POLICIA
condenado a seis años de prisión

El Facha, el narco arrepentido que jura que va a vivir y trabajar como una persona normal

Fabián Enrique Accarino es conocido como “el Facha”, “Banana” o “Pelado”. Según la fiscalía sería uno de los principales proveedores de drogas de la ciudad de Bahía Blanca. De acuerdo a la investigación, vendía hasta cuatro clases de cocaína que clasificaba, según la calidad, con diferentes colores. Lo detuvieron en febrero de 2020. Esta semana lo condenaron a seis años de cárcel y le impusieron multas de 10 millones de pesos y 240 mil dólares. Desde prisión le escribió cartas a su novia (que luego fue apresada) donde aseguraba estar “arrepentido” y que quería cambiar de vida: “Nunca más lo que hice, a laburar”.

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Droga de colores. Fabián “el Facha” Accarino fue condenado en un juicio abreviado como líder de una banda narco que clasificaba la cocaína según la calidad de azul, blanco, rojo y rosa. Lo sentenciaron por narcotráfico y por lavado de activos a seis años de cárcel. | la nueva

“El día que salga voy a trabajar de lo que sea, esto no va más, te lo juro mi amor”. El texto lo escribió el Facha luego de que lo detuvieran en una causa por narcotráfico en la ciudad de Bahía Blanca. El hombre, reincidente, “prometió” cambiar de vida, aunque primero deberá purgar una pena a seis años de prisión a la que fue condenado como líder de una organización que comercializaba cocaína que clasificaban en distintos colores, según la calidad. 

A Fabián Enrique Accarino, lo conocen como “el Facha”, “Banana” o “Pelado”. Tiene 49 años. Y fue detenido en febrero de 2020 en una serie de múltiples allanamientos realizados por Prefectura Naval Argentina (PNA). En esa oportunidad también cayeron otros dos miembros de la banda narco: Alejandro Alberto Crescitelli y Alejandro Miguel Bustamante.

Ahora el Facha fue condenado, en un juicio abreviado, a seis años de prisión como líder de la banda y por lavado de activos de origen delictivo, informó esta semana el Ministerio Público Fiscal de la Nación en su sitio oficial. Además se le impusieron multas por más de 10 millones de pesos y 240 mil dólares. 

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También se lo declaró reincidente. Es que tenía una causa anterior por narcotráfico. Ya que en 2013 había sido detenido junto a una mujer durante un allanamiento en un edificio ubicado en la calle Humberto Primo al 500. En esa oportunidad, le secuestraron casi un kilo de cocaína, balanzas de precisión, una pistola y una escopeta y dinero en efectivo. 

Promesas de amor. Mientras estaba en prisión, tras su última detención, le escribió cartas a su entonces novia, Antonella Pinilla (27). En ellas le aseguraba que quería “cambiar de vida” y “ponerse a laburar”. Esos escritos fueron luego utilizados por la Justicia para involucrar a la joven, también, como miembro de la organización. 

“Nunca más lo que hice, a laburar. Y vivir como una persona normal. Me pegó muy fuerte esto. Necesito una familia y tener dignidad. Estoy súper arrepentido”, decía una de las cartas. Y en otra apuntaba: “El día que salga voy a trabajar de lo que sea, esto no va más, te lo juro mi amor”.  Todos los escritos fueron secuestrados en la casa de Antonella en Paraguay 18, donde la pareja convivía, en una segunda tanda de allanamientos ocurrida en marzo de 2020. 

En ese momento la joven quedó detenida y también se apresó a Maximiliano Cornagó (40), que era el supuesto financista de la organización.  Pero a Antonella no le enviaba solo mensajes “convencido” de querer iniciar una “vida normal” sino que también le daba directivas para que fuera a cobrar las “deudas pendientes”. 

El Facha le pidió a su novia que cobrara “una deuda de 20 mil pesos” a un tal “Cachito” a un negocio del barrio Universitario y otra de 16 mil pesos a una mujer, según publicó el diario La Nueva cuando fue procesada Antonella como miembro de la organización narco.

La banda del Facha tenía la particularidad de clasificar la cocaína por colores, según la calidad. Las distribuían en bolsitas herméticas, tipo Ziploc, y le otorgaban el color azul, blanco, rojo y rosa dependiendo de la pureza de la droga. Luego le agregaban el precio y etiquetas con distintos dibujo. 

La organización eligió la figura de un pitufo, una mosca, un indio piel roja o una pantera para, también, identificar a la cocaína y su diferente calidad. 

Allanamientos. La investigación comenzó el 26 de marzo de 2019, a raíz de una denuncia anónima recibida por la PNA donde se indicaba que un hombre se dedicaba a la venta de drogas en un domicilio de la calle Salta al 600 de Bahía Blanca.

A partir de distintas tareas de investigación, que incluyeron escuchas telefónicas, se determinó que Accarino “sería uno de los principales proveedores de drogas de la ciudad de Bahía Blanca, y vendería cuatro clases diferentes de clorhidrato de cocaína”.

En febrero de 2020, se ordenaron 14 allanamientos entre ellos figuraban dos financieras y domicilios particulares. Cuando cayó el Facha le secuestraron en su casa más de 15 kilos de droga y unos 15 millones de pesos. En el resto de los operativo, se incautaron dos vehículos, celulares, balanzas de precisión, armas y municiones. Su novia fue detenida un mes después. Y en diciembre de 2020 fue atrapado el último de los seis miembros de la organización (ver aparte).

En una de las camionetas secuestrada a la banda, los miembros de Prefectura encontraron cinco kilos de cocaína ocultos. El vehículo estaba acondicionado con un doble fondo para el traslado de la droga. 

Así es como el fiscal federal Gabriel González Da Silva entendió que desde el 26 de marzo de 2019 al 3 de marzo de 2020, los imputados distribuyeron, acondicionaron y comercializaron estupefacientes. Pero luego de la detención de Accarino, este “delegó en Pinilla y Comargo la cobranza de las sumas adeudadas por ventas de cocaína y la administración, colocación y ocultamiento de los bienes y dinero producto de la actividad ilícita”. Según la acusación, Bustamente fue el encargado de “colocar en el circuito legal grandes sumas de dinero, producto de la comercialización de drogas, para ocultar su origen espurio y otorgarles apariencia lícita”.

 

Los otros miembros de la banda

Fabián “el Facha” Accarino no cayó solo. En distintos allanamientos a lo largo de 2020 fueron apresados los otros cinco miembros de la organización, según entendió la Justicia. Su novia, un amigo íntimo, el financista y los dealers fueron condenados a penas de 3 a 5 años de prisión, en un juicio abreviado. 

Al amigo del Facha, Alejandro Bustamante, lo condenaron a cinco años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y lavado de activos. Además deberá pagar una multa de 120 mil dólares. 

Maximiliano Cornago y Sebastián Tenias recibieron cuatro años de prisión como autores de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

Mientras que Antonella Pinilla, novia del Facha, fue condenada a cuatro años de prisión como participe secundaria del delito de comercialización de estupefacientes y como coautora de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

A Alejandro Crescitelli le dieron tres años de prisión de ejecución condicional (por tratarse de su primera condena) como partícipe secundario del delito de comercialización de estupefacientes.

A Pinilla y a Tenias les otorgaron el beneficio de la prisión domiciliaria.

 

Perfil 

Fabián “el Facha” Accarino (49) fue detenido en febrero de 2020, acusado de liderar una banda narco en la ciudad bonaerense de Bahía Blanca.

La investigación la encabezó Prefectura Nacional luego de recibir una denuncia anónima que apuntaba a un vendedor de droga.

Ahora, el Facha fue condenado por comercialización de droga y por lavado de activos. 

Le dieron seis años de prisión en un juicio abreviado que acordaron las partes y que homologó el juez  Sebastián Luis Foglia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Bahía Blanca.

Según la investigación, el Facha clasificaba la cocaína por colores según la calidad y le asignaba un dibujo para identificarlas. 

Luego la fraccionaban en bolsas herméticas. 

Otros cinco miembros de la banda también fueron condenados junto a él.