jueves 02 de febrero de 2023
POLITICA POLÉMICO VIAJE

D’Alessandro tuvo apoyo de JxC y espera que avancen las causas

El ministro de Seguridad porteño, involucrado en presuntos chats con jueces, fiscales y directivos de Clarín, recibió el respaldo de Larreta, Bullrich, Carrió, Ritondo y Santilli. Ya hay dos expedientes por espionaje ilegal y hackeo de su celular. Las charlas reservadas y la evaluación del larretismo.

11-12-2022 03:26

El teléfono celular del ministro de Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, no paraba de sonar. El domingo pasado habían sido revelados presuntos chats con jueces, fiscales y dos empresarios del Grupo Clarín donde él también estaba involucrado, tras regresar de un viaje a Lago Escondido con ellos. En esas conversaciones privadas, según había trascendido, se hablaba de intentar disimular el viaje en sí mismo y el pago de la estadía y los pasajes.

Ante la filtración, Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Elisa Carrió, Diego Santilli y Cristian Ritondo, además de buena parte del gabinete porteño, rápidamente salieron a apoyar al ministro.

De todos modos una cadena nacional del presidente Alberto Fernández, que incluyó una solicitud para una denuncia penal, y la acusación de la vicepresidenta Cristina Kirchner, tras ser condenada a seis años de prisión por corrupción en la obra pública fueron los disparadores para que el tema cobre vuelo.

Qué dijo Marcelo D'Alessandro sobre los chat con jueces

Aunque no se sabe de quién fue el teléfono hackeado y si estaban manipulados los chats, ya existen dos expedientes judiciales con denuncias sobre espionaje ilegal por el hackeo del celular de D’Alessandro. Una de las denuncias la tiene el Juzgado Federal N° 12 y otra en la Justicia porteña que la tiene en sus manos la división policial de Cibercrimen por el robo de la línea del ministro y también por el presunto hackeo.

Con todo, Larreta estuvo reunido dos veces a solas con su ministro. “Pueden inventar cualquier cosa”, fue la conclusión que se llevó de las charlas antes de embarcar hacia Washington. Ya había respaldado públicamente al funcionario. En la mesa chica larretista y en la reunión del gabinete porteño el miércoles por la mañana también hubo coincidencia en que no se trata de un tema que haya impactado en la opinión pública, que fue impulsado y orquestado por el kirchnerismo y que había que sostener al ministro de Seguridad.

Otro llamado clave fue el de Carrió, quien le planteó a D’Alessandro su respaldo y el de su fuerza. Incluso le habló de temas personales ante lo que, consideró, fue una operación vinculada a los servicios de inteligencia.

También se solidarizó públicamente y de manera privada la titular del PRO, una de las primeras en salir a defenderlo. Conoce muy bien a D’Alessandro: hasta fin del año pasado el viceministro de Seguridad porteño era Juan Pablo Arenaza, el flamante jefe de campaña de Bullrich. La “piba” insistió en que era un “modus operandi” K la filtración de supuestos chats.

Secretos del viaje a Lago Escondido: Favores, poder y espionaje

Además, otro que se sumó al lote de apoyos fue el jefe del bloque del PRO, Cristian Ritondo, quien mezcló su afecto personal por D’Alessandro con el apoyo político. Del gabinete porteño, Emmanuel Ferrario, vicejefe a cargo del Ejecutivo porteño en estos días, también fue de los primeros en expresarle su apoyo.

Con todo, por estas horas en el cuarto piso del edificio del Ministerio de Seguridad, en la Avenida Regimiento de Patricios, en Barracas, se preguntan si los mismos que dieron a conocer los chats podrían “inventar” otras conversaciones. “Está claro que se rompió cualquier límite, ahora pueden decir que hubo charlas con cualquiera sobre cualquier cosa y, aunque no tenga valor de prueba, puede servir para hacer daño”, apunta una fuente del PRO al tanto del tema.  

Esto no es todo: estas semanas D’Alessandro no fue el único con hackeos en su celular: Diego Santilli, el diputado nacional y precandidato a gobernador; Daniel “el tano” Angelici y hasta el juez que condenó a CFK, Rodrigo Giménez Uriburu fueron víctimas del   espionaje. Todo quedará en manos de la Justicia.