"Apelar a Malvinas puede terminar como el efecto Galtieri", advirtió Guillermo Carmona en "QR!"
El exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur analizó en Canal E la tensión internacional por la postura de Donald Trump sobre las islas y cuestionó la estrategia exterior de Javier Milei. “No hay que ilusionarse con un supuesto apoyo de Estados Unidos”, afirmó.
En el programa “QR!”, de Canal E, el exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, Guillermo Carmona, analizó la repercusión internacional por la supuesta filtración sobre la postura de Donald Trump respecto de las Islas Malvinas y lanzó una fuerte advertencia sobre la política exterior del presidente Javier Milei.
Consultado por el conductor Pablo Caruso sobre cuánto lo había sorprendido el caso, Carmona aseguró que no se trató de una filtración casual, sino de una maniobra política de Washington. “No me sorprendió porque estoy convencido de que esto no fue una filtración, sino una operación del gobierno de Trump dirigida a sus aliados europeos, pasándoles factura por la posición que tuvieron en la guerra con Irán”, explicó.
Según sostuvo, Estados Unidos mantiene históricamente una posición de neutralidad sobre la soberanía de Malvinas y remarcó que pocas horas después de la supuesta filtración, el propio Departamento de Estado ratificó esa postura.
Carmona advirtió que sería un error que el Gobierno argentino intente utilizar esta situación como una oportunidad política interna, apelando al conflicto por Malvinas en medio de la crisis económica y social. “No hay que ilusionarse con algo que yo califico como el efecto Galtieri. Apelar a la cuestión Malvinas y colgarse de un supuesto apoyo de Estados Unidos puede ser una gran tentación para Milei”, afirmó.
Y agregó: “Puede terminar como terminó durante la guerra de Malvinas, cuando se esperaba un respaldo de Estados Unidos que nunca apareció, porque la relación entre Estados Unidos y Gran Bretaña tiene una profundidad histórica enorme”.
Para el exfuncionario, no hay que “comprarse la operación” ni del gobierno estadounidense ni del oficialismo argentino, ya que los vínculos entre Washington y Londres trascienden a los gobiernos de turno.
Las crisis internacionales, una oportunidad
Durante la entrevista, Carmona reconoció que los momentos de tensión global pueden abrir oportunidades diplomáticas para la Argentina en la cuestión Malvinas, pero advirtió que eso requiere una política exterior sólida y no un alineamiento automático.
“Cuando hay convulsión internacional se abren fisuras entre países aliados y ahí pueden aparecer oportunidades. Hay que estar atentos para aprovecharlas”, explicó.
Sin embargo, consideró que hacerlo desde una postura de subordinación total a Estados Unidos e Israel sería un error estratégico.
“Con un alineamiento incondicional con Estados Unidos y con Israel, y rompiendo vínculos con países que históricamente apoyan a la Argentina, como China, Rusia y gran parte de América Latina, no solo es iluso, sino peligroso”, señaló.
Críticas al canciller y a la política exterior
También cuestionó la reacción tardía de la Cancillería argentina frente a las declaraciones británicas sobre la soberanía del archipiélago y apuntó contra el actual canciller.
Según explicó, recién hubo una respuesta oficial cuando apareció el trascendido vinculado a Trump, mientras durante más de dos años no hubo una postura firme frente al Reino Unido. “¿Por qué hoy salió el canciller y antes no? Porque el país con el que está alineada la Argentina no había dicho nada”, sostuvo.
Para Carmona, esa reacción expone el grado de dependencia diplomática del Gobierno y limita la capacidad de maniobra internacional. “Cuando uno tiene una política de alineamiento, pierde flexibilidad y también pierde oportunidades”, concluyó.
LB