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Corazón, sueño y actividad física: qué miden los nuevos smartwatches y cómo ayudan a monitorear la salud diaria

Una nueva generación de smartwatches incorpora herramientas capaces de combinar inteligencia artificial y datos biométricos para ofrecer información clara, recomendaciones personalizadas y alertas útiles para el día a día.

Los nuevos Galaxy Watch9 y Galaxy Watch Ultra2 combinan sensores avanzados y herramientas de inteligencia artificial para ofrecer un monitoreo integral de la salud cardiovascular, el sueño y la actividad física desde la muñeca. Foto: Samsung

El cuidado de la salud forma parte de muchas de las decisiones y actividades que atraviesan la vida cotidiana. Dormir bien, mantener una rutina de actividad física, conocer cómo responde el cuerpo ante el ejercicio o prestar atención a determinados cambios son aspectos que pueden ayudar a tener un mayor seguimiento del bienestar personal. Como parte de esa rutina, la tecnología comenzó a ocupar un lugar cada vez más relevante al permitir registrar y organizar esos indicadores. 

En este contexto, Samsung lanzó en Argentina los nuevos Galaxy Watch9 y Galaxy Watch Ultra2, dos smartwatches que buscan convertirse en aliados integrales para la salud. A través de sus sensores y herramientas de inteligencia artificial, los dispositivos recopilan y analizan datos biométricos para ofrecer información sobre el corazón, el sueño y la actividad física, además de recomendaciones y alertas adaptadas a cada usuario. 

Cómo los datos biométricos de los Galaxy Watch ayudan a monitorear la salud cardiovascular 

El caso más elocuente de esta apuesta es la salud cardiovascular. A través del sensor Samsung BioActive, que combina un sensor óptico de bioseñal, señal cardíaca eléctrica y análisis de impedancia bioeléctrica, el Galaxy Watch9 y el Galaxy Watch Ultra2 convierten la medición de precisión en un proceso simple, accesible y continuo desde la muñeca, respaldado por certificaciones médicas y validación científica local a través de la Sociedad Cardiológica de Buenos Aires.

Entre sus funciones se destaca un electrocardiograma en tiempo real que se completa en apenas 30 segundos, apoyando un dedo sobre el botón superior del reloj: el sistema analiza el ritmo cardíaco para detectar tempranamente fibrilación auricular —la arritmia riesgosa más frecuente—, latidos irregulares o extrasístoles, y permite exportar un informe en PDF para compartir con un profesional de la salud.

A esto se suma el monitoreo de presión arterial que mide los valores sistólico y diastólico a partir del análisis de la onda de pulso del sensor óptico, tras una calibración inicial con un tensiómetro tradicional y la medición de carga vascular durante el descanso nocturno, que ayuda a entender cómo la alimentación, la actividad física y el descanso impactan en la salud de las arterias a largo plazo. Todos estos datos se integran en un indicador único, el Heart Health Score, que ofrece un panorama diario del estado cardiovascular y sugiere recomendaciones para reducir el riesgo cardíaco. 

Los relojes, además, monitorean el pulso en segundo plano de forma continua y emite alertas si detecta una frecuencia cardíaca inusualmente alta o baja en reposo.

Un respaldo local: lo que mostró un estudio con cardiólogos argentinos 

Esta tecnología ya tiene un antecedente concreto en el país. En el Congreso Nacional de Cardiología 2026, un equipo de cardiólogos argentinos motivados por el hecho de que las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en Argentina presentaron un estudio que comparó las mediciones del sensor del reloj con las de un electrocardiograma clínico de hospital en más de 200 pacientes.

Los resultados confirmaron que el dispositivo puede registrar la actividad eléctrica del corazón con una precisión equivalente a la de los equipos médicos tradicionales, tanto en ritmos normales como en afecciones más complejas, incluida la fibrilación auricular, alteraciones del pulso y el funcionamiento correcto en personas con marcapasos. Como parte de la investigación, el equipo médico desarrolló además una herramienta digital propia para calcular parámetros cardíacos avanzados a partir de esos datos, con un margen de error mínimo.

El hallazgo no solo valida al smartwatch como una herramienta tecnológica, sino como un aliado de la medicina preventiva. 

Sueño, apnea y energía diaria: del descanso a la rutina, un análisis constante las 24 horas

La lógica de convertir datos en decisiones se extiende también al sueño. Durante la noche, ambos relojes monitorean el tiempo de sueño, la frecuencia cardíaca, la variabilidad de la frecuencia cardíaca, la temperatura de la piel, la frecuencia respiratoria y los niveles de oxígeno en sangre para establecer una línea base personal y alertar ante cambios significativos. También pueden detectar signos de apnea obstructiva del sueño de moderada a grave, una función con una autorización pionera en su tipo de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) pero que aún no está disponible en Argentina.

Al despertar, la aplicación Samsung Health procesa esa información y actualiza un Energy Score diario, calculado a partir de la actividad del día anterior y el sueño registrado, mientras que la Guía de sueño recomienda el horario ideal para acostarse.

Los nuevos Galaxy Watch también aplican este enfoque a la actividad física, ayudando a corredores de todos los niveles a entrenar de forma más inteligente y a alcanzar sus objetivos, ya sea que se estén preparando para un maratón o iniciando una rutina nueva. El entrenador de carrera, por ejemplo, arma un plan personalizado con apenas 12 minutos de actividad y da orientación en tiempo real durante la carrera.

A eso se suman la carga cardiovascular diaria, que traduce la frecuencia cardíaca en orientaciones sobre volumen de entrenamiento y tiempo de recuperación para evitar el sobreentrenamiento, y el índice de condición física, que combina VO₂ máx, composición corporal, frecuencia cardíaca, pasos y tiempo de actividad en una sola visión, con objetivos personalizados para seguir el progreso a lo largo del tiempo.

El Galaxy Watch Ultra2 suma, de forma exclusiva, un modo Trail que muestra elevación, ascenso e información del terreno, con soporte para archivos GPX y GPS de doble señal de hasta 20 horas de autonomía para navegar rutas completas en tiempo real. Además, incorpora una alerta de hidratación que estima la pérdida de líquidos durante el entrenamiento y recomienda cuándo y cuánto hidratarse.

La apuesta por la inteligencia artificial se completa con una integración más profunda de Gemini a través del gesto "Levantar para hablar": basta con acercar la muñeca a la boca para interactuar con el reloj de forma inmediata, sin botones ni frases de activación, y sin interrumpir lo que se está haciendo.

Por voz y en lenguaje natural, el asistente permite responder o resumir mensajes y correos, gestionar la agenda y recordatorios, controlar dispositivos del hogar inteligente vía SmartThings, recibir indicaciones de navegación y reproducir música o podcasts de forma fluida.

Toda esta información se centraliza en la pantalla del smartphone a través de la app de Samsung Health, rediseñada en cinco pilares: sueño, actividad, nutrición, atención plena y signos vitales. Con una pantalla de inicio que resume los consejos diarios de bienestar junto al Energy Score impulsado por IA. La integración es especialmente completa en un Galaxy S26 Ultra, aunque la app también puede usarse de forma independiente en cualquier smartphone Galaxy. 

En definitiva, la apuesta de Samsung va más allá de sumar nuevas funciones a un smartwatch: busca convertir los datos que genera el cuerpo en información útil para tomar mejores decisiones cotidianas. Con inteligencia artificial como eje, la tecnología suma una nueva forma de entender y acompañar el bienestar personal desde la muñeca. 

Batería, resistencia al agua y materiales: así son por dentro y por fuera los nuevos smartwatches de Samsung

El Galaxy Watch9 (40 mm y 44 mm) tiene una carcasa de aluminio liviana y un diseño con ajuste más ceñido y natural en la muñeca, memoria de 2 GB y 32 GB de almacenamiento, pantalla Super AMOLED de hasta 3.000 nits y certificación IP68. Su batería, de 390 mAh o 445 mAh según el tamaño, ofrece entre 10 y 15 horas más de autonomía que su antecesor, el Galaxy Watch8.

El Galaxy Watch Ultra2, por su parte, suma una carcasa de titanio resistente a los golpes con un diseño más delgado e innovador que su antecesor, memoria de 2 GB y 64 GB de almacenamiento, pantalla de hasta 5.000 nits y certificación IP69K con resistencia de 10 ATM y certificación EN13319. Su batería de 800 mAh, un 35% más grande que la de su antecesor, permite hasta 60 horas de energía con el Alwaysondisplay activado o 20 horas de autonomía con el GPS de doble señal en uso.

Ambos modelos incorporan el procesador Qualcomm Snapdragon Wear Elite. El Galaxy Watch Ultra2 está disponible en Titanium Silver o Titanium Gray, mientras que el Galaxy Watch9 se consigue en Cream y Graphite (40 mm) o Graphite y Silver (44 mm).

Cuándo y cómo conseguirlos en Argentina

El Galaxy Watch9 y el Galaxy Watch Ultra2 llegaron al mercado argentino a fines de agosto, con beneficios que incluyen descuento por pago contado, financiación en cuotas sin interés y Plan Canje, entre otras opciones.