Calificación crediticia

S&P mejoró la nota crediticia de ocho empresas argentinas tras elevar la calificación soberana del país

La agencia subió la calificación de firmas vinculadas a energía, telecomunicaciones e infraestructura luego de mejorar la nota de Argentina a B-. Destacó la reducción de vulnerabilidades económicas y una recuperación gradual de la liquidez externa.

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La decisión de S&P Global Ratings de elevar la calificación crediticia soberana de la Argentina desde "CCC+" hasta "B-" tuvo un impacto inmediato sobre el sector corporativo local. La agencia internacional anunció este viernes una mejora en la nota de ocho compañías argentinas de los sectores de energía, infraestructura y telecomunicaciones, reflejando una visión más favorable sobre el riesgo crediticio del país.

Nuevo respaldo internacional: S&P mejoró la calificación crediticia de la Argentina

En paralelo con la suba de la nota soberana, la calificadora elevó la evaluación de transferencia y convertibilidad (T&C) de Argentina a "B" desde "B-", un indicador clave para las empresas que necesitan acceder al mercado de cambios para cumplir compromisos financieros en moneda extranjera.

Como consecuencia, las calificaciones de Aeropuertos Argentina 2000, Empresa Distribuidora de Electricidad de Mendoza (EDEMSA), Genneia, Pampa Energía, Telecom Argentina, Transportadora de Gas del Sur (TGS), YPF Luz e YPF fueron mejoradas a "B" desde "B-".

Según explicó S&P, todas estas compañías cuentan con perfiles crediticios independientes de al menos "B" y lograron superar los escenarios de estrés utilizados por la agencia para evaluar su capacidad de resistir eventuales dificultades financieras del soberano.

"La mejora permite reflejar una mayor capacidad de estas entidades para soportar condiciones adversas asociadas a un default soberano y mantener niveles adecuados de liquidez para cumplir con sus obligaciones financieras", señaló la calificadora.

Las razones detrás de la mejora

S&P justificó la suba de la nota soberana por una combinación de factores que, a su juicio, redujeron las vulnerabilidades macroeconómicas del país. Entre ellos destacó la consolidación fiscal impulsada por el Gobierno, la mejora gradual de la liquidez externa y una mayor capacidad para acceder a financiamiento tanto en los mercados internacionales como a través de organismos multilaterales.

La agencia considera que estos avances fortalecen la capacidad de la Argentina para afrontar los importantes vencimientos de deuda en moneda extranjera previstos para 2026 y 2027 y generan condiciones más favorables para una recuperación económica sostenida.

Además, destacó que la combinación de superávits fiscales y una acumulación gradual de reservas internacionales por parte del Banco Central contribuyó a mejorar el perfil de liquidez del Estado nacional.

Perspectiva estable, pero con desafíos por delante

La perspectiva para todas las compañías alcanzadas por la mejora es estable, en línea con la asignada a la deuda soberana argentina.

No obstante, la calificadora estadounidense advirtió que el país todavía enfrenta importantes desafíos estructurales y que el escenario económico de los próximos 12 a 18 meses podría presentar episodios de tensión capaces de afectar la estabilidad macroeconómica.

Aunque reconoció avances en materia fiscal y financiera, S&P sostuvo que la liquidez externa sigue siendo uno de los principales puntos de vulnerabilidad de la economía argentina y que la evolución de las reservas, el acceso al financiamiento y las condiciones internacionales continuarán siendo variables determinantes para futuras revisiones de calificación.

Mejora en la nota crediticia de la Argentina

La agencia financiera Standard & Poor’s elevó la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera de largo plazo a “B-” desde “CCC+”. Por lo tanto, según esta definición, los títulos de deuda dejan de ser de “riesgo sustancial”. La decisión sigue a la mejora anunciada por Fitch Ratings a principios de mayo.

“El upgrade no marca el final del proceso, sino el inicio de una etapa en la que la consistencia fiscal y la acumulación de reservas empiezan a ser premiadas. El mercado deja de preguntarse si Argentina puede pagar y empieza a preguntarse a qué tasa debería hacerlo", explicó Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.

“Este cambio de calificación reduce la probabilidad de eventos extremos negativos para la macro -default, crisis de balanza de pagos, salto discreto del tipo de cambio, etcétera-, mejora la convexidad de los bonos soberanos y fortalece la tesis de que Argentina está transitando desde un régimen de crisis recurrente hacia uno de estabilización gradual”, añadió Botto.

Además, la semana pasada Fitch Ratings también había mejorado la calificación de los bonos argentinos. En tanto, Moody’s adelantó que en su revisión de julio evaluará la situación de la deuda argentina y se espera que también decida una mejora.

Estas tres firmas son las que influyen en el mercado de bonos mundial a través de sus consideraciones y el hecho de que mejoren la nota implica que hay más dinero disponible de inversores para comprar títulos argentinos. Esto mejora los precios de los bonos y baja la tasa de interés para empresas..

En forma paralela, la empresa MSCI decidirá en dos semanas si saca a la Argentina de su calificación de “standalone”,fuera de toda posibilidad de inversión, y la ubica en “mercado de frontera”, considerado de alto riesgoso; la aspiración de máxima sería pasar a ser “mercado emergente”. El índice MSCI se ocupa del mercado accionario y sus decisiones orientan a los inversores a comprar o vender papeles de un país.

FN