El Mundial 2026 no solo promete ser el más grande de la historia en términos deportivos, sino también uno de los más costosos para los hinchas argentinos. Un informe elaborado por la consultora Focus Market para el blog de educación financiera de Naranja X expone con claridad cómo el acceso al principal evento del fútbol global está cada vez más condicionado por el nivel de ingresos.
Según el relevamiento, asistir a la fase de grupos del torneo que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá demandará entre US$ 7.700 y US$ 7.900 por persona. El costo total incluye entradas (US$ 840), alojamiento por 10 noches con desayuno (US$ 4.100), alimentación y gastos adicionales (US$ 1.610), y vuelos internos y traslados (entre US$ 1.300 y US$ 1.450).

Sin embargo, más allá del monto total, el dato más relevante es el esfuerzo económico que representa según el país de origen. Mientras que para un argentino o un jordano el viaje equivale a unos 11 salarios mensuales, en Argelia supera los 25 sueldos. En contraste, para un austríaco implica apenas 2,5 salarios, lo que deja en evidencia la fuerte desigualdad en el poder adquisitivo a nivel global.
“El costo total de asistir al Mundial puede ser similar en dólares, pero su impacto varía enormemente según el ingreso. Para un argentino representa varios meses de ingresos, mientras que para un europeo es un gasto alto pero accesible”, explicó Damián Di Pace, director de Focus Market.
El informe también advierte que el Mundial tiende a concentrar cada vez más público de economías desarrolladas o de altos ingresos, reforzando la desigualdad en el acceso a espectáculos deportivos globales.
Entradas cada vez más caras
Uno de los factores que más incide en el encarecimiento del evento es el precio de las entradas. Desde el Mundial de Estados Unidos 1994 hasta la edición 2026, el valor promedio pasó de US$ 250 a US$ 3.395, lo que implica un aumento del 1.258% en poco más de tres décadas.
Para el próximo torneo, se estima que los tickets para la fase de grupos partirán desde unos US$ 100, mientras que las entradas para la final oscilarán entre US$ 4.185 y US$ 8.680 según la categoría, con valores que pueden escalar mucho más en el mercado de reventa.

“El Mundial 2026 consolida una tendencia de ‘premiumización’ del fútbol global. Con precios dinámicos que suben según la demanda, deja de ser un evento masivo para transformarse en un consumo de alto poder adquisitivo”, sostuvo Di Pace.
La camiseta, otro termómetro local
El impacto económico también se refleja en el precio de la camiseta oficial de la Selección argentina. Desde el Mundial de Sudáfrica 2010 hasta el de Brasil 2014, el valor subió 201%, pasando de $249 a $749. Luego aumentó 120% hacia Rusia 2018 ($1.649) y pegó un salto de 931% hasta Qatar 2022 ($16.999).
Para el Mundial 2026, la camiseta ya alcanza los $149.999, lo que implica un incremento del 782% respecto a la última edición. En total, en los últimos cinco Mundiales acumula una suba del 60.141%.

Jugadores más caros, fútbol más global
El estudio también analiza la evolución del valor de mercado de las principales figuras del fútbol mundial. En 1994, jugadores como Roberto Baggio cotizaban entre US$ 18 y 28 millones. Hoy, estrellas como Lionel Messi superan los US$ 200 millones.
En el recorrido histórico aparecen nombres como Zinedine Zidane, dominante a fines de los 90 y principios de los 2000, y más recientemente Kylian Mbappé, líder en la última Copa del Mundo. De cara a 2026, se proyectan valores cercanos a los US$ 230 millones para figuras como Mbappé, Erling Haaland y Lamine Yamal.
Según Di Pace, este salto responde a la transformación del fútbol en una industria global: “Los jugadores pasaron de ser activos deportivos a marcas globales, impulsados por los derechos de TV, el marketing digital y la expansión de audiencias”.
FN/DCQ