martes 27 de julio de 2021
UNIVERSIDADES Perfil Educación
15-06-2021 19:55

Eduardo Valdés: “No me arrepiento de haberme vacunado porque no quise buscar un atajo”

El diputado oficialista participó del Ciclo de Entrevistas organizado por estudiantes del Posgrado en Periodismo de Investigación. El espionaje ilegal y la respuesta a Daniel Santoro. Los errores de Alberto Fernández. Y su diálogo con Cristina Kirchner.

15-06-2021 19:55

Eduardo Valdés respondió preguntas en forma virtual en una conferencia de prensa organizada por estudiantes del Posgrado en Periodismo de Investigación del Grupo Perfil y la Universidad del Salvador (USAL), en la que ejerció su derecho a réplica luego del debate que mantuvo con el periodista Daniel Santoro, tras la entrevista para este ciclo realizada al editor de Clarín. “Si Santoro es inocente, que aclare cómo lo conoció a D’Alessio”, sostuvo.

El diputado del Frente de Todos también analizó la gestión de Alberto Fernández, reveló sus diálogos con Cristina Fernández de Kirchner, a la vez que defendió su vacunación anticipada contra el Covid y destacó que aún no se aplicó la segunda dosis. “Es la única forma que tengo para demostrar que cuando me vacuné nunca busqué un atajo”, en Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación.

—Usted pidió derecho a réplica luego del reportaje que se le hizo en este Ciclo de Entrevistas al periodista Daniel Santoro. ¿Qué opina al respecto?

—Yo nunca he sido citado, ni de testigo, en una causa judicial. Y todo lo que ha pasado, y en lo que me involucra Santoro, fue por haber ido a “Animales Sueltos” en noviembre de 2018. Y luego junté a Alejandro Fantino con Cristina Fernández de Kirchner en mi casa porque no se conocían. Fantino contó con mucha energía positiva lo que había pasado y se enteró el periodista Santoro. Y según cuenta el expediente que encuentra el juez Ramos Padilla en un allanamiento en la casa de D’Alessio, el espía eleva la información que le pasa Santoro, horrorizado porque Fantino y Romina Manguel, supuestamente, habían organizado esta cena. Yo soy constructor de puentes. Y lo volvería a hacer. Lo que no puede ser es que el que no esté de acuerdo te mande a seguir. Mi mujer y mis hijos se dieron cuenta que después de esa cena había cosas raras que pasaban en la vereda de mi casa. Había teléfonos que no funcionaban más. Como que estaban poniendo una antenita para escuchar qué pasaba. No fueron días felices. Pero no me amedrenta, aunque no me guste, estar permanentemente respondiendo a Santoro. Si Santoro es inocente, que diga cómo lo conoció a D’Alessio. La periodista Virginia Messi dijo: “No aclares que oscurece, Daniel. Yo no te presenté a D’Alessio”. Ella cuenta que le mandó un mail de Rodrigo González, abogado que quería hablar del tema efedrina. Lo sorprendente es que Rodrigo González fue el abogado de D’Alessio en la causa Traficante donde están procesados por extorsión. Me entero a raíz de la respuesta de Santoro que Rodrigo Gonzalez, siendo abogado de D´Alessio, lo propone a Santoro como testigo de la conducta de D´Alessio en la causa Traficante. Fue el 9 de febrero de 2018 y esto es importante porque a los veinte días, un periodista fue amenazado a la vuelta del canal América, porque estaba con su camarógrafo filmando a D´Alessio, a Santoro y a Fariña cenando en un restaurant, en vísperas que Fariña iba a ir al programa “Animales Sueltos”.

—Usted propuso un reportaje conjunto con Santoro frente los estudiantes de este Posgrado en Periodismo. Pero Santoro rechazó la propuesta, argumentando que no es político. ¿Qué opina al respecto?

—¿Y eso qué tiene que ver? Acá no estamos hablando de la política sino de la honestidad. Él no aceptó porque no tiene cómo defenderse. Por eso sigue hablando de mí en Clarín, pero no firmando. Así usa su poder, el poder de deshonrarte. Detrás de sus premios, que se hace entregar gracias al cargo que tiene en la Academia de Periodismo. Con total impunidad actúa. Y defenestra sin pruebas a gente honesta como Nilda Garré, Máximo Kirchner. Si hasta contra la madre de Cristina Fernández de Kirchner embistió. Y contra Aníbal Fernández, a quién le hizo perder una elección, siendo que en su libro “La ruta de la efedrina” no sólo lo catalogó como “La Morsa” sino que lo responsabilizó por el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Hoy sabemos que “La Morsa” era Julio César Pose, según también dijo Virginia Messi, la periodista de policiales de Clarín.

—Es sabido que usted recibió una vacuna contra el Covid en forma anticipada. ¿Ya se aplicó la segunda dosis?

No me he aplicado la segunda dosis. Es la única forma que tengo para demostrar que cuando me vacuné nunca busqué un atajo. Fue porque el secretario general de la Presidencia me llamó, en nombre del Presidente de la Nación, para decirnos que Jorge Taiana, en su calidad de presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y yo, en mi calidad de presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, teníamos que acompañar la delegación presidencial que viajaba a México. Y en ese momento el Distrito Federal mexicano era una ciudad de alto riesgo de contagio. Así fui convocado a vacunarme en el Hospital Posadas, pero allí me dijeron que mi dosis se había trasladado al vacunatorio del Ministerio de Salud. Nunca fue algo clandestino. Era el protocolo que tenía que seguir para entrar a México. Después, resultó ser que varios funcionarios que hicieron ese mismo viaje se habían vacunado de otra manera. Pero no está en mí generarle un perjuicio a nadie. Menos que menos, robar una vacuna. Así que, pese a que ya le empezó a tocar la vacunación a la gente de mi edad, como hacen falta muchas dosis de la Sputnik, no me di la segunda dosis. Cuando haya dosis dos para todos, me vacunaré con la segunda dosis.

—¿Se arrepiente de haberse vacunado?

No me arrepiento de haberme vacunado porque no quise buscar un atajo. Pensé que estaba cumpliendo con mi deber. Ni el senador Taiana, que para mi es un ejemplo de vida, un hombre que su vida es una coherencia, buscó un atajo. Ustedes tienen derecho a dudar de mí, pero hurguen en la vida de Jorge Taiana. Él no es de buscar atajos, al igual que yo.

 —La semana pasada hubo muchos errores en la comunicación de Alberto Fernández. ¿Hay un agotamiento en el Presidente?

—No. Pero creo que, en algunos casos, en este gobierno de Fernández, Fernández es enemigo de sí mismo. Igualmente, creo en los logros que se van teniendo en medio de la situación inédita de esta pandemia terrible. No está fácil la cosa. Vean que Chile está enmarañado en un sistema político muy complejo, Perú se comió cinco presidentes en cuatro años, Colombia es un volcán, Venezuela permanentemente bajo la lupa, Brasil con un presidente hoy absolutamente cuestionado y con dos expresidentes que se han juntado para mejorar la deteriorada calidad política del país. En Argentina no pasa nada de eso. Hay un sistema político fortalecido a pesar de lo que se diga. Incluso creo que la gente está reconociendo las cuestiones que se han ido logrando en la gestión de la pandemia. Sabemos que se murió mucha gente y se contagió más. Pero en la Argentina, y a diferencia de buena parte del resto del mundo, todos han podido tener una cama y una atención médica sea en el sistema público en el privado. Las terapias intensivas nunca colapsaron y eso es porque en ese primer tramo de la pandemia se duplicaron las camas de terapia intensiva. No está mal vista en el mundo la manera en que Argentina afrontó la pandemia.

 —¿Por qué dice que Alberto Fernández es enemigo de sí mismo?

—Lo digo en sentido metafórico. Creo que hay cosas que él mismo está conduciendo y se están haciendo muy bien, pero a veces no consigue explicarlo. Por ejemplo, lejos estuvo o está en el pensamiento de Alberto Fernández menoscabar el origen del pueblo brasilero o mexicano. Pero se equivoca citando y sacando de contexto a Litto Nebbia. Mientras que quiso destacar toda la diversidad que nutre el ser latinoamericano, el sentido de la canción de Litto, terminó dando un mensaje confuso que fue malentendido y sólo le trajo problemas.

Eduardo Valdes Posgrado

 —¿Cuándo fue la última vez que mantuvo conversaciones con la vicepresidenta?

—Personalmente, hace quince días. Pero tenemos otro método de comunicación que es más cotidiano.

 —¿Habla con Cristina de la difìcil situación que atraviesa el país?

Cristina es una persona con la que uno puede hablar de muchos temas. Hablamos de la vida. Ahora si queremos hablar de política nos juntamos personalmente. Hoy por ejemplo le mande un Telegram y no me lo contestó todavía. Me gustó una nota de Perfil que aborda el conflicto de la UIA con De Mendiguren, me sorprendió un audio que levanta Perfil y se lo mandé.

 —¿Está preocupada Cristina por las próximas elecciones?

—Todos quienes somos responsables estamos preocupados por el presente, en el cual se incluye la elección. En última instancia se trata de la aprobación o desaprobación de lo que estamos haciendo. Pero estamos determinados en servir a los intereses de quienes nos votaron, los sectores más humildes y vulnerables. Y quizá los que más están sufriendo esta crisis. Son momentos muy difíciles cuando uno tiene que cerrar la economía para proteger la vida. Y sí, la preocupación está. Pero no es la que nos ocupa día tras día.

 —Le agradecemos su participación en el Ciclo de Entrevistas de Perfil Educación y lo invitamos a realizar un comentario final para cerrar el reportaje.

—Primero, muchas gracias. Es muy importante para mí hablar con estudiantes de Periodismo de Investigación. Me parece que investigar el tema del espionaje ilegal es un tema muy importante. Acá ha habido espionaje ilegal no de un sector hacia otro sector, sino que el espionaje ilegal ha sido a propios y extraños. Y no está bien para nadie. Estoy muy comprometido hasta el final en este tema. Excede el tema Santoro el espionaje ilegal porque no le hace bien a la democracia. Como periodistas de investigación que son no dejen que estos temas pasen así nomás. Me gustó mucho que SiPreBa, por el Día del Periodista, hiciera una jornada acerca del espionaje ilegal relacionado a periodistas. Hay nueve periodistas que fueron tomados como caso en la Comisión Bicameral, entre los cuales están Alejandro Fantino, Romina Manguel, Carlos Pagni y Hugo Alconada Mon. Los organismos de inteligencia deben servir a la Nación Argentina en la defensa nacional y nada más. Y no pueden ser utilizados para seguir espiando las actividades de nadie.

Por Marcos Gonzalez Malbec, Ayelén Segovia y Gonzalo Martínez
Estudiantes de Periodismo de Perfil Educación

Posgrado en Periodismo de Investigación