La Bolsa brasileña sufrió su peor sacudón desde la pandemia: por qué frenaron las operaciones y cuánto dura la medida
El principal índice bursátil del vecino país activó un mecanismo previsto para episodios de fuertes bajas y se interrumpieron las operaciones. Hasta cuándo dura la medida denominada "circuit breaker" y qué implica.
La reacción de los mercados al triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil pasó del nerviosismo al pánico financiero. La Bolsa de San Pablo se vio obligada este lunes 26 de octubre a suspender las operaciones durante 30 minutos, luego de que su principal índice bursátil, el Ibovespa, registrara una caída inicial del 10%. Cuando comenzaron las negociaciones, el derrumbe superó el 16%, mientras que el real se depreciaba alrededor del 12% frente al dólar.
El desplome obligó a la B3, la Bolsa brasileña, a activar el denominado circuit breaker, un mecanismo de emergencia que interrumpe temporalmente las operaciones cuando se producen movimientos extremos de los precios. La última vez que había sido utilizado fue en marzo de 2020, durante el estallido de la pandemia de coronavirus.
Las acciones de empresas brasileñas se hunden más de 23% en las primeras operaciones del premarket
La magnitud de la caída expuso el fuerte cambio de expectativas de los inversores, que durante las últimas semanas habían apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro y un giro hacia una política económica más restrictiva en materia fiscal. La reelección de Lula, contra el escenario que predominaba entre los operadores financieros, provocó una liquidación de acciones, bonos y activos vinculados con la economía brasileña.
El impacto se había anticipado durante la madrugada en los mercados internacionales. El iShares MSCI Brazil ETF (EWZ), el principal fondo que reúne a grandes compañías brasileñas en Wall Street, llegó a perder hasta un 27% en las operaciones previas a la apertura. En Tokio, el ETF Nomura NF Ibovespa Link retrocedió un 15%.
Qué es el circuit breaker y por qué Brasil tuvo que suspender su Bolsa
La decisión de la Bolsa brasileña no implica el cierre definitivo del mercado, sino la aplicación de un mecanismo automático diseñado para frenar momentáneamente las operaciones y permitir que los inversores reevalúen sus posiciones.
Las reglas contemplan una primera suspensión de 30 minutos cuando el Ibovespa cae un 10% respecto del cierre anterior. Si después de reanudarse las operaciones la pérdida alcanza el 15%, se activa una segunda interrupción de una hora.
Ante un retroceso del 20%, la Bolsa puede disponer una nueva suspensión por el plazo que determine.
En esta oportunidad, la primera interrupción se produjo incluso antes de que comenzara la negociación habitual, ante la magnitud de las órdenes de venta que se acumulaban desde las primeras horas del lunes.
La tensión también quedó expuesta en el mercado de futuros. La Bolsa brasileña tuvo que ampliar los límites permitidos de oscilación para los contratos vinculados con el Ibovespa, primero del 10% al 15% y posteriormente hasta el 20%. Poco después de las 10 de la mañana, los futuros del índice con vencimiento en diciembre registraban pérdidas superiores al 16%.
La suspensión de 30 minutos fue confirmada oficialmente por la B3. Reuters también informó que, cerca de las 11 de la mañana. Vale señalar que as cotizaciones son intradiarias y no representan el cierre de la jornada.
En "La mañana del mercado", el ciclo de RAVA, hicieron también su lectura de lo que se está viendo. "La acción de Vale (VALE) registró una baja de casi el 3%. El ADR de Galicia (GGAL) en la preapertura mostraba una baja del 4,7% a 36,12 dólares. YPF (YPFD) tocó la media de 200 ruedas en la apertura con una baja del 6%. Nu (NU) finalizó el tramo inicial en 12,14 dólares con una baja del 20%. En el programa se consideró que los precios actuales de Nu y otras empresas brasileñas son atractivos para el largo plazo, y que una baja del 25% en Nu, con una ponderación del 15% en cartera, impacta solo un 3% en la cartera total. También se señaló que no compraría Microsoft (MSFT) antes del balance por estar muy exigida en precios cerca de máximos", dijeron los especialistas del mercado.
Qué está viendo el mercado este lunes 26 de octubre
Mariano Sardáns, CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, se refirió al impacto que se ve este lunes en los mercados tras el resultado electoral en Brasil. “El índice que más se usa en el mundo para invertir en Brasil, el EWZ, está 25% abajo; anoche estaba 30% abajo. Es la combinación de un real que se deprecia contra el dólar y un Bovespa que también cae, y eso hace que el mercado de acciones de Brasil, en términos de dólares, esté 25% abajo”, afirma Sardáns a PERFIL.
En ese sentido agregó que esto tiene que ver con que "el mercado no ve muy bien la reelección de Lula, sobre todo por su política fiscal, con un déficit enorme y con deuda en reales que sigue aumentando. Veía mejor un gobierno de Bolsonaro, con el antecedente de su padre y un ministro de Economía ortodoxo como Guedes, que equilibró el déficit fiscal sin intervenir en la política monetaria", comentó. Además, explicó que "la política monetaria de Brasil siempre fue dura, pero el déficit fiscal destrozaba lo bueno de esa política. Con este resultado y cómo terminó la jornada electoral, el mercado, los inversores y el mundo de los negocios desconfía mucho no solamente en términos de déficit fiscal sino también de justicia y transparencia", comentó.
En tanto Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, también compartió su análisis de los primeros movimientos que se vieron en el mercado este lunes.
"Se ve una primera reacción muy negativa en los activos brasileños producto del reacomodo de expectativas a un escenario que no estaba descontado por el mercado. Como es el principal socio comercial de Argentina y el candidato ganador no es afín al oficialismo local hay contagio en los activos locales"; comentó. De todos modos, tuvo a bien señalar que "Argentina tiene su principal batalla en el plano interno donde tiene mucho margen para mejorar y no creo que esto signifique una catástrofe ni nada que se le parezca más allá de las primeras reacciones".
Para Reschini, nuestro país "enfrenta el desafío de mostrarle al mundo que, gobierne quien gobierne luego de 2027, es capaz que seguir transitando un sendero de racionalidad ofreciendo reglas claras, estabilidad y condiciones favorables para la inversión sin abandonar las políticas de equilibrio fiscal", cerró.
Finalmente, Andrés Azicri, presidente y CIO de Vector Investments, ya había adelantado en las primeras operaciones del premarket que el sorpresivo triunfo de Lula sobre Bolsonaro tendría impacto negativo en los mercados tanto brasileños como argentinos, debido a que se trata de un evento de connotación negativa para los mercados que no era esperado.
"Inicialmente observaremos una fuerte baja en las acciones locales, que en el caso de los ADR (o Cedears en el mercado argentino) se exacerba por una esperada depreciación de la moneda. Pero también esperamos caídas en el precio de los bonos, y en ambos casos, contagio a los activos argentinos", dijo.
Además, señaló: "Si bien creemos que la ya dañada relación bilateral no afecta los canales comerciales. Una moneda más débil en Brasil impone una presión adicional sobre un peso que ya viene apreciado. La magnitud inicial en la baja de activos brasileños será considerable, aunque luego la difusión dependerá de las medidas que adopte Lula de cara a un nuevo mandato con una composición parlamentaria muy adversa y una macro debilitada con alta inflación, altísimas tasas de interés y abultado déficit financiero. Lula necesita alianzas y gobernabilidad con partidos de centro que dominan mayorías en ambas cámaras parlamentarias", aseguró el analista.
lr
También te puede interesar
-
El nuevo MSCI Merval arrancó con dos jornadas en baja y un rebote en tercera rueda: cómo le va a la empresa incorporada
-
Carrefour se desploma más de 13% en la Bolsa de París tras los saqueos en Francia y advierte por pérdidas millonarias
-
SpaceX impulsa las bolsas mundiales: ganancias millonarias de Elon Musk y expectativa por una posible fusión con Tesla