MERCADOS NERVIOSOS

Las bolsas repuntan pero el petróleo sigue en alerta por frágil tregua con Irán

El estancamiento del diálogo en el estrecho de Ormuz todavía preocupa a los inversores. Irán rechazó la última ronda de conversaciones antes de la prórroga del alto el fuego y los mercados siguen alterados.

El riesgo país está en 599 puntos básicos este martes 11 de noviembre. Foto: Bloomberg

Los mercados globales intentaron recuperar algo de aire este miércoles 22 de abril, con subas en los futuros de Wall Street y un dólar más débil, aunque el petróleo volvió a mostrar nerviosismo frente a una tregua todavía incierta entre Irán e Israel. El dato que mantuvo en guardia a los inversores fue la reaparición de episodios de violencia en el Estrecho de Ormuz, después de reportes sobre ataques con armas de fuego contra buques portacontenedores en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo.

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Según Reuters, los futuros del Brent avanzaron 0,7% hasta los US$ 99,15 por barril, mientras que el West Texas Intermediate subió 0,7% hasta los US$ 90,2. En paralelo, los futuros del S&P 500 ganaron 0,5% y los del Nasdaq treparon 0,7%, en una señal de que parte del mercado todavía apuesta a que el pico de la tensión bélica ya habría quedado atrás, aun cuando los riesgos no desaparecieron.

El informe remarca que la tregua anunciada por Donald Trump sigue siendo frágil. No está claro si contará con el respaldo pleno de Israel ni de Irán, que además rechazó una nueva ronda de conversaciones. Ese cuadro deja a los operadores en una posición de cautela: las bolsas buscan sostener el rebote, pero el petróleo continúa incorporando una prima de riesgo por la posibilidad de nuevas interrupciones en la zona.

Ormuz sigue siendo la clave para los inversores

El corazón de la preocupación vuelve a ser el Estrecho de Ormuz. Aunque los mercados accionarios se recuperaron este mes y regresaron a niveles previos al estallido de la guerra, el paso marítimo sigue siendo el termómetro central para medir hasta dónde puede sostenerse el alivio financiero. La aparición de disparos contra embarcaciones comerciales mostró que la tregua está lejos de consolidarse y que cualquier alteración sobre esa vía puede volver a disparar al crudo.

Reuters señaló además que el dólar, que había funcionado como refugio en marzo, devolvió buena parte de esa ganancia en abril. El índice dólar se ubicó en 98,33 y acumula una baja mensual de 1,5%, luego de haber subido 2,3% en marzo, cuando la escalada bélica había empujado la búsqueda de cobertura. El movimiento refleja que una parte del mercado considera que la etapa de máxima incertidumbre podría haber quedado atrás, aunque sin descartar nuevos sobresaltos.

Esa combinación explica la actual foto del mercado: acciones algo más firmes, dólar menos demandado y petróleo todavía tensionado. En otras palabras, hay una mejora en el apetito por riesgo, pero no una normalización completa. Mientras Ormuz siga bajo amenaza, el barril continuará operando con sensibilidad extrema y con impacto directo sobre las expectativas de inflación global.

Inflación y tasas, el otro frente que preocupa

La persistencia de precios energéticos elevados abre un segundo frente de inquietud para los inversores: el impacto sobre la inflación y, por esa vía, sobre la política monetaria. Reuters destaca que, aunque el petróleo bajó respecto de los máximos de marzo, todavía se mantiene claramente por encima de los niveles previos a la guerra. Eso alimenta el temor de que la energía vuelva a complicar la desaceleración inflacionaria y obligue a sostener tasas altas por más tiempo a nivel global.

En ese marco, el mercado también siguió con atención la exposición del candidato a la Reserva Federal, Kevin Warsh, ante el Senado de Estados Unidos. Según el cable, Warsh buscó transmitir que actuaría con independencia de la Casa Blanca y que no asumió compromisos con Trump para recortar tasas. A la vez, planteó la necesidad de un nuevo enfoque para controlar la inflación.

Así, aún con una tregua parcial en Medio Oriente, el escenario financiero internacional sigue condicionado por dos variables que pegan de lleno sobre la Argentina: el precio del petróleo y la trayectoria de las tasas en Estados Unidos. Si el crudo se mantiene alto y la Fed posterga alivios monetarios, el contexto externo para los mercados emergentes seguirá siendo exigente.

Fuente: Reuters

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