elecciones presidenciales

El candidato de izquierda lidera en Colombia, pero el balotaje pone en riesgo su victoria

Polarización electoral. Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella compiten por la presidencia colombiana. Foto: cedoc

A medida que se acercan las elecciones presidenciales del 31 de mayo próximo en Colombia, el escenario político se consolida en una competencia de tres candidatos marcada por la polarización y la incertidumbre de una segunda vuelta. 

Los últimos sondeos de AtlasIntel y otras encuestadoras como Guarumo y el Centro Nacional de Consultoría (CNC), el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda,  aliado del presidente Gustavo Petro, mantiene un liderazgo sólido para la primera vuelta, aunque su camino hacia la presidencia se complica severamente en los escenarios de balotaje.

Con un respaldo que oscila entre el 34% y el 38,7%, Cepeda capitaliza el voto de la izquierda y los sectores que defienden la continuidad de las reformas del gobierno de Petro. La narrativa de este filósofo y defensor de derechos humanos de 63 se centra en la implementación del Acuerdo de Paz con la guerrilla y la lucha contra la desigualdad.

Abelardo de la Espriella, de derecha, ocupa el segundo lugar. El reconocido abogado irrumpió con fuerza, con una intención de voto cercana al 27,9%. Se presenta como una alternativa de derecha radical y un “outsider” del sistema tradicional, logrando capturar el descontento de los sectores más críticos con la actual gestión de Petro.

El tercer lugar, según los sondeos, es para Paloma Valencia, de centroderecha. La senadora del Centro Democrático, y delfín del influyente exmandatario Álvaro Uribe, experimentó el crecimiento más dinámico de la campaña.

Valencia registra un 23,5% de apoyo. Su estrategia de aliarse con figuras moderadas (incorporó a Juan Daniel Oviedo como compañero de fórmula) le permitió expandir su base hacia el centro, posicionándose como la rival más peligrosa para el oficialismo en una segunda vuelta.

La tendencia actual sugiere que Cepeda ganaría los comicios, pero no lograría superar el 50% necesario para evitar el balotaje, previsto para el 21 de junio. 

Techo. A pesar de su ventaja inicial, el informe de AtlasIntel destaca un fenómeno crítico para el oficialismo: el “techo electoral” de Cepeda. Mientras que en primera vuelta su ventaja es clara, los modelos de simulación para segunda vuelta muestran que la oposición lograría aglutinar el voto antisistema y de centro.

Las últimas encuestas muestran que Cepeda perdería con un 39,6% frente al 47,1% de Valencia. El crecimiento de la senadora en este escenario sugiere que es la candidata con mayor capacidad de captar los votos de otros sectores de derecha y centro-derecha.

Frente a Abelardo de la Espriella, en un duelo directo, la encuesta sitúa a Cepeda en una situación de vulnerabilidad similar. Aunque otras firmas como Guarumo dan un empate técnico, AtlasIntel indica que la sumatoria de fuerzas opositoras inclinaría la balanza a favor de De la Espriella si este lograra unificar al electorado de derecha.

Factores clave. Candidatos como Sergio Fajardo y Claudia López, de centro, no han logrado romper el umbral del 6%, lo que deja a una gran masa de votantes moderados como el “botín de guerra” que definirá la elección en junio.

Los problemas de seguridad y el costo de vida siguen siendo las principales preocupaciones que impulsan el voto hacia la oposición, mientras que la base de Cepeda se mantiene firme en la “Colombia profunda”.

El otro tema preocupante para los colombianos es la negociación con los grupos armados ilegales. De la Espriella y Valencia son fuertes críticos de la política de Petro de negociar la paz, algo que a cuatro meses del fin de su mandato no avanza.

Guerrillas y grupos de origen paramilitar desafiaron esa voluntad de paz y continuaron operando gracias a las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión. Hace una semana, sectores disidentes de las FARC cometieron un atentado con explosivos que dejó 21 civiles muertos, el ataque más letal contra la población en décadas.

De la Espriella y Valencia son críticos de la “paz total” de Petro y prometen mano dura contra el crimen si llegan a la presidencia. Cepeda, en cambio, apuesta por continuar las políticas sociales de Petro, que amplió los derechos de los trabajadores.