POLICIA
sorpresiva medida

Trasladan al Sur a dos líderes de Los Monos

default
default | Cedoc

La estadía en el Complejo Penitenciario Federal de Ezeiza fue breve. Emanuel Chamorro y Ariel Máximo Cantero, dos de los principales cabecillas de la banda narco rosarina de Los Monos, fueron trasladados en las últimas horas a dos cárceles del Sur del país.
Chamorro fue enviado a la Unidad Penitenciaria N° 9 de Neuquén, mientras que su compañero de causa, “Guille” Cantero, recaló en el penal de máxima seguridad de Rawson, en la provincia de Chubut.
Los dos supuestos líderes de la organización criminal habían llegado a Ezeiza el miércoles pasado, en un fuerte operativo de seguridad. Ambos estaban alojados en Unidad Nº 11 de Santa Fe, al igual que los otros 21 miembros de la banda que permanecen detenidos.
Para Carlos Varela, abogado defensor de Chamorro y Cantero, “el traslado significa un agravamiento de las condiciones de detención y perjudica a la defensa”, según reconoció a PERFIL.  
La salida del penal santafesino de los supuestos cabecillas obedeció a una fuerte versión que advertía sobre un plan de fuga. En su paso por la cárcel de Ezeiza, “Guille” Cantero fue alojado en el Módulo 3, al lado de la celda de Martín Lanatta, uno de los condenados por el triple crimen de General Rodríguez que encabezó la fuga de la cárcel de General Alvear. Chamorro, en cambio, había sido ubicado en el Módulo 4, donde entre otros presos se encuentra Cristian Lanatta, compañero de causa y de escape de su hermano Martín.     
Fuentes del entorno de la organización indicaron a PERFIL que la banda rosarina está integrada, al menos, por sesenta personas. La mitad, está judicializada, pero no todos están presos. La ex pareja del Viejo Cantero, Celestina Contreras, ubicada entre los primeros puestos de la jerarquía narco, está prófuga. Actualmente cinco mujeres cumplen arresto domiciliario y otras cinco están presas en la Unidad Nº 4 de Santa Fe. Luis Peñalba, apodado “El Patrón”, es el último detenido de la banda. Sería uno de los proveedores de droga de una organización que todavía sigue activa.