Hay Pessoa para rato
El libro es sorprendente porque asistimos como lectores a un tour de force de escritura, donde hay una alternancia genérica realmente apabullante. Poesía, filosofía, psiquiatría, ficción, libelos políticos, crónica...
De Fernando Pessoa se podría decir que cada día escribe mejor, como si todavía estuviese vivo o algo así. El libro de la transformación da cuenta de una nueva germinación de sus heterónimos que parecen multiplicarse según pasan los años. En el Archivo Pessoa de la Biblioteca Nacional de Portugal. se encuentran los manuscritos que dieron origen a este libro, hasta ahora inédito.
Los investigadores tuvieron que lidiar con los manuscritos del autor portugués, llenos de tachaduras y enmiendas, y escritos en francés, inglés y portugués: “El libro de la transformación no ha sido escrito por Pessoa per se, sino que está atribuido a cuatro de sus “preheterónimos”: Alexander Search, Pantaleão, Jean de Méluret y Charles James Search, aclaran los editores Nuno Ribeiro y Cláudia Souza en el prólogo de la bella edición de Interzona.
El caso Pessoa no tiene precedentes en la literatura mundial. En su psiquis había suficiente espacio para familias enteras de heterónimos. Imaginemos por un rato al pater familiae Fernando, intercediendo para evitar desaguisados y conseguir armonizar esas voces que pugnan por expresarse e imponer distintos puntos de vida sobre la existencia humana.
El libro de la transformación es sorprendente porque asistimos como lectores a un tour de force de escritura, donde hay una alternancia genérica realmente apabullante. Poesía, filosofía, psiquiatría, ficción, libelos políticos, crónica, como si Pessoa estuviese al frente de la redacción de un diario o una revista. Como al Dr. Frankenstein, a Pessoa se le descontrolan sus criaturas y parecen cobrar una real vida propia. Al menos esa es la ilusión que logra el poeta portugués ante nuestros ojos. ¿Clarividencia, posesión, brujería? Es vastísima la bibliografía que se ha ocupado de descifrar el misterio Pessoa. Nadie nunca podrá llegar a una conclusión: son hipótesis ante un fenómeno inefable que escapa a toda comprensión. En El libro de la transformación entran en escena este cuarteto de “nuevos” heterónimos con su correspondiente biografía y estilo de escritura. A los nostálgicos de Alberto Caeiro, Bernardo Soares, Ricardo Reis o Álvaro de Campos, se les avisa que acá no van encontrar ni huella. Estos muchachos están en otra.
Ana Laura Paolini, Gabriel Supino, Matías Battistón y Norberto Magenta, fueron los traductores de los textos: no dejaron resquicio sin indagar para lograr trasladar lo más fielmente posible el espíritu de los manuscritos con sus enmiendas y agregados, ese work in progress que dejó Pessoa como parte de su legado. Pessoa amaba estos rompecabezas, es como si hubiese dejado acertijos a ser develados en un futuro. Por suerte hay muchos ángeles custodios de su obra que constantemente la van ampliando con una tarea realmente encomiosa.
“Aquí yace quien creyó ser el mejor/ de los poetas de este mundo;/ en vida no tuvo paz ni alegría./ Lleno de locura más de una canción,/ y sea cual fuera su edad al morir/ cada día vivido fue un día de sobra”, dice Alexander Search, traducido del inglés. Search nació en Lisboa el 13 de junio de 1888. Y habrá que creerle a Pessoa.
El libro de la transformación
Autor: Fernando Pessoa
Género: miscelánea
Otras obras del autor: El libro del desasosiego; El mendigo y otros cuentos; Mensaje; El arte de razonar; Aforismos y afines; El poeta es un fingidor; Poemas de Alberto Caeiro; El guardador de rebaños; El banquero anarquista
Editorial: Interzona, $ 49.900
Traducción: Ana Laura Paolini, Matías Battistón, Gabriel Supino y Norberto Magenta
También te puede interesar
-
La geografía en los sueños
-
Narrar como experimento
-
Golpe de lectura
-
Censura y resistencia: la disputa por el sentido del arte
-
Ojos supernova
-
¡Qué porquería es el arte contemporáneo!
-
Las últimas horas de Isabelita
-
Central Affair: un paseo por 16 espacios de arte agrupados en pleno Microcentro Porteño
-
Lo que quedó en las cosas: una obra colectiva para activar la memoria a 50 años del golpe de Estado