PRECARIZACIÓN LABORAL

Ganan menos de media canasta básica, pero el 65% quiere seguir: la realidad detrás de ser tu propio jefe en apps de trabajo en Argentina

Un estudio nacional revela una tensión incómoda: ingresos que no alcanzan para cubrir lo básico, pluriempleo extendido y, aun así, una mayoría que elige quedarse. La explicación no está en el salario, sino en algo más difícil de medir.

Trabajo por plataformas en Argentina Foto: DiDi

En Argentina, un estudio federal sobre trabajo en plataformas reveló que la mayoría de quienes trabajan en apps como Uber, Workana o Zolvers gana menos de media canasta básica, pero aun así el 65% quiere seguir en ese esquema laboral. El informe, basado en una encuesta a 1.095 personas de cinco sectores, expone una paradoja central del mercado laboral actual: ingresos bajos, jornadas extensas y precarización conviven con altos niveles de aceptación del modelo.

Trabajo desde casa

El dato surge de Radiografía del trabajo mediado por plataformas en Argentina, una investigación realizada por equipos de seis universidades, que analizó transporte, servicio doméstico, diseño, enseñanza e informática durante 2024. Según explicó la investigadora Carina Borrastero, una de las autoras del estudio, “la mayoría de las personas no trabaja exclusivamente en plataformas: alrededor del 75% las usa como complemento de otros ingresos”.

Un mercado que crece con la crisis

El informe confirma una tendencia que se intensificó tras la pandemia: el crecimiento de las plataformas como refugio laboral frente a la pérdida de poder adquisitivo. En el caso del transporte, por ejemplo, casi el 70% de los conductores comenzó después de 2022.

Dentro de ese sector, el estudio muestra además una fuerte concentración de plataformas: cerca del 60% trabaja principalmente con Uber, alrededor del 25% con Didi y poco más del 10% con Cabify, lo que evidencia una estructura altamente concentrada en pocas empresas que organizan el acceso al trabajo. 

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Lejos de ser un empleo principal estable, el trabajo en plataformas aparece como una pieza más dentro de un esquema fragmentado. “Encontramos situaciones de pluriempleo muy marcadas: personas que combinan plataforma, trabajo formal y otras changas. Eso deriva en jornadas laborales muy largas”, señaló Borrastero.

En promedio, gran parte de los encuestados trabaja más de 20 horas semanales solo en plataformas, a lo que se suman otras ocupaciones.

Como lo expone el informe, el 74,5% de los trabajadores tiene más de una fuente de ingreso, mientras que solo el 25,5% depende exclusivamente de plataformas. A su vez, el 29,5% trabaja más de 40 horas semanales en estas aplicaciones, y en el sector transporte el 70% trabaja entre cinco y siete días por semana, con más del 80% activo incluso los fines de semana.

Trabajo por plataformas en Argentina

Uno de los datos más críticos del estudio es el nivel de ingresos. Para una proporción significativa, el dinero generado en plataformas no alcanza a cubrir ni la mitad de la canasta básica total. “Estamos hablando de ingresos muy bajos. Incluso hay muchos casos donde ese ingreso es el principal del hogar”, advirtió Borrastero. Según el relevamiento, cerca del 50% de los trabajadores se considera el principal sostén económico de su casa.

En términos concretos, solo el 30% de los trabajadores logra superar la mitad de una Canasta Básica Total con ingresos de plataformas. En sectores como el servicio doméstico, la precariedad es aún más marcada: el 79,4% percibe menos de un cuarto de la canasta básica como ingreso principal.

Más calificados, pero en trabajos precarios

Otro hallazgo fuerte del informe es el nivel educativo de los trabajadores. Casi un tercio tiene estudios superiores completos, incluso en sectores de baja calificación como transporte o servicio doméstico. Para Borrastero, esto refleja un fenómeno más amplio: “Hay una sobrecalificación. Personas con formación profesional que no encuentran inserción o ingresos suficientes en su campo y terminan recurriendo a plataformas”.

Trabajo de limpieza

El cruce por sectores profundiza esa tendencia: en enseñanza informal, el 95,9% de los trabajadores tiene estudios terciarios o universitarios, mientras que en transporte el 24% cuenta con formación superior completa. Incluso en el servicio doméstico, donde predomina el nivel secundario (41%), aparecen trayectorias educativas que superan lo requerido para las tareas realizadas.

Sin embargo, el 65% de las personas que trabajan en aplicaciones quiere seguir en ellas pese a los salarios. “El aspecto más valorado es la autonomía: poder decidir cuándo y cómo trabajar”, explicó Borrastero. Esa flexibilidad aparece como una ventaja frente a empleos más rígidos.

“Valoran la autonomía, pero no significa que no quieran derechos. De hecho, muchos consideran importante que exista algún tipo de organización que los represente”, agregó.

En términos de género, el estudio muestra una fuerte segmentación: el servicio doméstico continúa altamente feminizado, con más del 90% de mujeres, mientras que sectores como informática mantienen una predominancia masculina.

Ser tu propio jefe

Uno de los ejes más interesantes del informe es cómo los propios trabajadores se perciben. A contramano del discurso de las plataformas, que los presentan como “emprendedores” o “sus propios jefes”, la mayoría no se identifica de esa manera.

“Esta idea de que sos tu propio jefe no aparece tan claramente. Hay una dependencia de la plataforma, aunque no haya una relación laboral formal”, señaló Borrastero.

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Esa dependencia se expresa en la gestión algorítmica: sistemas que asignan tareas, fijan tarifas y evalúan desempeño sin transparencia.

El estudio también advierte sobre la falta de regulación específica. El trabajo en plataformas crece en un vacío normativo que deja a los trabajadores sin protección.

Para Borrastero, los datos deben leerse en ese contexto: “Esto no es solo una elección individual. Está vinculado a dinámicas más amplias de precarización del empleo”.