MILEI EN LA FUNDACIÓN LIBERTAD

El huevo: ¿sustituto de la mermelada? ¿O de la carne?

En un discurso en la cena de la Fundación Libertad el presidente Javier Milei habló sobre los cambios en los hábitos de consumo y puso como ejemplo el aumento de la ingesta de huevos en detrimento de otros productos como la mermelada. Sin embargo, un estudio lo atribuye principalmente a un motivo de ahorro económico.

Reemplazo de proteína. El consumo de huevos aumentó un 30% entre 2024 y 2025. Foto: cedoc

“El otro día lo escuchaba a Salvador Di Stéfano, dijo una frase, era genial, me encantó. Dice: ‘¿Vieron que ahora todo el mundo come huevos? ¿Se dieron cuenta de eso, todo el mundo come huevos?’ Entonces, ¿qué desayunan? Huevos, en distinta forma: en omelette, huevos revueltos, no sé, como fuera. Pero come huevos. La pregunta es: Che, a los huevos, cuando comen la tostada con el huevo, ¿arriba le ponen mermelada? ¿A alguien se le ocurrió ponerle mermelada al huevo? Bueno, es un dato interesante: che, están mandando a la quiebra a los productores de mermelada. ¿No se dan cuenta de las aberraciones que dicen estos que están enfermos de socialismo? ¿Qué van a esperar que pase con los productores de mermelada?”, afirmó en su discurso esta semana el Presidente, Javier Milei, en la cena anual de la Fundación Libertad.

Efectivamente el consumo de huevos aumentó en la Argentina: un 30% entre 2024 y 2025. El huevo se consolidó a lo largo de 2025 como el segundo alimento más importante del país, según explicó la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (Capia) en un documento sobre la evolución del comportamiento de los compradores durante ese año. Lo explica por varias razones: la principal es que “es reconocido como un principal reemplazo de la carne gracias a su practicidad, versatilidad y alto valor nutricional”. El posicionamiento no es nuevo: comenzó en 2023, momento desde el que fue “consolidando su lugar en el mercado alimentario”. 

El análisis de Capia, cuyas conclusiones surgen del resultado de 1.012 encuestas realizadas en Ciudad de Buenos Aires, Gran Buenos Aires y las principales ciudades del interior entre junio y julio de 2025 (a personas con diferentes niveles de ingreso y compradoras habituales de huevos), sostiene que “el huevo es la opción proteica más económica en Argentina, facilitando el acceso a una alimentación nutritiva para diferentes sectores de la población”.

La elección del lugar en donde se hacen las compras también varió en los últimos dos años. Capia destaca que el 23% de los consumidores compra huevos en verdulerías “porque los adquiere junto a otros productos, destacando la conveniencia como la principal motivación” y que solamente el 19% valora la cercanía del comercio, “mostrando una caída significativa respecto a 2023, cuando era el factor principal para elegir dónde comprar huevos”. 

En diálogo con este medio, Javier Prida, presidente ejecutivo de Capia, explicó que “el sector está en equilibrio en las ventas, con una tendencia leve a una sobreoferta por el aumento del número de aves de postura. Los márgenes son muy bajos y en algunos casos inexistentes. El nivel de empleo normal, pero hay un trecho importante para seguir incorporando tecnología que nos permitirá ser más eficientes”, expresó. El consumo, por otro lado, “sigue creciendo”. 

El consumo de carne vacuna, por otra parte, volvió a caer en marzo de este año y sigue siendo el más bajo de los últimos 20 años. De acuerdo con el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), se ubicó en los 47,3 kilos por año, un 3,7% por debajo del promedio alcanzado en marzo de 2025, lo que representa 1,8 kilogramos menos por habitante por año.

Según la consultora Scentia, la carne no fue el único producto que experimentó caídas: el consumo masivo presentó una reducción del 5,1% en relación a marzo de 2025, mientras que específicamente la venta de alimentos disminuyó en un 4%. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) registró que en los comercios minoristas se acumula una caída del 5,1% en el rubro de alimentos y bebidas en el primer trimestre del año. A los supermercados no les fue mucho mejor: de acuerdo con el Indec registraron un 3,1% de caída interanual en febrero, y acumularon una disminución del 2,1% en los primeros dos meses del año.

Los productores de fruta para consumo directo, elaboración de jugos o mermeladas, también notaron una reducción en las ventas. “Estamos en una situación muy difícil y con costos de producción altísimos”, explicó Edgar Altero, productor rionegrino, a PERFIL. Además de la caída en el consumo, aseguró, los valores que las grandes empresas están dispuestas a pagarles a los pequeños productores no alcanzan a cubrir los costos. “Cada vez se produce menos. Incluso, acá hay 3 o 4 empresas grandes que están exportando por los puertos de Chile porque les sale más barato”, afirmó. “El consumo bajó, según lo que está marcando el mercado, el 40% en los últimos años”. Por los altos costos, la disminución del consumo y la incapacidad de pagar a quienes pueden hacer la cosecha la fruta termina muchas veces desperdiciada. 

Héctor González Paván, de la Confederación General de Almaceneros de la República Argentina, también lo ve en su negocio: “Las personas están tratando de comer como sea porque la plata no alcanza. El mantenimiento para nosotros aumentó mucho, los servicios, los impuestos. Hay empresas que cierran y mucha desocupación”, afirmó a este medio. “Es una situación muy desesperante. La carne se encareció muchísimo. La pulpa está alrededor de $ 24 mil el kilo. Entonces la gente está cambiando el paradigma de consumo”, finalizó.