lunes 04 de julio de 2022
ACTUALIDAD Inédita condena en Morón

50 años de cárcel para un "padre" que violó a cuatro de sus hijas desde que iban a Jardín de Infantes

Alejandro Rosario Manuel Leguizamón, un empresario dueño de una fábrica de membranas, convirtió en un infierno la vida de sus hijas, que hoy tienen 27, 29, 30 y 31 años. Finalmente se animaron a denunciarlo en 2016, llegando a este fallo ejemplar.

23-09-2021 18:23

En un fallo que no tiene precedentes en el ámbito bonaerense por la magnitud de su condena, un empresario de Morón recibió este jueves la pena de 50 años de prisión por violar a sus cuatro hijas desde que eran niñas, calvario que estas se animaron a denunciar cuando ya eran grandes, como forma de librarse de ese infierno infinito vivido durante tantos años.

Se trata de Alejandro Rosario Manuel Leguizamón, de 55 años, dueño de una fábrica de membranas, al que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de Morón, integrado por los jueces Claudio Chaminade, Juan Carlos Uboldi y Mariana Maldonado, le dio medio siglo de prisión, justamente el máximo de condena que había pedido el abogado de las víctimas, que actualmente tienen 27, 29, 30 y 32 años.

La condena está en línea con lo requerido por el fiscal Pablo Masferrer en su alegato, quien acusó a Leguizamón por los delitos de "abuso sexual, abuso sexual gravemente ultrajante para la víctima reiterados -tres hechos-, abuso sexual con acceso carnal reiterados -en nueve oportunidades-, todos ellos agravados por haber sido cometido por ascendiente y por la situación de convivencia preexistente, todos concursados realmente entre sí y en concurso ideal con corrupción agravada por la violencia ejercida", además por las amenazas que el mismo Leguizamón hizo a sus hijas cada vez que estas amagaron con denunciar los abusos, "por ser el autor ascendiente y conviviente reiterada -tres oportunidades-, todo ello en concurso real".

Alejandro Rosario Manuel Leguizamón 20210913
Las hijas de Alejandro Leguizamón se animaron a denunciar a su padre en 2016, y reclamaron su condena frente al Juzgado de Morón.

A semejante bagaje de agravantes, hay que agregar que Leguizamón escapó cuando supo que lo buscaba la policía, y cuando los investigadores consiguieron finalmente apresarlo, tenía en su poder una pistola 9mm, por lo que se agregó a los delitos "tenencia ilegal de arma de guerra".

El abogado de las víctimas, Yamil Castro Bianchi, había solicitado también la pena máxima, mientras que la abogada defensora de Leguizamón había pedido que lo absolvieran.

La denuncia contra el empresario fue realizada el 16 de abril de 2016 por cuatro de sus hijas, de ahora 27, 29, 30 y 32 años. Tras la denuncia, el hombre se fugó y fue detenido recién tres años después, en enero de 2019, y hasta el momento permanecía alojado en la Unidad Penal 39 de Ituzaingó.

“A veces se me iba la mano”, dijo el hombre en su defensa, acusado de violar a cuatro de sus hijas desde que iban al jardín de infantes.

El juicio a Leguizamón había empezado el pasado 6 de septiembre, y en una de las audiencias, el acusado negó todo y denunció "un plan" orquestado por su familia para quedarse con su fábrica de membranas Techflex en la localidad bonaerense de General Pacheco, en el partido de Tigre.

“Desde que tengo uso de razón fui abusada muchas veces, lo denuncié porque ya era demasiado el acoso. Me costó mucho tiempo tomar esa decisión”, contó Romina, una de las hijas de Leguizamón, de 31 años al portal Primer Plano. Además, la joven relató que su padre había escrito una carta en la que le proponía que fueran pareja y hablaran con su madre “para que hiciera terapia y lo aceptara”. 

 

NA/HB