Relaciones peligrosas
La relación entre el gobierno de Javier Milei y Palantir Technologies tiene como objetivo reprimir la reacción social frente al ajuste socioeconómico impiadoso y supone:
Vigilancia masiva y control social: La implementación de software de Palantir, sumada a reformas recientes por DNU que amplían las facultades de la SIDE, abre la puerta a un modelo de vigilancia estatal sin precedentes en Argentina. El sistema permite “puntuar” personas y anticipar conductas de manera predictiva.
Transferencia de datos sensibles: Se ha reportado la existencia de acuerdos que ceden el acceso a bases de datos de ciudadanos argentinos a sistemas de vigilancia global vinculados a la empresa. Esto plantea dudas sobre la soberanía de los datos y el cumplimiento de las leyes de protección de datos personales.
Ausencia de control judicial: Estas tecnologías permiten realizar seguimientos y perfiles de usuarios de forma opaca, a menudo operando en zonas grises legales donde el control judicial es limitado o inexistente.
Alineamiento ideológico y político: La cercanía de Milei con el cofundador de Palantir, Peter Thiel, es una entrega de infraestructura crítica de seguridad a intereses corporativos y geopolíticos extranjeros (especialmente vinculados a agencias de EE.UU. como el ICE y la CIA).
Sesgo algorítmico y discriminación: El uso de inteligencia artificial para el patrullaje de redes sociales y análisis de delitos conlleva el riesgo de reproducir sesgos que podrían criminalizar injustamente a sectores específicos de la población, en particular opositores, como lo muestra la amplia evidencia internacional donde actúa Palantir.
*Sociólogo.