POLITICA
LA CRISIS DE LIDERAZGO DEL PERONISMO FRENTE A UN MOMENTO DETERMINANTE

Meses sin hablar, vetos cruzados y una lista de unidad en tiempo de descuento para el PJ bonaerense

La disputa por la conducción partidaria expone meses de silencio entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, con vetos cruzados, reproches internos y negociaciones indirectas. El control del partido atenta contra la lista de unidad. El diputado nacional desde sus oficinas porteñas avisa que rechaza una elección partidaria, pero la imposición de candidatos por parte del gobernador estira la pelea hasta el final. A Máximo le llevan nombres de posibles candidatos para pelear en la interna. En La Plata también amagan nombres, pero las dos partes podrían terminar perjudicadas si hay competencia. Otra vez la unidad hasta que duela.

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Volver al punto de partida. Axel, Máximo, Massa llevan tres meses sin reencontrarse. | AFP

La última vez que se vieron –y hablaron– fue el 26 de octubre. Cada sector de Unión por la Patria tenía asignado un piso del Hotel Gran Brizo de La Plata, pero minutos antes de reconocer la derrota sobre el escenario se encontraron para definir quién hablaría y cuál sería el tono del discurso. Desde entonces hay emisarios y diálogos entre sus distintos dirigentes, pero ellos no volvieron a hablar.

Quizás llegó el momento de que Axel Kicillof y Máximo Kirchner vuelvan a sentarse a la misma mesa. Este verano el diputado nacional no se movió de Buenos Aires y el gobernador bonaerense va y viene entre La Plata y Chapadmalal. Quien hasta ahora controló el PJ bonaerense y aceptó darle paso a la renovación partidaria asegura que nadie le llevó un nombre para encabezar la lista de unidad y que todo lo que pretenden desde el Movimiento Derecho al Futuro (que responde al jefe provincial) se entera por los medios.

“Entendemos que Kicillof quiera poner un nombre en la discusión, pero no terminamos de saber si lo que circula es él o si son los que dicen que responden a él. Si quiere hasta imponer un nombre, debería decirlo”, dicen en el entorno del legislador nacional.

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Máximo Kirchner pasa el verano entre las visitas a Cristina Kirchner en San José 1111 y unas oficinas a pocas cuadras de allí en la calle Estados Unidos al 700 que supieron funcionar como el fugaz búnker de campaña en 2023 cuando Eduardo “Wado” De Pedro peleaba por quedarse con la candidatura a presidente que terminó siendo para Sergio Massa.

Desde allí insiste que no debe haber internas en la pelea por el PJ bonaerense y que se debe llegar a una lista de unidad. Pero los vetos de uno y otro lado ya prometen una negociación hasta el 8 de febrero, la fecha límite para presentar al candidato. Es cierto que si hasta allí no hay acuerdo se podrían presentar dos listas y seguir la negociación hasta que un sector desista de competir. Pero ninguno de los dos lados en pugna creen que se debe llegar a esta instancia. “Milei va, viene, se saca fotos con Donald Trump y nosotros no podemos salir de una pelea por avales para la elección. ¿Cómo vamos a transformarnos en una alternativa?”, reconoce un dirigente peronista. Sergio Massa es más crítico aún que sus aliados no puedan salir de una discusión tan alejada de la gente. La mira desde afuera y no tiene que mediar ya que sostiene al Frente Renovador, pero en la intimidad admite que toda la energía por estos días está puesta en esa interna. Máximo mantiene la idea de la unidad, pero en su oficina de la calle Estados Unidos recibe a dirigentes que incluso advierten que pueden presentar una lista propia como Mariel Fernández (intendenta de Moreno).

En La Plata el nombre de Verónica Magario vuelve a hacer ruido. ¿Puede ser la representante de Kicillof en el PJ bonaerense? La historia vuelve: cuando en 2023 el gobernador planeaba repetir fórmula y llevar a la dirigente de La Matanza en la boleta en la que competiría por su segundo mandato, conseguirlo no le fue nada fácil. Las negociaciones llegaron hasta el último minuto habilitado en plena puja con MK que buscaba la vicegobernación para Martín Insaurralde. Y en el último cierre de listas, la conversación debió destrabarse con Cristina Kirchner, ya que el nombre de Magario para encabezar la boleta de la tercera sección electoral era rechazado por el ala K.

“En los últimos ocho años Verónica se llevó todos los premios, no estoy tan seguro de que todos los intendentes del Conurbano clamen su nombre”, dicen desde las oficinas de la calle Estados Unidos. Máximo Kirchner pide conocer con nombre y apellido quiénes piden por la vicegobernadora. Asegura que, en este constante ida y vuelta en el que no le conoce la opinión a Kicillof, hay algunos jefes territoriales que prefieren otro nombre.

“Máximo intenta socavar la posición del gobernador oponiéndose a que su candidata, Verónica Magario, conduzca el partido en el nivel provincial”, dicen desde el Movimiento Derecho al Futuro.

En el kirchnerismo es difícil de asimilar que la dirigente que contó en las elecciones previas con el apoyo de la dos veces presidenta, Cristina Kirchner, hoy se pare en la vereda de enfrente de la interna. Por eso, el veto del nombre parece cantado cuando se llegue a la instancia final.

Del lado K mencionan al intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín como un dirigente que puede saltear la interna. Pero en La Plata lo rechazan de plano. Está claro que este jefe comunal es hombre de Máximo, más allá del buen diálogo que pueda tener con el sector del gobernador.

“La agrupación que controla Máximo dice que pretende una supuesta lista de unidad. Sabemos que quiere evitar arriesgarse a una probable derrota, pero quiere imponer todas las condiciones”, dicen desde La Plata.

Semanas atrás, PERFIL adelantó que el gobernador pretende que el nuevo titular del partido responda a los intereses de su gobierno. Por eso, no busca un hombre del medio, sino un nombre que se identifique con él. Por eso, el veto a Otermín está más que claro.

“La vicegobernadora reúne todas las condiciones. Todos saben que es de la mesa chica del gobernador, y representa el distrito más importante de la Provincia, el que aporta más votos y además tiene diálogo con todos los sectores: intendentes, legisladores, gremios y movimientos sociales”, dice uno de los dirigentes que la impulsan.

Esto es lo que debería discutirse puertas adentro entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner, quienes llevan tres meses sin hablar. Entrarán en discusión los cargos que estarán por debajo del nuevo presidente del partido. Es cierto que es un debate demasiado alejado de los reclamos incluso de sus propios votantes, pero quienes se sumen a acompañar al nuevo titular partidario tendrán la fuerza y la firma para la próxima pelea interna: el nuevo armado de las listas que llegará para 2027 ya sin Kicillof con posibilidades de competir en el territorio bonaerense.

Datos ineludibles

◆ Hay 1.143.946 personas habilitadas para participar de las elecciones internas.
◆ La confección del padrón también generó ruidos en el peronismo y su publicación se demoró.
◆ Los padrones corresponden a 134 distritos, con afiliaciones procesadas hasta el 30 de diciembre pasado.
◆ Hay un distrito todavía en conflicto y es el más populoso: La Matanza.
◆ Se resolvió exhibir dos padrones allí: uno con fecha de corte al 19 de diciembre de 2025, validado, y otro padrón complementario, con las afiliaciones posteriores, que está sujeto a ratificación judicial.
◆ Si no hay lista de unidad, las elecciones serán el 15 de marzo.
◆ El 8 de febrero se tienen que anotar los candidatos y se sabrá si hay lista de unidad.