Pluriempleo

Empleo refugio: detectan el crecimiento de ocupaciones precarias ante la falta de trabajo registrado

Un informe advierte que el crecimiento de la fuerza laboral no fue acompañado por la creación de empleo y expone señales de deterioro en la calidad de los puestos generados. El fenómeno de que un solo trabajo ya no alcanza para sostener ingresos estables.

Roberto Rojas: “Eso de que la flexibilidad y que los trabajadores pierdan derechos genera más contrataciones no es cierto” Foto: Cedoc Perfil

El empleo refugio se consolidó en los últimos años como una estrategia de subsistencia frente al deterioro del mercado laboral en la Argentina, en un contexto marcado por el aumento de la desocupación, la informalidad y el pluriempleo, según un estudio del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA-CTA).

El informe advierte que, en los últimos dos años, la creación de empleo no alcanzó para absorber el aumento de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que provocó un crecimiento de la desocupación y un avance de formas de empleo más precarias.

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Entre los terceros trimestres de 2023 y 2025, la PEA creció en 584.200 personas, mientras que la cantidad de ocupados aumentó en apenas 325.000, manteniéndose relativamente estable la proporción de personas con empleo respecto del total de la población.

Como consecuencia de esa brecha, el número de desocupados se incrementó en 241.100 personas y la tasa de desocupación pasó del 5,7% al 6,6%, reflejando un mercado laboral con mayores dificultades para absorber a quienes buscan trabajo formal.

Empleo refugio e informalidad

Al focalizar en el último año del período analizado, el estudio detecta un leve aumento de la tasa de empleo y una reducción de la desocupación entre los terceros trimestres de 2024 y 2025, aunque con una característica central: casi el 85% del empleo creado fue informal.

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Más específicamente, el crecimiento se explicó por trabajadores por cuenta propia en condiciones de informalidad, una dinámica que el informe asocia directamente con el concepto de “empleo refugio”, definido como alternativas de ingresos generadas por las propias personas trabajadoras para sostener la economía de sus hogares.

Este tipo de ocupaciones surge, en muchos casos, como una estrategia de supervivencia frente a la escasez de empleo asalariado registrado y a la pérdida de poder adquisitivo, más que como el resultado de un crecimiento real y sostenido del mercado laboral formal.

Pluriempleo y deterioro de la calidad laboral

Otro fenómeno destacado es el crecimiento sostenido de la doble ocupación o pluriempleo. Durante el actual período, la proporción de personas ocupadas con más de un empleo pasó del 11,0% en el segundo trimestre de 2023 al 11,9% en el mismo trimestre de 2025.

Si bien suele vincularse este aumento con las oportunidades que ofrecen las plataformas digitales para sumar una segunda actividad, el estudio aclara que el fenómeno responde, de manera más amplia, a contextos de caída de los ingresos reales de los hogares, que empujan a buscar fuentes laborales adicionales.

En contraste, entre 2004 y 2015, cuando los ingresos reales mostraban una mejora, la proporción de personas con más de una ocupación se redujo levemente, mientras que volvió a incrementarse desde el final del gobierno de Mauricio Macri, en paralelo con el deterioro de esos ingresos.

El informe también advirtió un marcado deterioro en la calidad del empleo generado entre los terceros trimestres de 2023 y 2025: aunque se crearon 486.600 nuevos puestos de trabajo, el crecimiento se concentró exclusivamente en asalariados no registrados y en trabajadores no asalariados.

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Por último, en ese lapso, los asalariados registrados se redujeron en 222.300 puestos, una caída del 2,0% que puso fin a la tendencia de recuperación iniciada tras la pandemia, mientras que los puestos no asalariados crecieron en 400.000, con altos niveles de informalidad, superiores al 60%, consolidando el avance del empleo refugio como rasgo central del mercado laboral reciente.

GZ / lr