El asesinato de Fernando Báez Sosa marcó un antes y un después en la historia policial reciente de la Argentina. La madrugada del 18 de enero de 2020, el adolescente de 18 años fue brutalmente atacado a golpes por un grupo de rugbiers a la salida del boliche "Le Brique", en la ciudad balnearia de Villa Gesell. Tres años después, los responsables fueron condenados a prisión, cinco de ellos a perpetua.
La secuencia completa fue captada por las cámaras de seguridad ubicadas en la zona de la Avenida 3 y calle 102 y por los teléfonos celulares de las personas presentes, entre ellas Lucas Pertossi, uno de los ocho condenados, que filmó la agresión. Los registros fueron difundidos ampliamente en las redes sociales y medios de comunicación y fueron claves para reconstruir lo ocurrido.
Fernando había llegado a Gesell el 16 de enero junto a siete amigos para pasar unos días de vacaciones. Se alojaban en el Hostel Hola Ola y tenían previsto quedarse hasta el 23. Luego de terminar la secundaria en el Colegio Marianista de Caballito y finalizar el CBC (Ciclo Básico Común), el joven se preparaba para comenzar la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
“Me dijo que quería ir de vacaciones con los amigos, que sería lo último que iba a hacer porque después cada uno iba a seguir su camino después del colegio", recordó acerca de los días previos al viaje su mamá, Graciela Sosa, en la docuserie "50 segundos: El Caso Fernando Báez Sosa". Y agregó: "Fue ahí la decisión de darle la oportunidad a mi hijo de que vaya".

Ese viaje, que iba a ser para disfrutar del último verano con sus amigos antes de que cada uno siguiera con sus estudios y proyectos de vida, se convirtió en una pesadilla y tuvo un desenlace fatal para Fernando. “Cuando recibimos la noticia fue algo muy difícil para nosotros. Ninguna madre espera algo así", concluyó Graciela con la voz entrecortada sobre aquel día.
Caso Báez Sosa: La madrugada del crimen
La noche del viernes 17 transcurrió sin incidentes hasta las primeras horas del sábado. Cerca de la 1.45 del 18 de enero, Fernando y sus amigos, Lucas Filardi, Julián García, Federico Tavarozzi, Lucas Begide, Juan Bautista Besuzzo y Santiago Corbo, ingresaron "Le Brique". Durante la madrugada, el joven estuvo en el sector "VIP" del local, donde se presentaba el trapero Neo Pistea.
Alrededor de las 4.30 se produjo un cruce entre ellos y los jóvenes jugadores del club Arsenal Zárate Rugby, que luego serían acusados por el crimen. El episodio derivó en la expulsión de ambos grupos del boliche. Minutos después, a las 4.32, las cámaras de seguridad registraron el momento en que el personal de seguridad retiró por la fuerza a Máximo Thomsen, señalado luego como uno de los principales agresores.

También se observó como fueron expulsados los otros jóvenes que acompañaban a Thomsen, algunos de ellos sacados a los empujones, y otros abandonando el lugar sin oponer resistencia. Para ese momento, Fernando ya se encontraba en la vereda, con la camisa rota y junto a sus amigos, comiendo un helado en una esquina cercana.
Según las pruebas recolectadas por la Fiscalía, entre las 4.41 y las 4.45, los rugbiers se reunieron a pocos metros del lugar y acordaron atacar a Báez Sosa. Thomsen, junto a Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli, Ayrton Michael Viollaz, Lucas Pertossi y Luciano Pertossi distribuyeron roles para llevar adelante la agresión.
El ataque y la huida
A las 4.44 se desató la golpiza. Duró solo 50 segundos, pero en ese período de tiempo se vio como Fernando fue atacado de manera sorpresiva con patadas y trompadas y quedó tendido en el suelo, donde siguieron golpéandolo en la cabeza y el cuerpo. Sus amigos intentaron intervenir, pero fueron golpeados y alejados del centro de la escena. Tras el ataque, los agresores se dispersaron rápidamente.
A las 4.55, se registró que Luciano Pertossi envió un mensaje de audio al grupo de Whatsapp que compartía con el resto. “Estoy acá cerca donde está el pibe… está la Policía, llamaron a la ambulancia… caducó”, expresó, reportando lo que había sucedido. Minutos antes, había sido visto caminando con Benicelli frente al restaurante “Cipriany”, a metros del lugar.
A las 5.05 llegó la ambulancia al frente de "Le Brique", pero Fernando ya no tenía signos vitales. Previamente, una chica de 17 años identificada como Virginia Pérez Antonelli y el policía Maximiliano Rosso Suárez le habían realizado RCP para intentar reanimarlo.
La autopsia determinó que el joven de 18 años murió como consecuencia de un "paro cardíaco traumático provocado por un shock neurogénico", producto de múltiples golpes en el cráneo que le generaron una hemorragia intracraneal masiva. También presentaba golpes en otras partes del cuerpo. Una de las zapatillas de Thomsen quedó marcada en la cara de la víctima.
Después del crimen
Después de la brutal agresió, parte del grupo se sacó una selfie que luego sería incorporada a la causa. Pasadas las 5, la testigo Andrea Ranno, encargada del Hostel “Inti Huasi”, ubicado en Alameda 202 en la entrada de la Reserva “Carlos Idaho Gesell”, muy cerca del boliche, vio a los jóvenes pasar por el supermercado “Marina” y escuchó a uno decir: “Le llené la jeta de sangre”.
Una cámara también captó como la Policía detuvo a algunos de los acusados en las inmediaciones del lugar y se vio como uno de ellos, Ciro Pertossi, se lamió los dedos -presuntamente para borrar los rastros de sangre-. Tras realizarlos unas preguntas, los dejaron ir.
A las 6.21, otro dispositivo videovigilancia evidenció cuando Thomsen y a Lucas Pertossi ingresaron a un local de la cadena Mc'Donalds para comer una hamburguesa. Horas más tarde, a las 10.36, oficiales de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) allanaron la vivienda donde se alojaban los rugbiers y detuvieron a diez jóvenes acusados por el homicidio.
La reconstrucción del minuto a minuto de esa madrugada, donde también se incluyeron otros mensajes de Whatsapp que se habían enviado los sospechosos acerca de lo que se sabía de la pelea, fue determinante para el avance de la causa judicial. Con el tiempo, Juan Pedro Guarino y Alejo Milanesi, otros de los adolescentes que estaban en el grupo, fueron sobreseídos tras no ser identificados en el ataque.
Las condenas a los rugbiers del caso Báez Sosa
En 2023, a tres años del asesinato del estudiante de Abogacía, comenzó el juicio por el crimen. El Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de Dolores encontró culpable a los ocho jóvenes por "homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por alevosía" contra Fernando, considerando que el grupo llevó adelante un plan criminal para aislarlo y atacarlo.
En ese sentido, Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi fueron condenados a cadena perpetua, mientras que Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi recibieron penas de 15 años de cárcel por haber tenido una participación secundaria. En 2024, la Sala II de la Cámara de Casación bonaerense consideró que no hubo alevosía pero confirmó las penas de cada uno de ellos.
FP