última elección a gobernador.

Todo está por verse en los próximos dos años. La rosca ya empezó.

*Docente de la carrera de Abogacía de la Universidad Blas Pascal.

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