INDEC

La actividad económica cayó 2,9% en julio, según el INDEC

Ocho sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destaca Comercio mayorista, minorista y reparaciones, con una caída del 5,1%.

Natalia Motyl: “Estamos en un 99% de probabilidad de que se desacelere la actividad económica” Foto: Agencia NA

La actividad económica en julio cayó 2,9% mensual y retrocedió 1,4% en la comparación interanual (i.a.). En tanto, el componente tendencia-ciclo tuvo una variación positiva de 0,2%, de acuerdo con lo informado por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).

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Se trata del cuarto número negativo en 2026, luego de las caídas de febrero (-2,2%), abril (-1,4%) y mayo (-0,6%). En el acumulado de los siete meses del año, la actividad económica presenta un alza del 1,7% respecto del mismo período de 2025.

Actividad económica: el análisis rubro por rubro

Con relación al mismo mes de 2025, siete de los quince sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en julio. Se destacaron Pesca (424,5%) y Explotación de minas y canteras (8,4%).

Estas actividades fueron a su vez las de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguidas por Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (0,7%). La suma de estos sectores aportó 1,0 punto porcentual (p.p.) a la variación interanual del EMAE.

Por su parte, ocho sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destaca Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-5,1% i). Este sector, junto con Industria manufacturera (-4,6%), le restaron 1,3 p.p. a la variación interanual del EMAE.

A las bajas de estos dos sectores se sumaron Construcción (-3,3%) e Intermediación financiera (-3,0%), mientras que los sectores que registraron los mayores avances fueron Pesca, Explotación de minas y canteras y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura.

La actividad económica mostró una caída mayor a la esperada

El dato de julio mostró una desaceleración mayor a la que anticipaban las estimaciones privadas. “El EMAE de julio cayó 2,9% m/m desestacionalizado, bastante peor de lo que se anticipaba”, señaló Justina Gedikian, analista de renta fija en Cohen Aliados Financieros.

Según su análisis, la caída borró con creces la leve mejora de junio y dejó al índice en su nivel más bajo desde marzo de 2025, 4,1% por debajo de diciembre. En la comparación interanual, la actividad retrocedió 1,4% incluso frente a una base baja, mientras que el acumulado del año se redujo a 1,7%.

Gedikian destacó además que la contracción fue amplia: ocho de los quince sectores retrocedieron y Comercio (-5,1% i.a.) e Industria manufacturera (-4,6% i.a.) explicaron una parte importante del deterioro, al restar 1,3 puntos porcentuales. En sentido contrario, Pesca, Minería y Agro aportaron 1,0 punto porcentual, aunque no alcanzaron para compensar las caídas.

“En lo que va del año, la actividad cayó en cuatro de los siete meses, lo que refuerza lo que venimos anticipando: una actividad sin motor propio más allá de los sectores primarios, que esta vez tampoco alcanzaron a sostenerla”, señaló la analista.

En ese sentido, Gedikian advirtió que los sectores más intensivos en empleo se encuentran cada vez más rezagados, en un contexto en el que comienza a acercarse el calendario electoral de 2027.

Los indicadores de julio ya anticipaban una economía débil

En la misma línea, Facundo Beltramone, economista de Fundación Libertad, señaló que los datos oficiales disponibles previamente ya mostraban una señal de debilidad en el margen.

En términos desestacionalizados y respecto de junio, la producción industrial manufacturera cayó 5,0%, la construcción 4,6% y la producción minera 0,9%. A esa señal se sumó el comercio exterior: las exportaciones retrocedieron 4,9% y las importaciones 4,5% frente al mes anterior.

“En conjunto, los indicadores conocidos anticipan un julio débil para el nivel de actividad”, sostuvo Beltramone.

De todos modos, el economista planteó que el dato mensual debe leerse dentro de una trayectoria marcada por la volatilidad. El EMAE desestacionalizado aumentó 0,4% en enero, cayó 2,6% en febrero, rebotó 3,5% en marzo, volvió a retroceder 1,5% en abril y 0,5% en mayo, y creció 0,8% en junio.

Más que una trayectoria lineal, durante 2026 aparece una economía moviéndose en forma de “serrucho”, alternando correcciones y recuperaciones mensuales.

Esa dinámica también se observa en los datos trimestrales. El PIB desestacionalizado había crecido 0,7% en el primer trimestre de 2026 respecto del último trimestre de 2025, pero en el segundo trimestre registró una caída de 0,6% frente a los primeros tres meses del año. Aun así, el nivel de actividad se ubicó 2,0% por encima del segundo trimestre de 2025.

El dato efectivo del segundo trimestre resultó, además, algo mejor que lo que anticipaba el último REM: el relevamiento de agosto esperaba una contracción desestacionalizada de 0,9%, frente al descenso finalmente observado de 0,6%. Hacia adelante, el consenso proyecta una recuperación de 1,1% en el tercer trimestre y de 1,3% en el cuarto.

En ese escenario, la debilidad observada en los últimos meses sería consistente con una recuperación irregular, con retrocesos y avances sucesivos, más que con una trayectoria lineal de crecimiento.

La perspectiva anual ayuda a ordenar la discusión. El PIB creció 4,5% en 2025 y el último REM espera una expansión de 2,1% en 2026, 2,9% en 2027 y 3,0% en 2028. Para 2027, el escenario oficial es más expansivo: el proyecto de Presupuesto 2027 proyecta un crecimiento del 4%, frente al 2,9% esperado por el consenso relevado por el Banco Central.

Argentina podría encadenar cuatro años consecutivos de crecimiento, algo que no ocurre desde hace dos décadas. La última vez que completó al menos cuatro años seguidos de expansión fue durante el ciclo que se extendió hasta 2008.

FN