El 1 de mayo comenzó la era Reiwa en Japón, en tanto abdicó el anterior emperador y asumió Naruhito. El cambio de era es un hecho simbólico muy fuerte en la tercera economía del mundo: marca el comienzo de una etapa nueva, en la cual nuevos desafíos deben ser encarados.
Japón en este siglo viene sufriendo un proceso de transformación y son significativos los temas que debe enfrentar en las próximas décadas: desde lo económico -con bajo crecimiento y casi nula inflación-, pasando por lo geopolítico -con el crecimiento de China, la caída del segundo al tercer puesto en el ránking de economías y el liderazgo de Beijing en el sudeste asiático- y terminando en lo social -con una población que se achica año a año-.
El emperador Akihito protagoniza la primera abdicación imperial en Japón en 200 años
1. Continuar despertando una economía aletargada
En diciembre de 2012 Shinzo Abe fue nombrado primer ministro con una economía que desde el 2000 había crecido a un ritmo de 0,8% anual. Abe llegó con un ambicioso plan, popularmente llamado Abenomics, que se basaría en tres "flechas": expansión monetaria, expansión fiscal y reformas estructurales.
Los logros del Abenomics han sido moderados: el PBI creció 1,2% anual durante su mandato, y la inflación (uno de los ejes del plan) pasó de ser negativa (-0,3%) entre 2000 y 2012 a ser positiva (0,8%) en los últimos 6 años. El Abenomics puso en el centro del motor del crecimiento a las empresas, a través de diversos mecanismos de incentivos. Estas obtuvieron en 2017 las mayores ganancias en su historia, aunque en 2018 bajaron un 2% por la guerra comercial. La inversión privada se mantiene fuerte y el Banco de Japón espera un crecimiento de 1% anual entre 2019 y 2021.
2. Lidiar con la reducción en la población
La población japonesa se contrajo en 2018 un 0,2% y se espera que para 2050 sea menor a los 100 millones (actualmente son 126 millones). La cuestión demográfica tiene varias aristas. Primero, hay una población envejecida y con alta expectativa de vida, a la cual el sistema de seguridad social debe mantener. Segundo, hay una baja cantidad de trabajadores. La tasa de desempleo en abril de este año fue de 2,4% y hay 1,63 puestos de trabajo ofrecidos por cada persona buscando trabajo. Tercero, si bien ha habido un crecimiento en la inmigración, el porcentaje de la población nacido fuera de las islas es mucho menor que en casi todos los países desarrollados (menos del 2%). Cuarto, se da un despoblamiento pronunciado en las regiones interiores del país y un fuerte aglutinamiento en las ciudades grandes Tokio, Osaka y Nagoya). Por último, hace poco atractivo el mercado interno. ¿Qué empresa querría invertir en un mercado que pierde más de 200 mil consumidores por año?
3.Posicionamiento geopolítico
En la posguerra, Japón no solo se convirtió en uno de los mayores aliados de los EEUU, sino también fue un faro de referencia para las economías de Asia Pacífico. El crecimiento de China hizo reacomodar las piezas del tablero, y hoy se encuentra ante un escenario impensado hace medio siglo. Japón busca generar mayores lazos con sus vecinos y con los países con los que mayores relaciones tiene: en el último año ha firmado el TPP 11 y ha entrado en vigor su acuerdo de libre comercio con la Unión Europea. La relación con los Estados Unidos continúa siendo excelente -a pesar del riesgo latente de la actual "guerra comercial"-, y esto es importante en tanto es su gran escudo frente a la inestable Corea del Norte y a un posible expansionismo chino.
Japón ha perdido relevancia en la economía internacional en las últimas décadas, pero sigue teniendo el tercer mayor PBI del mundo. Sus políticas de largo plazo deben enfrentar escenarios imprevistos que lo ponen a prueba y hacen emerger sus debilidades: Japón depende del comercio y la inversión internacional para buscar mercados y plataformas de producción. La profundización de la guerra comercial representa una gran amenaza para esta estrategia, aunque Japón ha demostrado su resiliencia en innumerables ocasiones.
* Doctor en Economía. Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas USAL.







