Ingresos

Aguinaldo 2026: el 39% de los argentinos lo usará para pagar deudas y gastos corrientes

Una encuesta revela un cambio de tendencia con respecto al pago de junio de 2025, reflejando un mayor nivel de endeudamiento por parte de los asalariados.

Sueldo y resignación consumos. Foto: Pixabay

El uso del medio aguinaldo pasó "de un enfoque en ocio e inversiones a uno más orientado a la supervivencia financiera", de acuerdo con los resultados de un relevamiento efectuado por la consultora Focus Market sobre la base de 3.575 casos teniendo en relación con el pago de la cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) en junio de 2026.

“En un contexto de desaceleración inflacionaria pero todavía con incertidumbre, una parte importante de los argentinos utilizará el aguinaldo con un criterio defensivo. La prioridad seguirá siendo la cancelación de deudas de corto plazo, especialmente tarjetas y financiamiento en cuotas, mientras que otro segmento optará por dolarizar excedentes como mecanismo conservador de resguardo de valor", señaló Damián Di Pace, Director de la Consultora Focus Market.

Y agregó: "El dólar continúa funcionando como refugio psicológico y financiero frente a cualquier expectativa de volatilidad cambiaria futura”.

Aguinaldo 2026: cómo controlar si está bien liquidado en el nuevo recibo de sueldo digital

Al contrastar las intenciones de con respecto a junio de 2025, el cambio más notable se observa en la necesidad de de cancelar saldos. El porcentaje destinado al pago de deudas registró un salto drástico de 14 puntos porcentuales, escalando desde un marginal 9% el año pasado hasta 23% en la medición actual.

Según explicita el informe, este comportamiento "sugiere un mayor endeudamiento familiar o presiones por costos crecientes en servicios, alimentos y obligaciones cotidianas".

En la comparativa intertemporal con respecto a diciembre de 2025, las variaciones muestran una caída de 6 puntos en el pago de deudas (que venía de un pico estacional del 29%) y un incremento correlativo de 6 puntos en la compra de divisas (pasando del 12% al 18%).

En términos generales, el mapa de asignación del excedente salarial para este año consolidó tendencias muy marcadas:

- Compra de dólares: aumentó 6 puntos porcentuales.

- Gastos generales de subsistencia: crecieron 5 puntos porcentuales.

- Vacaciones y turismo: sufrieron un desplome de 9 puntos porcentuales.

- Inversión en acciones tradicionales: registró una merma de 5 puntos porcentuales combinados.

El nuevo ecosistema de precios también dejó de lado dos de las herramientas defensivas más utilizadas por la clase media en los últimos años: el acopio de mercadería en las alacenas y los depósitos a plazo.

Al respecto, Di Pace puntualizó que “los usos más tradicionales del aguinaldo empiezan a perder atractivo relativo frente al nuevo escenario macroeconómico. El plazo fijo ya no ofrece rendimientos reales tan competitivos como en períodos de alta inflación, mientras que el stockeo masivo en supermercados pierde sentido económico si la nominalidad continúa desacelerándose". Para el analista, a medida que avance el proceso de desinflación, "el consumidor tenderá a priorizar liquidez y administración más eficiente del ingreso por sobre decisiones defensivas de consumo anticipado”.

Sofisticación financiera

El informe de la consultora privada detecta una marcada brecha en el comportamiento según el nivel de ingresos. Mientras los sectores vulnerables y de clase media baja se debaten entre las góndolas y las deudas, en los estratos de mayores recursos económicos florecen alternativas de inversión más complejas gracias a las billeteras virtuales y las aplicaciones de inversión de fondos.

“En los segmentos de clase media y media alta aparece una tendencia cada vez más marcada hacia la inversión financiera del aguinaldo. Crece el interés por acciones locales, fondos comunes de inversión y cuentas remuneradas que permiten mantener liquidez con rendimiento diario. Este comportamiento refleja un ahorrista más sofisticado, que busca ganarle a la inflación sin inmovilizar capital y que empieza a incorporar instrumentos del mercado como alternativa habitual de administración del excedente salarial”, detalló el director de Focus Market.

Salarios por debajo de la inflación

Esta reconfiguración defensiva del bolsillo no es casual. Ocurre dentro de un marco donde la desinflación y la estabilidad cambiaria muestran una mejora relativa en las variables macro, pero con una microeconomía donde los ingresos todavía exhiben una recuperación sumamente limitada frente al costo de vida general.

Durante el primer trimestre de 2026, los salarios acumularon una suba del 8,6%, quedando por debajo del 9,4% acumulado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC en el mismo lapso. Esta pérdida de poder adquisitivo real arrastra una inercia compleja: los últimos datos disponibles del organismo oficial sobre estrategias de manutención revelaron que el 37,4% de los hogares debió recurrir a sus ahorros para poder cubrir los gastos corrientes, un contraste total frente al 19,9% que se registraba bajo esa misma condición en el año 2003.

Con estos rendimientos, advierte el reporte, el aguinaldo de este ciclo "podría volver a funcionar más como herramienta para equilibrar cuentas que como instrumento de ahorro o inversión de largo plazo".

Finalmente, el universo de trabajadores que percibirá este beneficio se mantiene estable pero con un ligero sesgo a la baja en el empleo formal privado y público. De acuerdo con los últimos registros del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) correspondientes a febrero de 2026, existen en el país cerca de 10.022.800 personas con empleo asalariado registrado sujetas al cobro del SAC. 

 

LM