miércoles 21 de abril de 2021
POLITICA ordenar las cuentas
26-07-2020 06:56

Medidas financieras y fiscales para apuntalar la recuperación

El gabinete económico evalúa frenar la emisión monetaria, acortar la brecha del dólar y subir la recaudación impositiva.

Fernando Nolé
26-07-2020 06:56

En la antesala del anuncio de 60 medidas para reactivar la economía, el equipo económico mantuvo una serie de reuniones para evitar un mayor impacto de la inflación y analizar el costo fiscal de las decisiones para la salida de la cuarentena.

Uno de los ejes es “poner un freno en la emisión monetaria”, que fue una de las líneas de trabajo de la reunión del Gabinete económico del último jueves, donde estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, la vicejefa del área, Cecilia Todesca, los ministros de Economía, Martín Guzmán y de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce y la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

Allí se evaluó el crecimiento de la emisión monetaria, con un problema adicional que se le agregó en los últimos tres meses que es el crecimiento de las Leliq. El objetivo es desarmar finalmente el esquema de las letras de liquidez, que fue uno de los objetivos enfatizados por el presidente Alberto Fernández en campaña. Una de las posibilidades más concretas es cambiarlas por un título del Tesoro con una tasa de mercado. De esta manera, se podría reducir el déficit cuasifiscal del Banco Central y a la vez evitar que haya impacto en los depósitos de los bancos, según indicaron fuentes oficiales.

El segundo aspecto es acelerar el acercamiento de las bandas cambiarias entre el oficial y el paralelo para que en el mediano plazo se pueda eliminar paulatinamente el cepo cambiario. "Hay que ir haciendo un trabajo muy fino desde el punto de vista económico, tomando medidas macro y complementarlas con otras decisiones sectoriales para que de a poco la economía mejore y se consolide un trayecto de recuperación sostenido”, resaltó uno de los funcionarios que trabaja con el gabinete económico. Se comenzará también a revisar el esquema de subsidios que se tuvieron que implementar para atender la pandemia y la idea es ir reduciéndolos en forma parcial para aliviar “un poco” el frente fiscal.

En el mediano plazo, el Gobierno tiene como objetivo terminar con el cepo cambiario 

El desafío de las cuentas públicas aparece como una muralla en este momento. Por lo pronto, se buscará incrementar la recaudación por medio de la reforma tributaria que se incluirá en el proyecto de Presupuesto de 2021, contemplando una ampliación de la base imponible en Bienes Personales y Ganancias. Queda latente la posibilidad de algún cambio en el esquema de retenciones al sector agropecuario.

El punto que ya está resuelto es el de reducir las retenciones sobre el sector industrial, que en principio, abarcaría un descenso de 5% a 0% para determinados productos y una rebaja de un punto porcentual para la producción de insumos industriales.

Habría también facilidades fiscales para las nuevas inversiones, esencialmente aquellas orientadas a la producción fabril y se implementarán nuevas líneas de créditos con grandes subsidios en las tasas de interés para rubros muy golpeados como textil, calzado, marroquinería, producción de frutas, lácteos, entre otros.

Desde el punto de vista laboral, allí también se está analizando un esquema de “cierta flexibilidad” en cuanto a las obligaciones patronales, ya que se quiere promover la recuperación de los puestos de trabajo perdidos en el transcurso de este último año. Este punto ya se habló con la cúpula de la CGT, a pedido de los popes del empresariado local y, en principio, habría facilidades para volver a contratar personal.

Construcción. Se buscará una rápida recuperación del empleo por medio de planes de vivienda y obra pública. En el Gobierno consideran que el cierre del acuerdo con los acreedores privados permitirá mejorar el financiamiento para muchas empresas locales y también desarrollar proyectos de inversión en la construcción privada.

En Economía, particularmente, aseguran que si bien la situación fiscal es difícil, “a medida que se vaya recuperando el nivel de actividad, la recaudación tributaria va a ir mejorando, y además, los números del balance del Estado mejorarán mucho a partir del ahorro por la reestructuración de la deuda”.