El crecimiento de las aplicaciones de reparto transformó el mercado laboral en Argentina y convirtió a miles de personas en repartidores de plataformas digitales. Sin embargo, una de las principales preguntas que surge en medio del debate sobre los ingresos del sector es cuántos pedidos debe completar un trabajador para reunir un ingreso equivalente al valor de la canasta básica.
La respuesta depende de varios factores, como la ciudad en la que trabaja, la cantidad de horas conectadas, la demanda, los incentivos que ofrecen las aplicaciones y el monto que percibe por cada entrega. No obstante, distintos estudios sobre el sector permiten realizar una estimación.
Si un repartidor obtiene, en promedio, entre $2.500 y $3.500 por pedido —aunque el monto puede variar según la distancia, el horario y las promociones vigentes— y se toma como referencia una canasta básica total para una familia tipo superior al millón de pesos, serían necesarios entre 300 y 450 pedidos mensuales para alcanzar un ingreso bruto equivalente a ese umbral.
Esto implica realizar entre 10 y 15 entregas por día, en caso de trabajar los 30 días del mes. Si el repartidor descansa una vez por semana, el promedio diario aumenta.
Los especialistas advierten que el dinero recibido por cada viaje no representa una ganancia neta. Los repartidores deben afrontar gastos de combustible o carga de la bicicleta eléctrica, mantenimiento del vehículo, teléfono celular, datos móviles, elementos de seguridad y, en muchos casos, el pago del monotributo u otros costos asociados a la actividad.
Por ese motivo, para obtener un ingreso que permita cubrir la canasta básica, muchos trabajadores necesitan realizar una cantidad aún mayor de pedidos o extender sus jornadas laborales.
Los repartidores suelen concentrar su actividad durante los horarios de almuerzo y cena, cuando aumenta la cantidad de pedidos. Además, los fines de semana y los días de lluvia suelen ofrecer mayores oportunidades de ingresos debido a la mayor demanda y a los incentivos que brindan algunas plataformas.
Sin embargo, los ingresos pueden variar significativamente de un día a otro, ya que dependen del volumen de pedidos, las propinas, la competencia entre repartidores y las condiciones climáticas.
La situación de los trabajadores de plataformas continúa siendo objeto de discusión. Mientras las empresas destacan la flexibilidad para elegir horarios y la posibilidad de generar ingresos según el tiempo de conexión, distintos sectores reclaman una mayor protección laboral, mejores condiciones de trabajo y mecanismos que garanticen ingresos suficientes frente al aumento del costo de vida.
En ese contexto, la cantidad de pedidos necesarios para alcanzar la canasta básica se convirtió en un indicador que refleja el desafío económico que enfrentan miles de repartidores en todo el país.
Si la nota se basa en un informe específico (por ejemplo, de un sindicato, observatorio o centro de estudios), conviene reemplazar la estimación general por las cifras exactas de ese relevamiento para que el artículo refleje fielmente sus resultados.