Crisis humanitaria en la frontera de Europa: 2.000 migrantes llegaron a nado desde Marruecos y desbordaron una ciudad española
El enclave español en el norte de África declaró una "emergencia humanitaria y social". Autoridades buscan soluciones ante el colapso de los centros de acogida y el aumento de las llegadas irregulares.
El enclave español de Ceuta, situado en el norte de África, atraviesa una profunda "emergencia humanitaria y social". Apenas una semana y media bastó para que más de 2000 migrantes (jóvenes marroquíes, argelinos y una cifra estimada de entre 40 y 50 menores diarios) cruzaron el estrecho a nado desde las costas marroquíes vecinas, desbordando por completo las capacidades de acogida de esta ciudad de poco más de 83.000 habitantes.
Situación que explotó de forma abrupta. Hasta el 15 de julio de este año, las estadísticas oficiales reflejaban un saldo nulo de entradas marítimas a Ceuta. Sin embargo, según el alcalde-presidente de la ciudad, Juan Vivas, durante los últimos días arribaron más de 1.500 migrantes, a un ritmo cercano a las 200 personas por día, mientras que el balance de la última semana y media supera los 2.000 ingresos.
A saber, Ceuta, junto con Melilla, constituye la única frontera terrestre entre la Unión Europea y África. Ambas ciudades españolas, ubicadas en territorio africano y rodeadas por Marruecos, suelen convertirse en uno de los principales puntos de ingreso para quienes buscan llegar al continente europeo.
El fuerte incremento de llegadas desbordó la capacidad del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), preparado para albergar 512 personas, obligando a los recién llegados a improvisar campamentos a la intemperie en las cunetas y laderas de los cerros, soportando duras condiciones a la espera de regularizar su situación.
Las autoridades reportaron cientos de rescates y dos muertos durante los últimos operativos
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Estas labores conjuntas de la Guardia Civil, Salvamento Marítimo —como el operativo de la embarcación Salvamar Atria que rescató a 117 personas en pocas horas— y la Cruz Roja evitó tragedias mayores, pero el mar continúa cobrándose vidas. Los hallazgos recientes de cuerpos sin vida en el litoral elevan a 29 la cifra de migrantes muertos en las costas ceutíes en lo que va del año, con 10 de ellos localizados solo en el mes de julio.
Simultáneamente, el Ministerio del Interior español informó que todas las administraciones trabajan de manera coordinada para responder a la crisis. A través del ministro Fernando Grande-Marlaska, se anunció un viaje a Ceuta para seguir de cerca la situación, aunque sostuvo que este episodio no modifica la tendencia general de la política migratoria española, que, según afirmó, viene reduciendo las entradas irregulares año tras año.
“Estamos en una situación de absoluta emergencia humanitaria y social”, advirtió el alcalde-presidente de Ceuta, Juan Vivas
Autoridades ceutíes reclamaron medidas urgentes para aliviar la presión migratoria. Entre ellas, propusieron modificar la Ley de Extranjería para recuperar el denominado "rechazo en frontera", reforzar los recursos de las fuerzas de seguridad, trasladar migrantes a otras regiones españolas e intensificar la cooperación con Marruecos.
El antecedente de la crisis de 2021
La actual situación recuerda a la crisis migratoria de mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas ingresaron a Ceuta en apenas dos días luego de que Marruecos relajara los controles fronterizos. Se había desencadenado esta crisis por la decisión del gobierno español de permitir el ingreso del líder del Frente Polisario, movimiento independentista del Sáhara Occidental, para recibir tratamiento médico.
Al respecto, la tensión bilateral comenzó a disminuir en 2022, cuando España respaldó públicamente el plan de autonomía propuesto por Marruecos para ese territorio.
MV/fl