Giovanni Allevi

Un alma resplandeciente en un cuerpo frágil

El pianista, figura clave de la música italiana contemporánea, conversa con PERFIL sobre creación en momentos de debilidad.

Sobrevivir gracias al arte. Allevi: “Crear fue mi manera de seguir vivo”. Foto: cedoc

“Si cierro los ojos y pienso en Argentina, visualizo a ella, la divina Martha Argerich, y a Jorge Luis Borges, que supo narrar el alma argentina con profundidad e ironía. Ambos logran ir más allá de lo humano con una naturalidad desarmante”. Con estas palabras –pronunciadas sin grandilocuencia, casi con un susurro–, Giovanni Allevi abre la primera entrevista con PERFIL. “También imagino la zamba –sigue– con sus versos dolientes y melancólicos, y admiro el pensamiento del filósofo Enrique Dussel, que invita a mantenerse cerca de los más débiles y a reflexionar críticamente sobre las estructuras de poder sin perder nunca de vista la dignidad y la libertad del individuo”. 

La NASA dio su nombre a un asteroide. Giovanni Allevi no necesita demasiadas credenciales, pero aun así su biografía impresiona: compositor, pianista y filósofo, es uno de los músicos italianos más influyentes de las últimas décadas y una figura clave en la renovación de la música culta contemporánea. Graduado con honores en Piano, Composición y Filosofía, llevó su obra a escenarios como el Carnegie Hall, la Scala de Milán o el Auditorio de la Ciudad Prohibida. 

La NASA incluso dio su nombre a un asteroide: giovanniallevi111561.

Dirigió su propia música sinfónica junto a importantes agrupaciones internacionales y sus obras han sido interpretadas por grandes solistas. Es autor bestseller –con libros como La musica in testa o I nove doni, como reflexión sobre la vida y la resiliencia– y recibió distinciones como el título de Cavaliere dell’Ordine al Merito della Repubblica Italiana, la Estrella de Oro al Valor Mozartiano y el Premio Falcone y Borsellino. 

Embajador de Save the Children, estrenó en 2025 en la Expo Osaka el Adagio de su Concierto para violoncello, parte del álbum Nostalgia, y presentó en el Festival de Cine de Roma el documental Allevi - Back to Life, un relato poético de su regreso a la música luego de una larga enfermedad.

En 2022, Giovanni Allevi fue diagnosticado con un mieloma múltiple. El tratamiento lo mantuvo alejado de los escenarios durante casi tres años: “Ya desde el primer día de internación empecé a escribir un concierto para violoncello y orquesta, transformando en notas las letras de la palabra ‘mieloma’. Era mi modo de darle un rostro musical a la enfermedad y de buscar un diálogo con aquello contra lo que estaba luchando”. Ese gesto inicial se convirtió en una obra completa: “Componer este concierto, que quise llamar MM22, me ayudó a darle un sentido al miedo, a expresar cada una de mis emociones, de la alegría al dolor, de la oscuridad a la luz. No sé qué ocurrirá en el futuro, pero en aquel momento crear fue mi manera de seguir vivo”.

Un himno a la fragilidad humana. ¿El dolor fue maestro de felicidad? “La felicidad nunca fue mi objetivo. Creo que es mucho más importante la conciencia. Incluso el éxito (ese pilar indiscutido del mundo contemporáneo) pierde su encanto. Prefiero el silencio, la meditación, la discreción”. “Sin embargo –continúa–, desde que volví a componer y a tocar después de los tres años de pausa por la enfermedad, en el escenario me invade una alegría indescriptible. Quiero hacer de mi música un himno a la fragilidad humana”. 

“Escribo para abrazar”. “La fragilidad me enseñó que la música es, ante todo, un gesto de amor. Escribo para abrazar, no para impresionar”. ¿Y cuándo el cuerpo no acompaña?  “Mi cuerpo es más frágil, pero mi espíritu jamás estuvo tan libre. La enfermedad me obligó a detenerme, pero también me dio una oportunidad para mirar hacia adentro y descubrir un corazón que late más fuerte y un alma que, pese a todo, resplandece. Comprendí que la existencia tiene un pulso secreto que solo se escucha cuando todo el ruido alrededor se apaga. En esa quietud pude distinguir lo esencial”. 

Y si la inteligencia artificial llega a componer música a la manera de Allevi, ¿qué es lo que queda? “No estoy preocupado. La inteligencia artificial, en la música, es muy buena para realizar síntesis a partir de lo que ya existe. El ser humano, en cambio, es capaz de crear algo totalmente nuevo e imprevisible. Esto ocurre porque el ser humano, consciente de su propia caducidad, concibe la obra de arte como un grito que, desde la oscuridad de la fragilidad, busca el infinito. Un software jamás podrá tener experiencia directa del sufrimiento o de la alegría más desbordada”.

“Cultivar benevolencia y delicadeza”. ¿Un  consejo a los jóvenes que sueñan con una vida en el arte? “El mundo musical es hipercompetitivo y muchísimos jóvenes sienten el peso de compararse con los demás. Pero eso no es justo, porque cada uno de nosotros es único e irrepetible, infinito a su manera. Mi consejo es cultivar benevolencia y delicadeza hacia uno mismo, y dirigir la mirada hacia la propia voz interior sin dejarse condicionar por la aprobación externa”.

El viernes 5 de diciembre de 2025, Giovanni Allevi, invitado por el Consolato Generale d’Italia a Buenos Aires, se presentó por primera vez en el Teatro Coliseo, un espacio emblemático para la comunidad italiana y para la vida cultural de Buenos Aires. En el recital, un concierto para piano solo, se escucharon piezas clásicas de su repertorio como Aria, Come sei veramente y Back to Life, junto a obras más recientes como Kiss Me Again y Our Future. También presentó Tomorrow, su composición más nueva.

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