Premios Tango Siglo XXI

¿Cosa de antes, el tango?

Galardón. Se entregan el próximo 20 de mayo en Hasta Trilce y revelan la realidad del medio. Foto: GZA. RICARDO VALENZUELA

En 2025 se lanzaron 187 discos de tango. 187. La cifra sorprende a quienes no pertenecen al universo del género. A quienes creen que “el tango es cosa de antes”. Pero lo cierto es que, contra todo pronóstico, hay más milongas y clubes  de música y clases de tango en Buenos Aires que de casi cualquier otro género. ¿Por qué no iba a haber una producción discográfica de esas dimensiones?

Los Premios Tango Siglo XXI, que se entregan el próximo 20 de mayo en Hasta Trilce, buscan reflejar todo ese movimiento. Son en sí mismos una noticia. Y no es casual: están organizados por periodistas especializados en tango, los que siguen, escuchan y difunden el género durante todo el año. Los Premios, en definitiva, son una forma de contar la realidad. Es decir, de hacer periodismo.

Ante esa realidad y esa producción discográfica, el jurado de preselección (integrado por 11 colegas admirados y respetados) conformó 14 categorías (porque ante todo el tango de hoy es variado, se puede afirmar que “hay un #tangosigloxxi para cada oyente”) en las que nominó a 48 discos y eps. Cantidad más que suficiente para convencerse de la calidad, diversidad y vitalidad del tango de hoy.

Detrás de cada artista nominado suele haber una historia. Algunos ya están en el bronce del género, como Víctor Lavallén, Horacio Cabarcos o Rodolfo Mederos. Pero abundan los sub30, que sorprenden por su madurez interpretativa (como Mica Sancho, Franco Bruschini o Lautaro Maza). Hay pioneros de la renovación tanguera de los ’90, como La Chicana. Hay voces barriales como Cucuza Castiello. Y cantores que cargan en sus apellidos todo, como Alfredo Piro Rinaldi. Hay grupos de las provincias, como las rosarinas de Madreselva (y en la edición anterior hubo también gente de Rosario y de Córdoba). Hay argentinos que viven afuera, como el director de Sónico. Y hay extranjeros volcados al género, como el brasileño Yamandú Costa, la japonesa Natsuki Nishihara o la paraguaya Daisy Lombardo. Incluso hay homenajes como el  del Collectif Tango Negro Ensemble a Juan Carlos Cáceres. Hay historias como la del director y la primera bandoneonista de la Orquesta Andariega (venidos desde Italia y Dinamarca). Hay un disco triple (¡el primero en 140 años de historia del tango!) kcortesía de la Orquesta Típica Misteriosa Buenos Aires. Y claro, está también la renovación del electrotango, que ya no es tan nueva: tiene más de 25 años a cuestas y el disco En vivo 20 años, de Tanghetto, lo señala.

Hay tango milonguero, tango criollo, fusión, canción, orquestal, de cámara, cantado, instrumental, que invoca al pasado y que celebra el presente. Y cada uno de esos tangos refleja un poquito de lo que le pasa a Buenos Aires, de lo que le pasa a la gente que lo vive en la Argentina y en otras partes del mundo.

¿Cosa de antes, el tango? ¡Pero si habla del presente, de las alegrías y miserias! Y aunque streamers e influencers no le den bola, ahí están las esquinas de Almagro repletas de gente joven a las 2 de la mañana, un martes o un miércoles cualquiera (bueno, la verdad: cualquier día de la semana), los bolichitos de Palermo, Congreso, San Nicolás, San Telmo y –en rigor- casi cualquier barrio porteño, con caritas jóvenes y ansias de escucharlo y bailarlo.

Eso que hoy llamamos “#tangosigloxxi” nació hace tres décadas en un contexto parecido al presente: neoliberalismo crudo, extranjerización rampante y resistencia cultural subterránea: el tango como identidad, como contraseña, como pertenencia a una ciudad y a una forma del ser nacional. La diferencia entre entonces y ahora es que en los ’90 el vínculo entre los músicos de distintas generaciones se había cortado. Esos puentes, con mucho esfuerzo, se reconstruyeron. Quienes hoy se meten al tango tienen gran parte del camino allanado.

Los Premios Tango Siglo XXI no vienen a inventar nada. Vienen a contar lo que existe, una parte importante de la cultura que todos tenemos derecho a conocer. El tango de hoy.

*Periodista, DJ y organizador