Exploración oceánica

El regreso de una leyenda: El sumergible Alvin conquista nuevamente las profundidades submarinas

Después de un par de terribles implosiones, la confianza en los minisubmarinos resurge gracias a las nuevas expediciones de vehículos sumergibles tripulados y robóticos. Cuáles son las próximas expediciones a los abismos.

Alvin Foto: Woods Hole Oceanographic Institution

 En un avance significativo para la exploración oceánica, la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI) anunció el 1 de julio de 2026 que el legendario sumergible tripulado Alvin ha sido certificado oficialmente para retomar sus misiones en la última frontera de la Tierra.  Tras completar un riguroso programa de revisión y pruebas, el vehículo, que fue el primero en bajar hasta el Titanic, ha recibido la autorización de la Marina de los Estados Unidos para descender hasta los 6.500 metros de profundidad.

El minisubmarino Alvin, de 60 años, fue recertificado y viaja a bordo del barco Atlantis

Seguridad y rigor: El contraste con la tragedia del Titan

 

Esta certificación llega en un momento donde la seguridad en las profundidades marinas sigue siendo un tema de escrutinio global. Es imposible ignorar el sombrío antecedente del sumergible Ara San Juan y del mini submarino Titan en 2023.

En junio de 2023, el Titan, operado por la empresa OceanGate, sufrió una implosión catastrófica durante un descenso hacia los restos del Titanic, resultando en la pérdida de sus cinco ocupantes. Aquel evento generó un debate mundial sobre la falta de certificación y los riesgos de utilizar materiales no probados en entornos de presión extrema.

El miniisubmarino Titán que implosionó y mató a sus 5 tripulantes en 2023

En marcado contraste, el Alvin opera bajo los estándares más estrictos de la industria. Su certificación es otorgada por el programa de Sistemas de Inmersión Profunda (DSS) de la Marina de los EE. UU., que supervisa la seguridad, fiabilidad y preparación operativa de plataformas para misiones en el océano profundo.

Según el contraalmirante Todd Weeks, garantizar que los ocupantes tengan plena confianza en su plataforma es primordial para que puedan concentrarse en sus labores científicas.

El regreso del Alvin no es un evento fortuito, sino el resultado de un proceso de mantenimiento que se realiza aproximadamente cada cinco años.  Durante este periodo, el sumergible es completamente desensamblado, inspeccionado y actualizado antes de ser rearmado para pruebas en puerto y en mar abierto.

El 20 de junio de 2026, un equipo de tres personas, liderado por el piloto Bruce Strickrott, completó con éxito una inmersión de certificación de siete horas.  Durante estas pruebas de mar, el Alvin alcanzó una profundidad de 6.374 metros, reafirmando su capacidad para transportar de forma segura a un piloto y dos observadores a los entornos más extremos del planeta.

 

Tecnología de vanguardia y legado científico

 

Para maximizar su eficiencia en el fondo marino, el Alvin ahora cuenta con el apoyo de Deep Venture, un pequeño vehículo submarino autónomo (AUV). Este dispositivo actúa como un explorador avanzado, recolectando imágenes de alta resolución y datos ambientales antes de las inmersiones tripuladas, lo que permite a los científicos identificar puntos de interés con mayor precisión.

El minisubmarino robótico Deep Venture colabora con el Alvin

Con una trayectoria de 63 años y más de 5.300 inmersiones, el historial del Alvin es, en palabras de la científica jefa de la Instalación Nacional de Inmersión Profunda (NDSF), Anna Michel, "un ejemplo brillante de lo que se puede lograr mediante una atención meticulosa a los detalles"

 A lo largo de las décadas, este sumergible ha permitido:

  • El descubrimiento de fuentes hidrotermales y nuevas formas de vida

 

  • La documentación de naufragios históricos, incluyendo al Titanic

 

  • El acceso a más del 99% del lecho marino

 

Expedición a dos barcos antárticos hundidos

 

Ahora, en lo que se ha calificado como una misión "única en una generación", la Real Sociedad Geográfica Canadiense (RCGS) y la Institución Oceanográfica de Woods Hole (WHOI) se han unido para llevar a cabo un estudio visual exhaustivo de dos de los naufragios más emblemáticos de la Era Heroica de la exploración antártica: el QUEST de Sir Ernest Shackleton y el TERRA NOVA del Capitán Robert Falcon Scott.

El ambicioso proyecto, que parte este mes de julio de 2026, utilizará tecnología de vanguardia para crear "gemelos digitales" de ambos barcos.  Mediante el uso de cámaras de alta definición de 5.2K y tecnología fotogramétrica canadiense VOYIS, el equipo documentará y mapeará no solo los cascos, sino también los campos de escombros circundantes con un detalle sin precedentes.

La base de operaciones será el buque de investigación Atlantis, que transporta al famoso vehículo ocupado por humanos (HOV) Alvin y un vehículo operado por control remoto (ROV).

Esta misión marcará un hito histórico: será la primera vez que ojos humanos vean directamente los restos del Quest desde su hundimiento, y apenas la segunda vez que un sumergible visita el Terra Nova.

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James Cameron hacia las fosas Marianas

 

El famoso director de cine James Cameron bajo ocho veces en submarinos al fondo del mar, pero la última fue probablemente la más importante, ya que lo hizo en un minisubmarino diseñado por él a lo largo de siete años en Australia y Estados Unidos.

El sumergible Deep Sea Challenge cuenta con una esfera para el piloto que mide 1.1 m de diámetro, lo suficientemente grande para un solo tripulante. La esfera, con paredes de acero de 64 mm de grosor, fue sometida a pruebas en una cámara de presión en la Universidad de Pennsylvania para verificar su capacidad para soportar la presión requerida.La esfera se ubica en la base del vehículo de 11.8 toneladas. El vehículo opera en posición vertical, y lleva 500 kg de lastre que le permiten hundirse hasta el fondo, y cuando se libera, ascender a la superficie.

El Deep Sea Challenge recorrió durante horas el lecho de las fosas Marianas, a 10.990 metros de profundidad y marcó un récord en 2012. El docucmental que filmaron Cameron y su tripulación puede verse hoy en Netflix.

 

En la Argentina también se consigue

 

Los sumergibles de exploración científica también investigan por estos lares. La expedición submarina del CONICET hizo historia el año pasado cuando descubrió 40 especies increíbles en el fondo del océano Atlántico frente a Mar del Plata y lo transmitió por streaming.

 Según anunciaron los científicos que lideran la misión argentina de estudio de taludes continentales,  nuevamente se utilizará el barco Falkor (too), del Schmidt Ocean Institute, en 2027 para investigar las aguas profundas frente a la provincia de Chubut.

El robot submarino SuBastian se utiliza para explorar los taludes en el Atlántico sur

Aunque el submarino pequeño que descenderá hasta 4.000 kilómetros bajo el Atlántico, el ROV SuBastian, no va tripulado sino que se opera desde un barco en superficie, sus hallazgos también sorprenden, como ocurrió el año pasado con “la estrellita culona”.

“La calidad de las imágenes captadas por el ROV SuBastian ha sido excepcional y nos ayudó a comprender mejor la complejidad de este hábitat y la extraordinaria biodiversidad que alberga”, declaró Daniel Lauretta, científico del CONICET y del Museo Argentino de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia (MACN, CONICET) y jefe de la expedición, que ya se prepara para la futura inmersión en las profundidades subrmarinas.