martes 31 de enero de 2023
POLITICA congreso en mar del plata

Enriquecedor debate sobre políticas públicas para las violencias por razones de género

Más de mil participantes se reunieron en Mar del Plata en la segunda edición del Congreso sobre Políticas Públicas contra las Violencias de Género, organizado por el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires. Con más de 200 ponencias, se destacó la importancia del programa Comunidades sn Violencias, que otorga recursos a los municipios para fortalecer las áreas de género de cada comuna.

07-01-2023 23:55

Escuchar los diferentes municipios, sectores de organismos provinciales y espacios de organizaciones de la comunidad, que conforman el vasto territorio bonaerense, sigue siendo una gran oportunidad para sentarse a reflexionar sobre la práctica de las políticas públicas que abordan la temática de las violencias por razones de género.

Eso fue lo que se vivió en la segunda edición del Congreso sobre Políticas Públicas contra las Violencias de Género, con más de 1.000 asistentes, los días 24 y 25 de noviembre en la ciudad de Mar del Plata, organizado por el Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la Provincia de Buenos Aires.

El encuentro se hizo en el marco del Día Internacional de la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. En 2021, por la situación epidemiológica, el congreso se hizo de manera virtual, aunque contó con gran participación ya que más de diez mil personas pudieron escuchar los conversatorios por YouTube. El año pasado fueron cerca de 160 ponencias, y este año hubo más de 200 que nos trajeron las experiencias provenientes de diferentes sectores: organismos del estado, organizaciones sindicales, feministas, sociales, políticas.

Las ponencias trataron acerca de distintos ejes temáticos, desde metodología de abordaje, producción de conocimiento y estadística en violencias; estrategias jurídico-legales, litigio feminista; violencia mediática y discursos de odio, hasta políticas para avanzar en el proceso de la salida de las violencias y promover la autonomía de mujeres y LGTBI+, como es el Programa “Comunidades Sin Violencias” que transfiere recursos a los municipios para fortalecer los equipos interdisciplinarios de las áreas de género municipales, poner en funcionamiento hogares de protección integral, formar en oficios y capacitar para el trabajo asociativo.

Este programa, llevado a la práctica por la Subsecretaría a mi cargo, comenzó a implementarse en 2021 en articulación con los municipios y las organizaciones comunitarias. En total, son más de 180 proyectos, entre emprendimientos productivos, dispositivos de atención de varones que ejercen violencia, grupos de ayuda mutua, y la incorporación de 650 profesionales y trabajadoras de apoyo administrativo para los equipos interdisciplinarios de abordaje de las violencias por razones de género.

El programa propone tres líneas de acción, a partir de la distribución de un fondo especial de 500 millones de pesos. De acuerdo con los datos oficiales correspondientes a abril pasado, 133 municipios presentaron proyectos y en total se recibieron 186 propuestas, ya que 53 distritos solicitaron más de una línea de acción.  

La Línea 1 incluye el fortalecimiento de los equipos interdisciplinarios de las áreas de género municipales, la conformación de equipos de atención a varones que ejercieron violencia, la creación de grupos de ayuda mutua, espacios de intercambio y encuentro conformados por mujeres y LGTB+ que están atravesando situaciones de violencia de género.

La Línea 2 ofrece la posibilidad de llevar adelante el equipamiento y funcionalización de dispositivos territoriales de protección integral -elegido por 9 municipios- y la construcción o refuncionalización de casas abiertas, seleccionado por 8 municipios.

Estos dispositivos son espacios donde se evalúa y articula una intervención integral adecuada para cada situación, e incluye, entre otras cosas, asistencia psicológica y asesoramiento jurídico. Los hogares están pensados para situaciones de violencias que son consideradas como de alto o altísimo riesgo, por lo cual se trata de una institución cerrada y la permanencia para las mujeres y LGTB+ es por un período breve. Las casas abiertas están destinadas para mujeres y LGTB+ que se encuentran en situación de violencias sin configurar riesgo de vida, y que requieran que el Estado les garantice el derecho a la vivienda y el hábitat.

La Línea 3, en tanto, se aboca a la formación en oficios convencionales y no convencionales y la promoción de espacios de asociatividad o cooperativos para el acceso al trabajo productivo. En total, ya están en marcha 49 proyectos de capacitación sobre producción textil, producción agropecuaria, carpintería, diseño gráfico, jardinería, energías renovables, mantenimiento general, espacios verdes, turismo y organización de eventos y formación en TIC (tecnologías de la información y la comunicación).

El fortalecimiento que genera el “Comunidades sin Violencias” nos llena de motivación para seguir impulsando políticas públicas desde el Estado con el objetivo de avanzar en la erradicación de las violencias y reducir las desigualdades de género en relación al acceso al trabajo. Es que mientras se construyen emprendimientos agropecuarios, textiles, carpinterías, entre otros rubros, allí también se va trabajando todo aquello que fue daño y dolor, y se va produciendo una nueva perspectiva en el marco de un crecimiento personal y colectivo.

*Subsecretaria de Políticas contra las Violencias por Razones de Género de la Provincia de Buenos Aires.

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