FATE condiciona reabrir San Fernando a un giro en la política arancelaria y el Gobierno ratifica el cierre
La familia Madanes Quintanilla asegura que sólo evaluará continuar la producción en San Fernando si el Gobierno revierte la baja de aranceles a la importación de neumáticos o aplica sanciones por dumping a China, que concentra el 60% de los ingresos externos. En la Casa Rosada descartan cualquier marcha atrás y, por el contrario, analizan profundizar la apertura. El plan oficial prevé un final ordenado, pago de indemnizaciones y liquidación total antes de abril.
Existe una sola alternativa para que la familia Madanes Quintanilla decida dar marcha atrás y analizar la posibilidad de continuar la producción de neumáticos en la planta de San Fernando; el establecimiento cerrado esta semana. La única posibilidad para que las puertas de la fábrica continúen abiertas, aunque sea de una manera menor al nivel actual, es que el gobierno de Javier Milei retrotraiga su decisión de reducir los aranceles a la importación de neumáticos; los que operaban desde enero de este año a un 16%. O que desde el Ministerio de Economía se le aplique algún tipo de sanción de dumping a la importación sectorial desde China, las que representan el 60% de los ingresos actuales de neumáticos del exterior. No hay otra alternativa para Fate; ya que, la determinación final, es que de mantenerse en el tiempo la política de apertura a las importaciones chinas del sector, el negocio se torna inviable y sin manera de enfrentarlo. Los números de Fate, son que las importaciones de gomas desde el mercado asiático se hacen con un precio final al público que no alcanza para cubrir el costo de producción. La decisión entonces final de la familia Madanes Quintanilla es la siguiente: o se termina con la política de apertura de las importaciones o el cierre de la planta se mantendrá.
Para el Gobierno, no hay disyuntiva. No hay marcha atrás en la política de reducción de aranceles a la importación. Y si hubiera una decisión en cuanto a la política industrial oficial, sería la de terminar de reducir los aranceles; llevándolos de 16 a 0%. Ir en el camino inverso, y ensayar una nueva suba de aranceles, sería inviable por dos motivos. El primero, ideológico, porque realmente consideran los funcionarios del Ministerio de Economía y afines, que si se variara para un sector con problemas el criterio de apertura y reducción arancelaria, inmediatamente después aparecería el resto de los rubros afectados por la reducción de aranceles a la importación a reclamar, con justicia, la misma decisión adoptada para el sector neumáticos. De esta manera, y como una ametralladora a repetición, aparecerían por el Palacio de Hacienda (o la algo vaciada Secretaría de Industria que funciona en el edifico anexo de Diagonal Sur), tocarían el timbre de los reclamos los textiles, calzados, plásticos, juguetes, agroquímicos, autopartes, alimentos, electrodomésticos, celulares y todos los sectores que sufren una crisis de supervivencia ante el valor de las importaciones chinas; pidiendo el mismo beneficio que los neumáticos.
Para Milei, imposible. Sería claudicar. Que Fate cierre entonces. Pero con el menor daño político.
Para solucionar el problema, curiosamente, Milei encargó la tarea a Sandra Pettovello, ,inistra de Capital Humano, quien se puso el problema al hombro y lo llevará de las riendas en las próximas semanas. Con algunos avances, como la curiosidad de haber comenzado a trabajar en conjunto con la policía de la Provincia de Buenos Aires, cuyos oficiales ayudaron a la Nación a reorganizar la planta, reabrirla y acatar la Conciliación Obligatoria dictada el miércoles.
El plan oficial, aparentemente consensuado con la conducción de la empresa, es el siguiente:
*Cierre sin marcha atrás.
*15 días para implementar una “paz social” para un cierre ordenado.
*La planta se desaloja.
*Se pagan los sueldos de febrero y eventualmente marzo. Y sobre este punto se calcula la indemnización.
*Se liquidan los pagos.
*También deudas financieras y pago a proveedores.
*Para abril el proceso debe estar terminado.
*Para poder concretar el cierre y el pago de indemnizaciones y deudas a proveedores, la propia familia subdividió parte del terreno donde opera la fabricante de neumáticos, y compró una parcela por unos US$ 27 millones. Ese dinero se utilizará para el cierre definitivo.
*La propiedad de la planta pasa a disponibilidad de la familia para que defina su futuro.
Antes que termine el primer semestre, el caso de Fate quedará para estudio de las universidades de management sobre como manejar (mal) una crisis. El profesor en cuestión presentaría el caso con la foto del cartel con que a las 5:30 se recibía a los trabajadores, como única comunicación. No hubo explicaciones de Javier Madanes Quintanilla a la sociedad, sobre como y porqué tomó la decisión de cerrar una planta que hacia más de 80 años que operaba, y que fue fundada por su abuelo. El caso podría tratarse también en las universidades de política económica, para analizar si se trata quizá del símbolo de cambio del rumbo de una economía cerrada a una abierta. De la ideología del profesor dependerá el tono de la clase, pero el contenido del envío hablará sobre las causas del cierre. Estas se enumeran fácil.
Las Importaciones chinas: El Gobierno implementó un esquema de reducción arancelaria que llevó los aranceles de importación de neumáticos del 35% en diciembre 2023 al 16% vigente desde enero 2026.
Queda en ese nivel. Los precios cayeron un 35% y la producción un 40%.
Las importaciones chinas de neumáticos llegaron en el último trimestre del año pasado a las 850 mil unidades mensuales.
Las condiciones macro y micro. Una porfiada sobrecarga impositiva, costos inmanejables de logística, restricciones cambiarias (dólar retrasado y en vías de profundizar la caída), falta de incentivos a la exportación.
Habría que agregar un tercer capítulo: un gremio combativo, que forzó varias crisis internas de continuidad y que profundizó la conflictividad.
La delicada lista de espera
La de FATE no es además la primera de las plantas que cierren o empresas en crisis. el listado, acotado, incluye estos casos:
Grandes plantas cerradas.
1) Whirlpool - Planta de Pilar (Buenos Aires)
Actividad: lavarropas para mercado interno y exportación.
Cierre: apagado definitivo de líneas de producción.
Despidos: entre 220 y 300 trabajadores. Causas: caída del consumo interno más avance de importaciones.
2) SKF - Planta de Tortuguitas (Buenos Aires)
Actividad: rulemanes (rodamientos).
Cierre: confirmado; la producción se relocaliza en Brasil.
Despidos: aproximadamente 150 operarios.
Causas: caída de demanda más apertura importadora.
3) Essen - Planta de Venado Tuerto (Santa Fe). Actividad: ollas y productos de cocina.
Situación: reducción de turnos, despidos (30-34) y sustitución del 45% de la producción local por importaciones chinas. Estado: no cierre total, pero sí desmantelamiento industrial parcial.
Empresas concursadas o en default negociado o anunciado.
1) Celulosa Argentina.
En default y en proceso de reestructuración.
Parte de un grupo de empresas que acumulan cerca de US$ 2 mil millones en incumplimientos.
2) Los Grobo
Conglomerado agroindustrial.
En proceso de reestructuración de deuda por dificultades de rollover.
3) Surcos
Empresa de insumos agrícolas.
En default y negociaciones con acreedores.
4) Bioceres
Holding biotecnológico.
En proceso de reestructuración financiera.
5) SpeedAgro
Insumos y tecnologías para el agro.
En default y reestructuración.
6) Rafael G. Albanesi
Empresa energética.
En default corporativo.
7) Generación Mediterránea
Generación eléctrica.
En proceso de reestructuración.
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