miércoles 06 de julio de 2022
POLITICA DEUDA EXTERNA

Economía se prepara para pedir su primer “waiver” al equipo del FMI

Está claro que difícilmente el Gobierno podrá cumplir con la meta de acumulación de reservas del Banco Central en lo que queda del mes que acaba de comenzar. El ministro Guzmán se anticipó a esas cuentas y argumentará que el contexto internacional y su impacto en los costos energéticos complicaron las importaciones y la necesidad de dólares para garantizar el nivel de actividad. En el mercado, el fantasma de una mayor devaluación está en danza.

05-06-2022 00:20

Terminó mayo y el Banco Central solo pudo quedarse con US$ 784 millones, menos de un tercio de lo adquirió en el mismo mes del año pasado, a pesar de que el campo liquidó exportaciones por algo más de US$ 4.231 millones, 14% más en términos interanuales.

El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) establece que para fines de junio el Gobierno debería aumentar en US$ 4.100 millones sus “reservas netas” –descontados el “swap” con China y depósitos privados, entre otros conceptos– respecto de su nivel de diciembre de 2021, cuando representaban unos US$ 2.325 millones.

Pero la entidad que dirige Miguel Pesce compró en cinco meses unos US$ 896 millones, es decir US$ 3.204 millones por debajo de la meta estipulada para el semestre.

El problema en la acumulación de reservas no está en la liquidación del campo, que superaron los US$ 15.329 millones entre enero y mayo, un 13% más que el año pasado, según la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), sino el nivel de demanda de importaciones.

¿Cómo se explica que el BCRA no acumule reservas habiendo más liquidaciones? Por tres motivos. El primero, el mayor costo de la energía que Argentina tiene que comprar para mantener en marcha la economía: buques cargados de gas licuado para hacer funcionar las usinas eléctricas, y el gasoil, para la maquinaria agrícola y el transporte, principalmente.

Segundo, la necesidad e insumos para que las empresas produzcan, y tercero, las compras minoristas.

Un ejemplo de esto es que en el primer cuatrimestre del año el intercambio comercial dejó un superávit de US$ 2.830 millones, por debajo de los US$ 4 mil millones de enero abril del año pasado.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), informó que “si en este período se hubiesen registrado los precios de igual lapso de 2021, el saldo comercial habría tenido un superávit de US$ 1.238 millones”.

 

El mes pasado el BCRA solo pudo comprar 784 millones de dólares

 

La diferencia está en las cantidades. Mientras que la facturación por exportaciones aumentó 28,5% a unos US$ 6.131 millones como resultado de las suba de solo el 4,8% en volumen y del 22,5% en los precios, las importaciones se incrementaron 41,6%, a US$ 7.303 millones por un alza de 21,7% en las cantidades y de 16,4% en los valores. Todo esto en el marco de un crecimiento del intercambio.

Solo en el último día de mayo, el BCRA tuvo que vender US$ 190 millones para la compra de combustibles, el mayor desembolso en lo que va del año.

Pero “mientras aumenta el número de sectores productivos con problemas para importar insumos, la compra de bienes de consumo en el exterior está en niveles récord”, destacó la consultora Analytica.

La participación de los bienes de consumo importados en el total “se encuentra en máximos históricos, y un 20% por encima de lo que se correspondería a la actual estructura de precios relativos e ingresos reales. Comenzó a crecer fuerte a partir del segundo trimestre del 2020 hasta alcanzar un pico y aumentar 6,6% el primer trimestre de este año”, dijo la consultora que dirige Ricardo Delgado.

 

Números

1

Punto del PBI es la reducción en la asistencia del BCRA al tesoro


2,5

La baja del déficit fiscal de 3,1% del PBI del año pasado será 2,5% para este año, según lo acordado


6.425

Son los millones de dólares de Reservas acordadas en junio y el septiembre la meta firmada fue de otros 6.725 millones.


90

Cada 90 días serán las revisiones técnicas del Fondo al programa argentino. De la venia dependen los desembolsos para pagar.

 

De manera poco ortodoxa, Analytica dio cuenta que “la combinación de brecha cambiaria, elevada inflación e incertidumbre política generan incentivos” para que las empresas no inviertan ante la incertidumbre y las familias compren bienes transables. “En palabras simples, lo que tiene olor a dólar, se compra”.

 

Que la sangre no llegue al río

Dos economistas, Marina dal Poggetto, y Fausto Spotorno estimaron que el Gobierno pedirá una dispensa al FMI por incumplimiento, por lo menos, de la meta de acumulación de reservas, y tal vez el de reducir el déficit fiscal.

Spotorno, en declaraciones a CNN Radio, aseguró que el acuerdo con el FMI “está tecleando”. Y argumentó: “Los subsidios (a la energía) están aumentando por la incidencia de los precios internacionales, el déficit va a ser igual que en 2021 y hay que ver si llegan con las reservas”.

En este contexto, se inclinó por un pedido de waiver (dispensa) de parte de Martín Guzmán, “apelando a las cuestiones geopolíticas establecidas en el propio acuerdo con el Fondo”.

“No sé si se va a cumplir el acuerdo con el FMI, pero estoy seguro de que (el programa) no se va a caer”, apuntó el economista jefe de la consultora Orlando Ferreres y Asociados.

Más crítica resultó Dal Poggetto para quien “no se están cumpliendo ninguna de las tres metas acordadas con el FMI”, por lo que “hay un riesgo de ejecución”.

La economista de EcoGo Consultores se refería así a la baja del déficit fiscal de 3,1% del PBI del año pasado al 2,5% de este año, la acumulación de reservas, que debería ser de US$ 6.425 millones en junio para trepar en septiembre a US$ 6.725 millones y terminar el año en 8.125 millones de dólares, y la reducción a un punto del PBI la asistencia del BCRA al Tesoro.

Dal Poggetto advirtió que el acuerdo con el FMI, que oficia de ancla, “está siendo cascoteado” por un sector del oficialismo “y detrás del no cumplimiento hay un segundo riesgo: que el Fondo no desembolse el próximo pago y Argentina caiga en default”; aunque sostuvo que “es poco probable que el programa se caiga”.

“Estamos en riesgo de transición porque cada día que pasa estamos más cerca del cambio de gobierno”, sintetizó la economista en declaraciones a la misma emisora.