domingo 05 de diciembre de 2021
ACTUALIDAD L'Osservatore romano
22-10-2021 16:47
22-10-2021 16:47

El Papa se pronunció contra la deuda de países pobres, la fabricación de armas y las patentes de las vacunas

En la edición semanal en castellano del periódico vaticano, Francisco abogó por un mundo en paz, sin explotación y con salud para todos.

22-10-2021 16:47

Este nuevo ejemplar del L’Osservatore Romano en lengua española tiene como foto y título de portada el registro del tierno encuentro del Papa Francisco con el niño Paolo durante la Audiencia General. Paolo tiene 10 años y está escrito “discapacitado” en los documentos que su familia tiene que presentar para que lo en la escuela o incluso en un gimnasio.

El miércoles 20 de octubre, Paolito llegó al Aula Pablo VI con su familia desde San Ferdinando de Puglia, y “ayudó” al Papa Francisco a desarrollar la catequesis de la audiencia general del miércoles, dedicada a la “libertad” en las palabras de la Carta a los Gálatas. Y de “libertad” se hizo testigo el muchacho: salió en cuarta, subió por la escalinata del Aula y fue derecho hasta Francisco. Con un “objetivo” claro: tener como regalo el solideo del Papa.

Naturalmente, misión cumplida. Y Francisco se inspiró precisamente en la libertad de Paolo para la catequesis: «Se me ha venido a la mente lo que Jesús decía sobre la espontaneidad y la libertad de los niños, cuando este niño ha tenido la libertad de acercarse y de moverse como si estuviera en su casa». Con afecto, el Papa lo agradeció «por la lección que nos ha dado a todos. Y que el Señor lo ayude en su limitación, en su crecimiento porque ha dado este testimonio que le ha salido del corazón». También porque, añadió el Papa «los niños no tienen un traductor automático del corazón a la vida: el corazón va adelante».

En esta edición, se destaca especialmente el texto completo y oficial del mensaje del Papa Bergoglio al encuentro mundial de los Movimientos Populares, que se incluye en las tres páginas centrales de este ejemplar. Condonar la deuda de los países pobres, cese de la actividad de los fabricantes de armas y liberalización de las patentes para que «cada ser humano tenga acceso a las vacunas»: son algunas de las peticiones más fuertes hechas a los poderosos de la Tierra por parte del Papa Francisco en el video mensaje ofrecido el sábado 16 de octubre. «No estamos condenados a repetir ni a construir un futuro basado en la exclusión y la desigualdad, el descarte o la indiferencia», dijo refiriéndose a la proyección del vídeo «El poder del nosotros» y a la presentación del documento «Salvar la humanidad y el planeta» en los cuales los participantes compartieron sus iniciativas de compromiso centradas en las llamadas 3T «tierra, techo y trabajo».

El Papa Francisco, también expresó que la pandemia transparentó las desigualdades sociales que azotan a nuestros pueblos y expuso —sin pedir permiso ni perdón— la desgarradora situación de tantos hermanos y hermanas, esa situación que tantos mecanismos de post-verdad no pudieron ocultar. Quiero pedirles en nombre de Dios a los grupos financieros y organismos internacionales de crédito que permitan a los países pobres garantizar las necesidades básicas de su gente y condonen esas deudas tantas veces contraídas contra los intereses de esos mismos pueblos”.

El Papa Francisco concluyó su discurso con las siguientes palabras: “Hermanas y hermanos, estoy convencido de que el mundo se ve más claro desde las periferias. Hay que escuchar a las periferias, abrirle las puertas y permitirles participar. El sufrimiento del mundo se entiende mejor junto a los que sufren. En mi experiencia, cuando las personas, hombres y mujeres que han sufrido en carne propia la injusticia, la desigualdad, el abuso de poder, las privaciones, la xenofobia, en mi experiencia veo que comprenden mucho mejor lo que viven los demás y son capaces de ayudarlos a abrir, realísticamente, caminos de esperanza. Qué importante es que vuestra voz sea escuchada, representada en todos los lugares de toma de decisión. Ofrecerla como colaboración, ofrecerla como una certeza moral de lo que hay que hacer. Esfuércense para hacer sentir su voz y también en esos lugares, por favor, no se dejen encorsetar ni se dejen corromper. Dos palabras que tienen un significado muy grande, que yo no voy a hablar ahora. Reafirmemos el compromiso que tomamos en Bolivia: poner la economía al servicio de los pueblos para construir una paz duradera fundada en la justicia social y el cuidado de la Casa común. Sigan impulsando su agenda de tierra, techo y trabajo. Sigan soñando juntos. Y gracias, gracias en serio, por dejarme soñar con ustedes.

El papa Francisco habla en el IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares

Un discurso que también se destaca por su importancia y destinatario, es el que el Papa Francisco ofreció en ocasión del 57º Coloquio de la Fundación IDEA, celebrada en Buenos Aires. En el video mensaje, que se transcribe en este ejemplar del periódico vaticano, el Papa Bergoglio expresó “No me cansaré de referirme a la dignidad del trabajo. Lo que da dignidad es el trabajo. El que no tiene trabajo, siente que le falta algo, le falta esa dignidad que da propiamente el trabajo, que unge de dignidad. Algunos me han hecho decir cosas que yo no sostengo: que propongo una vida sin esfuerzo, o que desprecio la cultura del trabajo. Imagínense si se puede decir eso de un descendiente de piamonteses, que no vinieron a nuestro país con ganas de ser mantenidos sino con un enorme deseo de arremangarse para construir un futuro para sus familias. Por eso el trabajo, más allá de los cansancios y dificultades, es el camino de maduración, de realización de la persona, que da alas a los mejores sueños. Siendo esto así, queda claro que los subsidios sólo pueden ser una ayuda provisoria. No se puede vivir de subsidios, porque el gran objetivo es brindar fuentes de trabajo diversificadas que permitan a todos construir el futuro con el esfuerzo y el ingenio. Por ser diversificadas, abren el camino para que las distintas personas encuentren el contexto más adecuado para desarrollar sus propios dones, ya que no todos tienen las mismas capacidades e inclinaciones”. 

Como es habitual, se incluyen en esta edición del L’ Osservatore en forma completa y oficial las dos homilías y enseñanzas semanales tradicionales del Papa Francisco. Se trata del Ángelus dominical y la Catequesis durante la audiencia general de los miércoles.