Maria Eva Juncos trabaja como taxista desde 2009. De día, de noche, con radio y con servicio en la calle. En Rosario, donde vive, le pasaba cada vez más que las pasajeras que se subían a su auto le comentaban acerca de situaciones incómodas o de inseguridad que les habían sucedido arriba de los taxis, y le pedían el teléfono para poder llamarla, sobre todo para los viajes de noche. También entendió que esta sensación de inseguridad la viven las mujeres taxistas.
Frente a esto, el año pasado desarrolló con la ayuda de un ingeniero en sistemas la primera app para viajar sólo con taxistas mujeres, ‘SheTaxi’, que en Rosario usan más de dos mil pasajeras, tiene 70 taxistas registradas, y 30 que la usan activamente. A fin de mes empezará a utilizarse en Córdoba, donde ya hay once taxistas anotadas. Y en Buenos Aires, Salta y Tucumán, las taxistas también se interesaron por la aplicación.
Este tipo de app existe en otras ciudades del mundo, como México DF, Belo Horizonte, Rio, San Pablo y Nueva York, entre otras.
“Lo que más me llama la atención fue el entusiasmo y alegría porque el servicio esté disponible, aunque lo ideal sería que no exista y que cualquiera, sea hombre o mujer, pueda tomarse un taxi a la hora que quiera y donde quiera, sin avisar a nadie. Pero la realidad hoy es otra, y al ser pocas mujeres taxistas, la demanda es mucha. Por eso de noche le doy prioridad”, explica Juncos.
Usarla es fácil: cada usuaria que se anota deja su mail, por lo que la aplicación permite saber si es una pasajera habitual. “En caso de que sea una clienta no dudás en aceptar el servicio”, dice. Además sumó como diferencial el recurso del audio, para que quienes la utilizan, puedan comunicarse directamente con las taxistas que las van a buscar. “Con el audio vos también le avisás a la pasajera si vas a tardar, y la mayoría te espera, a veces hasta media hora”, dice.