Tanto el 1 de marzo de 2024 como el 1 de marzo de 2025, Javier Milei pisó el Congreso para inaugurar las sesiones ordinarias parlamentarias con ejes muy claros. Mostró grandes dosis de épica y trató de diferenciarse de los gobiernos anteriores. Tratando, al mismo tiempo, de confrontar con la oposición, fundamentalmente el kirchnerismo. Y ahora piensa hacer hincapié en las reformas pendientes y en los cambios que logró implementar desde que arribó a la Casa Rosada.
Al momento de recapitular que hizo cada primer día de marzo, el jefe de Estado estuvo lejos de la tradición de los mensajes centrados en balances de gestión y anuncios administrativos de sus antecesores. Al contrario, el mandatario libertario utilizó el escenario del Congreso, y el prime time televisivo de las 21 horas, para reafirmar el rumbo ideológico de su gobierno y enviar señales directas a los mercados y a su base política.
El primer discurso, pronunciado en 2024 a menos de tres meses de asumir, estuvo marcado por la urgencia y la polarización. El economista estuvo ante los legisladores para describir el cuadro económico heredado en términos extremos y legitimar el fuerte ajuste fiscal implementado desde el inicio de su mandato. La apelación a la “peor herencia de la historia” funcionó como eje de un mensaje que buscó explicar la magnitud de las medidas adoptadas. Al mismo tiempo, trató de construir respaldo político en un Congreso fragmentado.
Asamblea Legislativa: las principales frases del discurso del presidente Javier Milei
En esa intervención, aparecieron las críticas al kirchnerismo, a los gobernadores y al funcionamiento del sistema político. También, hubo un anuncio: convocó a todos los actores al llamado Pacto de Mayo, un llamado a un acuerdo estructural con las provincias y las fuerzas políticas. Fue la principal jugada estratégica de ese discurso, en un intento por recuperar iniciativa tras los primeros obstáculos legislativos.
Un año después, en la apertura de sesiones de 2025, el tono fue distinto. Milei llegó al recinto con un escenario económico más favorable, con equilibrio fiscal y desaceleración inflacionaria. El mensaje dejó de estar centrado en la herencia y pasó a enfocarse en la reivindicación del rumbo adoptado. El Presidente presentó el superávit fiscal como un punto de inflexión histórico y como la base sobre la cual, según su visión, se construirá “la recuperación económica”.
Otro punto clave: la exposición mantuvo un componente claramente reformista. Milei insistió en la necesidad de avanzar con cambios estructurales en el mercado laboral, el sistema impositivo y el funcionamiento del Estado. Pero, a diferencia del año anterior, el énfasis estuvo puesto en consolidar lo iniciado más que en justificar medidas de emergencia. Las palabras del libertario también incluyeron señales dirigidas a los inversores, con referencias a la seguridad jurídica y a la apertura económica como pilares del nuevo modelo.
Y de cara a este 2026, el economista va a encarar modificaciones algo sustanciales. De acuerdo a lo que trascendió desde el oficialismo, el discurso se estuvo preparando desde la semana pasada, con dos ejes muy básicos para Milei: hablar, repasar, cada cambio estructural que logró plasmar en sus dos años de gestión. Otro, pasa por mencionar a las leyes Bases, la posibilidad de instrumentar el Régimen de Incentivo de Grandes Inversiones (RIGI) y la reforma laboral. Luego, mencionará los cambios que se necesitan para continuar con la gestión.
Por ejemplo, que necesita una reforma tributaria, una reforma electoral y modificaciones en el sistema previsional aunque en La Libertad Avanza saben que el último punto es complejo, cargado de dificultades, y que debe esperar a que el mercado laboral tenga mayor cantidad de trabajadores formales que alimenten con sus ingresos la caja previsional.
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