"Se derrumbaron las posibilidades de progresar": el 70% de los jóvenes "triple Ni" padece ansiedad y muchos ya no buscan empleo
Un informe de la UBA y el Conicet reveló un escenario de fuerte vulnerabilidad entre los jóvenes argentinos. Además de detectar que una parte importante ya no estudia ni trabaja, la investigación identificó un grupo aún más crítico: quienes tampoco buscan insertarse laboralmente.
Casi la mitad de los jóvenes argentinos de entre 18 y 29 años vive en condiciones de vulnerabilidad social y, dentro de ese universo, existe un grupo que preocupa especialmente a los investigadores: los llamados "Triple Ni", jóvenes que no estudian, no trabajan y tampoco buscan empleo.
El dato surge del informe Jóvenes vulnerables en Argentina: Condiciones de vida, creencias y expectativas sobre el futuro, elaborado por la Universidad de Buenos Aires (UBA). El estudio, basado en 1.002 entrevistas presenciales realizadas entre diciembre de 2025 y enero de 2026, muestra además que el 70% de estos jóvenes presenta problemas frecuentes de ansiedad o nerviosismo, mientras que más de la mitad manifiesta síntomas compatibles con depresión o un profundo desgano.
Para Juan Cruz Esquivel, doctor en Sociología, investigador principal del Conicet y director del trabajo, el problema excede ampliamente la falta de empleo. "Estamos frente a un segmento que está alejado de toda red de pertenencia, de reconocimiento y de integración social", explicó.
José María Manuali, nuevo presidente de la Unión Industrial de Córdoba
Uno de los principales hallazgos del informe es la aparición de un núcleo particularmente vulnerable dentro de la población juvenil. Dentro del 48,9% de jóvenes que vive en situación de vulnerabilidad social, un tercio integra el grupo denominado "Triple Ni": no estudia, no trabaja y tampoco busca empleo. No se trata solamente de quienes hoy no estudian ni tienen empleo, sino de aquellos que también abandonaron la búsqueda laboral, una situación que los investigadores consideran especialmente delicada porque implica un progresivo alejamiento de las instituciones que históricamente permitían la integración social.
"Más allá del número, no deja de ser preocupante porque están totalmente disociados del sistema educativo y del mercado de trabajo", sostuvo Esquivel.
"Se derrumbaron las posibilidades de progresar"
El investigador cuestionó una idea instalada que suele atribuir el fenómeno a la falta de voluntad de los jóvenes. Según explicó, la mayoría mantiene expectativas de mejorar su calidad de vida, pero siente que el esfuerzo ya no alcanza para lograrlo.
"No es que no tengan expectativas o aspiraciones de progreso. El tema es que se hayan derrumbado las posibilidades de conseguirlas. Entonces es como que el esfuerzo es en vano y eso deriva en una desesperanza o en un desánimo", afirmó.
Diputada cordobesa sobre el FMI: "La deuda no puede ser una política de Estado"
Para Esquivel, durante décadas el estudio y el trabajo funcionaron como un camino de integración social. "Hoy ese vínculo está resquebrajado. El ingreso al mercado de trabajo no resuelve la situación de vulnerabilidad", señaló.
Trabajo informal y salarios insuficientes
El informe revela que casi siete de cada diez jóvenes vulnerables trabajan, pero el 75,9% lo hace en relaciones laborales informales o por cuenta propia, mientras que apenas el 15,3% de quienes tienen empleo accede a un puesto registrado o parcialmente registrado. Además, el 5,2% trabaja bajo régimen de monotributo.
Los principales rubros donde se desempeñan son comercio, construcción y tareas de cuidado, actividades caracterizadas por una alta informalidad.
Además, el 57% afirma que sus ingresos no alcanzan para llegar a fin de mes, pese a estar trabajando.
Ansiedad, depresión y consumo problemático
El 70% manifestó sufrir problemas frecuentes de nervios o ansiedad; más del 50% dijo experimentar desgano o depresión; y el 30% reconoció dificultades para controlar el consumo de alcohol, cigarrillos o drogas.
Esquivel explicó que la vulnerabilidad "es multidimensional". "Contempla situaciones vinculadas con los ingresos, la educación y el trabajo, pero también una dimensión subjetiva y simbólica", señaló durante la entrevista.
Educación y empleo, una relación que se rompió
Para el investigador, el principal desafío pasa por volver a conectar la educación con el mundo laboral. "El problema central es que hoy está escindida la educación del trabajo. Debería existir una política pública donde estas dos dimensiones estén articuladas y que la reinserción educativa luego se plasme en una inserción laboral de calidad", sostuvo.
Además, propuso fortalecer estrategias de convocatoria para que estos jóvenes regresen al sistema educativo y ampliar la oferta de formación profesional y oficios orientados al empleo.
También te puede interesar
-
Juez junto a tropa para mostrarle a Bornoroni y los libertarios, su poder de fuego
-
Rechazan la derogación de la Ley del Libro: "No va a bajar el precio, van a desaparecer librerías"
-
El dólar en Córdoba: a cuánto cotiza este martes 28 de julio
-
Interna UCR Córdoba: nuevo cronograma tras el fallo de Vaca Narvaja, con la misma fecha de votación
-
Familiar del cura Cruz Viale lo denunció por supuesto abuso sexual cuando era niña
-
Diputada cordobesa sobre el FMI: "La deuda no puede ser una política de Estado"
-
José María Manuali, nuevo presidente de la Unión Industrial de Córdoba
-
Concejal de Villa María cuestionó la ordenanza de animales comunitarios: "Termina siendo un capricho del intendente una vez más"
-
Mina Clavero celebró la Fiesta del Reencuentro con más de 7.000 asistentes y un fuerte impacto turístico