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Asesores militares cubanos abandonan Venezuela

Cambio. El general estadounidense Francis Donovan, jefe del Comando Sur, en Caracas. Foto: cedoc

Debido al cambio de gobierno en Venezuela, Cuba atraviesa su crisis más profunda en décadas. Según un informe exclusivo de la agencia Reuters, decenas de asesores de seguridad, agentes de inteligencia y personal médico cubano comenzó a abandonar Venezuela en las últimas semanas.

Este repliegue ocurre en un marco de “máxima presión” ejercida por la administración de Estados Unidos, que ha exigido el desmantelamiento del eje Caracas-La Habana como condición para la estabilización política y el alivio de sanciones.

De acuerdo con fuentes citadas por el diario venezolano El Nacional y la agencia internacional, la salida del personal cubano no es un hecho aislado, sino una política coordinada que responde a tres factores críticos.

Primero, la presidenta interina Delcy Rodríguez decidió prescindir de la histórica custodia de élite cubana –un pilar desde la era de Hugo Chávez– para confiar su protección a funcionarios de los servicios de inteligencia venezolanos.

En segundo lugar, informes de inteligencia sugieren que asesores cubanos fueron removidos de puestos clave dentro de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), donde operaban en labores de vigilancia interna y contrainteligencia.

Por último, el impacto que tuvieron las bajas cubanas durante el asalto estadounidense que terminó con la captura y extracción de Nicolás Maduro. El régimen cubano confirmó la muerte de 32 de sus efectivos durante el ataque del 3 de enero, lo que obligó a La Habana a reconocer públicamente una presencia militar que durante años negó.

La Casa Blanca, bajo la gestión de figuras como el Secretario de Estado Marco Rubio, ha sido determinante. Washington ha condicionado el futuro de la industria petrolera venezolana a la expulsión de los asesores de Cuba, Rusia, China e Irán.

Desde mediados de diciembre de 2025, Estados Unidos bloqueó efectivamente el suministro de crudo venezolano hacia la isla, agravando la crisis energética en Cuba. Esto forzó al presidente Miguel Díaz-Canel a llamar a consultas a parte de su personal en el extranjero para priorizar la estabilidad interna de su propio país.

Expertos consultados por medios internacionales señalan que la salida de los cubanos debilita el sistema de “blindaje contra golpes” que mantuvo al chavismo en el poder. No obstante, fuentes de seguridad indican que es probable que agentes encubiertos permanezcan en el país de forma discreta para monitorear la transición y proteger los intereses remanentes de la isla.

La presidenta interina Delcy Rodríguez enfrenta el reto de cumplir con las demandas de Washington sin fracturar la base militar interna que aún ve con recelo el alejamiento total de la doctrina cubana.