El Ministerio de Salud de la Nación aprobó el Plan Nacional de Calidad en Salud 2026-2030, a través de la publicación de la resolución 463/2026 en el Boletín Oficial. Según lo publicado, esta medida tiene "con foco en la calidad, la seguridad de los pacientes y la eficiencia del sistema".
El nuevo plan propone profundizar un modelo de mejora continua en los servicios de salud, promoviendo prácticas seguras, accesibles y centradas en las personas. En este sentido, busca reducir desigualdades entre jurisdicciones y garantizar que la calidad de atención sea homogénea tanto en el sistema público como en el privado y en el ámbito de la seguridad social.

Entre los principales ejes, se destacan el fortalecimiento de la rectoría y la gobernanza sanitaria, el impulso de procesos de evaluación y mejora de la calidad, la seguridad del paciente y la formación permanente de los equipos de salud. Estas líneas estratégicas retoman y amplían el enfoque de planes anteriores, que ya planteaban la necesidad de “implementar procesos permanentes para mejorar la calidad de la atención” y consolidar una cultura sanitaria centrada en las personas.
Además, el programa promueve la incorporación de herramientas tecnológicas para optimizar la gestión, mejorar la trazabilidad de la información y facilitar la toma de decisiones basadas en datos. En línea con otras resoluciones recientes, la digitalización aparece como un componente clave para modernizar el sistema sanitario y hacerlo más eficiente.
Otro de los puntos centrales del plan es la unificación de estándares de calidad en todo el territorio nacional. Esto permitirá que los establecimientos de salud, independientemente de su dependencia, trabajen bajo criterios comunes, lo que facilitará la evaluación, la acreditación y el monitoreo de los servicios. Según documentos oficiales, este tipo de estrategias apunta a “ofrecer un panorama claro sobre el desarrollo de la calidad en todo el país”.
El Plan Nacional de Calidad en Salud 2026-2030 también pone énfasis en la capacitación de los equipos de salud y en la generación de una cultura organizacional orientada a la mejora continua. Esto implica no solo la adopción de protocolos, sino también el compromiso activo de profesionales, instituciones y autoridades sanitarias.
Con esta nueva hoja de ruta, el Gobierno busca consolidar un sistema de salud más equitativo, eficiente y centrado en el paciente, en un contexto donde la calidad de atención se posiciona como uno de los principales desafíos estructurales del sector sanitario argentino.