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Ranking de intendentes deja una señal para Llaryora: sube un cacique del PJ y cae un general radical

Lo muestra el último estudio de la consultora Videns. Evaluó las imágenes de 21 mandatarios de la provincia de Córdoba. Los segmentó en 7 mejores, los 7 del medio y los 7 peores.

Martin Llaryora junto a Eduardo Accastello Foto: Cedoc

El ranking de imagen de los intendentes de las principales ciudades de Córdoba dejó señales para la política provincial. La medición de octubre muestra a Eduardo Acastello, histórico dirigente peronista y actual intendente de Villa María, en el primer puesto, mientras que el radical Federico Zárate, jefe municipal de Jesús María, protagoniza el retroceso más pronunciado frente a septiembre. En el fondo de la tabla, la libertaria Sara Majorel, de Marcos Juárez, conserva el último lugar.

Los resultados de la consultora Videns, relevados entre el 1 y el 7 de octubre, ofrecen una fotografía de la valoración de los gobiernos locales y abren interrogantes sobre el capital político de los intendentes con proyección provincial. Para el gobernador Martín Llaryora, la performance de un dirigente de peso del peronismo como Acastello constituye una señal favorable, aunque el resultado no implica, por sí solo, una transferencia de imagen hacia el oficialismo provincial.

Acastello, arriba; Carballo, el que más creció

Acastello encabeza el listado con un diferencial de imagen de +9,8 puntos, producto de una imagen positiva del 53,9% frente a una negativa del 44,1%. Además de liderar la tabla, mejoró 1,4 puntos respecto de septiembre y se mantiene entre los tres intendentes con mejor evolución mensual.

El segundo lugar corresponde a Marcos Ferrer, de Río Tercero, con un diferencial de +8,4 puntos. Sin embargo, el intendente registró una caída de 2,8 puntos en la comparación mensual. Oscar Santarelli, de Villa General Belgrano, completa el podio con +8,3 puntos y una mejora de 0,3 puntos.

La mayor suba del período, no obstante, fue para Diego Carballo, intendente de Villa del Rosario. Con una mejora de 6,1 puntos, pasó a registrar un diferencial positivo de +2,4 puntos, con 50,5% de imagen positiva y 48,1% negativa. Su desempeño lo convierte en el principal ganador de la medición mensual, aunque todavía se encuentra lejos de los primeros puestos.

El cuarto lugar quedó para Damián Bernarte, de San Francisco, con +7,4 puntos. Guillermo De Rivas, de Río Cuarto, completa el grupo de los cinco intendentes con mejor diferencial, con +4,1 puntos.

Passerini, en terreno negativo

El intendente de Córdoba capital, Daniel Passerini, aparece en el noveno puesto entre los 21 dirigentes relevados, con un diferencial de imagen de -1,7 puntos. Su imagen positiva alcanza el 48,2%, mientras que la negativa llega al 49,9%. El 1,9% de los encuestados no respondió o no expresó una posición.

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La comparación con septiembre tampoco resulta favorable: Passerini perdió 1,6 puntos de diferencial. Así, el jefe municipal capitalino quedó por debajo de la línea de equilibrio entre imagen positiva y negativa y se ubicó en la zona media de la clasificación, aunque dentro de la mitad inferior si se considera el total de intendentes.

El dato tiene relevancia política por el peso de la ciudad de Córdoba en el mapa provincial y por la relación entre la gestión municipal y el proyecto político que conduce Llaryora. Sin embargo, la medición no permite atribuir el resultado a una causa específica ni concluir que la evolución de Passerini refleje necesariamente la valoración del gobernador.

La situación del intendente capitalino contrasta con la de Acastello, que lidera el ranking, y con la de Carballo, que consiguió la recuperación más importante del mes. También expone las diferencias que existen entre los dirigentes municipales del peronismo, incluso dentro de un mismo espacio político.

Zárate, el mayor retroceso; Majorel, última

En el otro extremo, Federico Zárate, intendente radical de Jesús María, registró la mayor caída mensual: perdió 5,1 puntos de diferencial y quedó con -2,7 puntos. Su imagen positiva se ubicó en 47,2%, frente a una negativa del 49,9%.

Pablo Cornet, de Villa Allende, sufrió la segunda caída más pronunciada, con -5 puntos. El intendente quedó con un diferencial de -5,2 puntos, tras registrar 46,9% de imagen positiva y 52,1% negativa. Jorge De Nápoli, de Alta Gracia, completó el grupo de las mayores bajas, con un retroceso de 4,3 puntos y un diferencial de -1,9 puntos.

La parte baja de la tabla está encabezada por Sara Majorel, intendenta de Marcos Juárez, que registra el peor diferencial de los 21 dirigentes medidos: -15,8 puntos. Su imagen positiva es del 40,1%, mientras que la negativa alcanza el 55,9%.

Fernando Rambaldi, de La Calera, ocupa el penúltimo lugar, con -12,1 puntos, y Juan Manuel Moroni, de Bell Ville, completa el podio negativo con -8,4 puntos. Los tres tienen más imagen negativa que positiva, aunque con diferencias importantes en la magnitud del rechazo.

La fotografía de octubre deja, de este modo, dos movimientos políticos para observar: el liderazgo de Acastello, un dirigente peronista de peso territorial, y el retroceso de Zárate, uno de los intendentes radicales de la provincia. En el caso de Llaryora, el ranking aporta información sobre el posicionamiento de los jefes municipales, pero no alcanza por sí mismo para anticipar cómo se traducirán esas imágenes en alianzas, respaldos electorales o competitividad provincial.

Ficha técnica: medición realizada del 1 al 7 de octubre de 2026. Se relevaron 21 intendentes de ciudades de Córdoba. El error muestral informado oscila entre ±4,5 y ±5,3%, según la ciudad.