El consejo de Adelmo Gabbi a Javier Milei para ser reelecto: “Debe pensar mucho más en la clase media”
El histórico líder de la Bolsa de Comercio elogió el plan macroeconómico y sostuvo que la reelección del Presidente es garantía de estabilidad. Pero pidió medidas para evitar el desgaste social. Criticó con dureza a Alberto Fernández: “Nos convirtió en un país africano”. Destacó las inversiones nacionales, como antesala de la llegada de capitales internacionales.
Adelmo Gabbi completará en 2027 una década y media al frente de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, una entidad que condujo con firmeza política y una exitosa gestión gremial-empresaria, logrando dotarla de activos millonarios en dólares. Un liberal de cuna, se muestra frontalmente en concordancia con el gobierno de Javier Milei, con quien mantiene un vínculo fluido. Tampoco esconde el diálogo que mantuvo con el matrimonio Kirchner durante la década de poder K, a pesar de las diferencias ideológicas, y con Mauricio Macri en su paso por la Casa Rosada. En contraste, critica severamente a Alberto Fernández, a quien responsabiliza de la crisis previa a la llegada de la gestión libertaria.
En un extenso mano a mano con PERFIL en la sede que la entidad tiene en el corazón de la City porteña, sostuvo que las inversiones de las empresas argentinas preparan el terreno para la llegada de capitales extranjeros, pero pidió la continuidad del gobierno de La Libertad Avanza. Recomendó a las pymes explorar el financiamiento disponible a tasas bajas, aunque alertó por la inestabilidad microeconómica. Gabbi debe tomarse un año sabático antes de volver a ejercer la Presidencia, pero confesó que será su última gestión al frente de una entidad que en 172 años de historia lo tuvo 15 años en la conducción.
Tras una contundente victoria en los comicios del mes pasado, Gabbi atravesará su próximo período acompañado en la Mesa Directiva por Guillermo Gamble como vicepresidente primero; Clara Navarro Viola como vicepresidenta segunda; Alejandro Fadanelli como secretario; Augusto Darget como tesorero; y César Tortorella como prosecretario. Completan el equipo directivo Alejandro Porzio como protesorero y los vocales Alberto Maquieira, Enrique Antonini, Alberto Ubertone, Jorge Pérez y Guido Lanzillotta.
A continuación, la entrevista completa:
PERFIL: ¿Por qué decide seguir estando en este lugar y qué ventana se abre después de una elección en donde hubo competencia opositora?
Adelmo Gabbi: Entro en mi último año porque me quedaba este año de consejero; ahí termino el sexto año y me toca el año sabático. Seguramente este será mi último año de presidente de la Bolsa. Creo que acá todos los años, aunque no haya lista contraria, siempre hay 250 o 280 socios que le dan valor a los electos por lista única. Pero el hecho de que haya dos listas le da una autenticidad mayor, sobre todo porque fue realmente una elección inesperada: en la historia de la Bolsa nunca una oposición tuvo el 24%. Es excesivamente poco, sobre todo considerando que se preparó mucho tiempo. Esto realmente es una nota de autentificación; les da autenticidad a los nuevos electos y también a la nueva Mesa Directiva de la Bolsa, que es elegida por todos. Y, te soy sincero, es mi último año luego de muchísimo esfuerzo que hemos puesto acá. Hemos transformado la Bolsa en una entidad económica impensada, notoriamente fuerte. En el otro tema, el político, la Bolsa está en el primer nivel. No solamente por la participación en el Grupo de los Seis (G6), sino que estamos verdaderamente en el primer nivel.
P: ¿Cómo evalúa la situación actual de Argentina y cuánto influyó este contexto para que la Bolsa lograra consolidarse pese a los vaivenes políticos del país?
Adelmo Gabbi: Hoy estamos en un camino lógico. Yo suelo decir que en mis 82 años de vida tuve 70 años de déficit fiscal. Imaginate en una familia: si pasás el 90% de tu vida debiendo, no podés andar bien. Un mes pedís prestado, el otro mes también, pero llega un momento en que tu economía desaparece. Y es lo que le pasó a la Argentina. Yo viví etapas de la Argentina entre los principales países del mundo, y viví etapas de la mayor degradación que se pueda tener. En este momento, por ejemplo, estamos tratando de volver a ser un país emergente. Pero a donde nos llevaron los cuatro años de Alberto Fernández fue terrible. Es decir, somos un país que tiene el nivel de la mayoría de los países africanos. Y Argentina es un país de verdad, y lo está demostrando de alguna manera porque rápidamente entró en superávit fiscal con una baja trascendental de la inflación. Lógicamente, mantener el nivel de actividad es muy complicado, pero va a mejorar. Yo creo que el Gobierno ya pasó lo peor y lo que viene ahora es lo mejor que le puede pasar.
P: En virtud de esa proyección, ¿qué áreas debería profundizar o atender el Gobierno para sostener y hacer avanzar este plan?
Adelmo Gabbi: Hay que tener en cuenta que la mejor política económica que pueda hacer el Gobierno es la que le permita ganar las elecciones el año que viene. Entonces va a tener que adaptarse de alguna forma para que se den las condiciones y así ganar las elecciones. Y creo que vamos a ver una mejoría, no notoria pero sí constante, en la actividad. Lógicamente, la fase industrial y la de la construcción, que son las que toman rápidamente personal, son las más difíciles de poner en carrera, porque Argentina no tiene un nivel de actividad como para competir ahí. Sin embargo, sí puede competir en alimentos, energía y en minería, que es lo que el mundo está esperando. Es decir, la macroeconomía le va a traer a la Argentina, sin la más mínima duda, todo positivo. Ahora, tiene que buscar en la microeconomía los caminos que le den posibilidades positivas para que se puedan ganar las elecciones el año que viene.
P: Considerando que las inversiones suelen depender de la política, ¿cuál es el nivel de estabilidad que se puede alcanzar? La historia pendular argentina está muy presente en la memoria local e internacional.
Adelmo Gabbi: Esa economía pendular que decís, que es una realidad, es la que hace que el riesgo país no baje a 300 y pico como tendría que estar, y que haya algunas inversiones que no vengan porque todavía tienen temor a ver si se ratifica o no el gobierno de Milei en las elecciones del año que viene. Porque nosotros nos adelantamos a todo, a lo bueno y a lo malo. Es decir, ¿por qué ganó fácilmente las elecciones Milei de medio término? Porque había que ratificar que la cosa estaba mejor. Ahora, para ganar las elecciones del '27, las cosas realmente tienen que estar mejor. Ya no se trata de una sensación, sino que tiene que estar mejor de verdad.
Adelmo Gabbi recibió a Perfil en su despacho, luego de ser ratificado como presidente de la Bolsa de Comercio
P: ¿Considera que las bases de la estabilidad macroeconómica están garantizadas tras los éxitos percibidos por el sector privado y diversos actores políticos?
Adelmo Gabbi: Eso es fundamental. Fijate que nosotros tenemos un país vecino como Perú, que cambia todos los días de presidente, pero mantiene una línea económica similar en los últimos 15 años. Eso le ha posibilitado que las inversiones lleguen, no se vayan y cada vez haya más inversión. Nosotros somos al revés: tenemos un cambio pendular peligrosísimo. Porque no pasamos de un centro-izquierda a un centro-derecha, pasamos directamente de la derecha a la izquierda. Y el mundo no quiere a los países de izquierda. Salvo los países europeos de altísimo nivel, que se pueden dar el lujo de estar en la derecha o la izquierda, nosotros, como país en desarrollo, tenemos que tener una línea de conducta. Y tenemos que mantenerla. Ahora bien, los demás nos tienen que creer que vamos a mantener esa línea de conducta.
P: Mencionaba el riesgo país; le consulto sobre el retorno de Argentina al mercado de capitales internacional. El ministro Luis Caputo insiste en que hay que esperar. ¿Cómo percibe el mercado esta decisión?
Adelmo Gabbi: El gran problema de Argentina es la cantidad de veces que no hemos cumplido. Acá hasta dejamos de cumplir cuando un presidente lo anunció en el Congreso y los diputados aplaudieron. Realmente, si los legisladores aplauden el no pagar, te imaginás, eso sienta jurisprudencia. Y Argentina debe ser el país que más veces dejó de pagar. Entonces, por mejor cumplimiento que tenga este gobierno actualmente, nos condena el pasado.
P: En el pasado había señalado que la Argentina estaba “en pañales” en términos de mercado de capitales, ¿lo sostiene?
Adelmo Gabbi: Argentina tuvo un gran mercado de capitales porque fue la segunda bolsa de América y en otras épocas estaba en la primera línea. Ese mercado prácticamente desapareció, sobre todo porque se mueve solamente con capital interno. Ahora, en estos últimos dos años, ha habido un resurgimiento muy importante del mercado de capitales que hay que cimentarlo, hay que hacerlo constantemente cada vez mayor. El Gobierno ha conseguido que se cubran todas las expectativas, pero para consolidar el gran mercado de capitales, hay que asegurarse la elección del 2027. Eso va a ser fundamental.
El nuevo consumidor argentino: reclamos por el poder adquisitivo y el fin de las compras por impulso
P: Faltando tanto tiempo para las elecciones, ¿cómo se puede despejar la incertidumbre de quienes ya están enfocados en ese resultado?
Adelmo Gabbi: El Gobierno tiene que cumplir con todo lo que promete. Porque a este Gobierno no se le perdona nada; cualquier problema que tiene se lo agiganta. Y esta discusión que tiene con los medios también hace que el periodismo no esté muy cerca del Gobierno.
P: ¿De qué manera impactan en el financiamiento y las inversiones la estabilidad macroeconómica y los regímenes especiales, como el RIGI?
Adelmo Gabbi: Todo eso es positivo. Porque todo lo que sea mejor seguridad jurídica y menor cantidad de impuestos, posibilita la inversión. Y están viniendo flujos de inversión, lo que pasa es que uno siempre aspira a que haya mayores flujos. Aquí, para el largo plazo, hace falta la ratificación. En el caso de la minería, donde Argentina tiene grandes posibilidades, son inversiones de largo plazo. Distinto es el caso de la energía, donde estamos en el corto plazo porque Vaca Muerta ya está generando una gran producción de la noche a la mañana. Creo que el superávit energético va a ser muy notorio, sobre todo en lo que falta de este año y a lo largo del año que viene. Y en minería, como partimos de una base casi cero, todo va a ser positivo.
P: ¿No es necesaria alguna legislación más específica que blinde estas inversiones?
Adelmo Gabbi: Parece estar blindado con las leyes que han salido, y todo hace pensar que el futuro de la Argentina es muy promisorio, muy interesante. Nosotros tenemos lo que el mundo busca: alimentos, energía y minería. Lógicamente, la fase industrial conocida en la Argentina sufre, porque estamos muy bien en el resto, pero con problemas en la fase industrial. Ahí nos es muy difícil competir. Mientras en alimentación se compite claramente, en minería está todo por hacer y lo inicial parece que va a ser muy positivo —tanto el litio como el cobre y el oro están dando principios muy interesantes—; y en energía está clarito que a Argentina le va a sobrar gas y, por ende, le van a sobrar dólares. Al sobrar el dólar, baja la expectativa de devaluación y hace que el país sea cada vez menos competitivo en la fase industrial.
P: Y el proceso de inversiones, ¿es el esperado?
Adelmo Gabbi: Hay algo muy importante. Siempre se nos exigía desde el exterior que los argentinos invirtiésemos primero. Bueno, en esta oportunidad cada vez hay más inversión de argentinos. La mayoría de las empresas internacionales que se quieren ir o que se van, son compradas por argentinos. Pareciese que la confianza del inversor argentino ha renacido y eso es muy positivo. Acá hay comprador para cualquier empresa internacional que se venda dentro del país; hay compradores argentinos. Ya no se le va a poder decir más al inversor local que no invierte en el país.
Gabbi habló de diferentes temas, durante la extensa entrevista con Perfil
P: ¿Cuál es la situación actual del financiamiento para pymes en el mercado de capitales?
Adelmo Gabbi: Acá sobra el dinero. Sobra el dinero para las pymes, e inclusive sobra a tasas muy bajas para proyectos interesantes. Prácticamente más del 70% del Producto Bruto Interno se está financiando en el mercado de capitales. Lo que pasa es que han cambiado los instrumentos. Hoy ya no son las aperturas de capital tradicionales, sino otro tipo de financiamiento que ha sido muy exitoso. Las obligaciones negociables han sido muy exitosas y cada vez hay más, tanto de pymes como de empresas importantes, a tasas absolutamente competitivas a nivel mundial.
P: ¿Considera que las pymes deberían aprovechar este abanico de financiamiento, especialmente para reestructurar sus pasivos con mejores tasas?
Adelmo Gabbi: Sin ninguna duda. Acá en el sistema bursátil prácticamente no hay morosidad; se cumple en tiempo y forma con todas las obligaciones. Y eso que venimos con obligaciones de mayor tasa de interés que la que pueden conseguir hoy. Hoy es un gran negocio para las empresas levantar todo su pasivo y salir a buscar nuevo financiamiento. Y muchas lo están haciendo, lo cual es positivo. Se nota claramente en empresas de primer nivel que están pagando las obligaciones negociables anteriores y buscando nuevas a tasas mucho más competitivas.
P: ¿Prevé que esta tendencia se profundice a futuro?
Adelmo Gabbi: Sí, yo creo que sí. Y está vinculado con el éxito del plan macroeconómico que le da previsibilidad al mercado. Además, el Estado, al no buscar plata en el mercado, le deja mucha más liquidez a los particulares. Esa es una realidad. Es decir, las empresas tienen hoy un competidor menos que es el Estado. Antes la voracidad del Estado se llevaba todo el dinero; hoy solamente toma fondos para cubrir deuda, es decir, no para incrementar deuda, lo cual es muy importante.
P: ¿Qué mensaje le daría al presidente Javier Milei pensando en este futuro de estabilidad política para la Argentina?
Adelmo Gabbi: Debe pensar mucho más en la clase media, que es la que está sufriendo, con algunas medidas que simplifiquen de alguna manera los gastos de ese sector. Porque la morosidad, que tocó su punto más alto hace 60 días, ya empezó a bajar porque la clase media es cumplidora. Cuando tiene dinero, paga. Y esta baja de la inflación anunciada es muy positiva, porque la inflación, que hacía 11 meses iba hacia la suba, ahora va hacia la baja. Eso va a posibilitar una mejor posición respecto a la opinión que se tiene sobre el Gobierno. Y la confianza trae aparejado bienestar.
P: Finalmente, pensando en su último año de gestión y dirigiéndose a sus colegas del sector empresario, ¿cuál sería su principal mensaje para ellos?
Adelmo Gabbi: Nosotros vamos a dedicarnos este año fundamentalmente a la educación. Ya venimos dando un apoyo a la educación muy grande en los últimos tres o cuatro años. Y este año lo vamos a profundizar. No solamente estamos colaborando e invirtiendo en escuelas de artes y oficios —porque creo que hay que darle un oficio a la gente—, sino que además estamos trabajando con los clubes de barrio y, fundamentalmente, con algunas provincias en donde ya hemos firmado convenios para aportar estudios sobre mercado de capitales en la currícula de los colegios secundarios provinciales. Ya hemos firmado con Chubut, vamos a firmar con dos o tres provincias más, y ese va a ser el objetivo fundamental de este año en la Bolsa.
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