Alemania y la OTAN apostaron por reforzar la autonomía en defensa de Europa después de que Estados Unidos anunciara la próxima retirada de unos 5.000 soldados desplegados en el país germánico. Washington también tiene en análisis sacar sus fuerzas de las bases que tiene en Italia y España.
La medida anunciada el viernes por el Pentágono representa un nuevo revés a las relaciones transatlánticas, deterioradas severamente por el rechazo de las potencias europeas a la decisión de Donald Trump de iniciar la guerra con Irán.
“Se esperaba que se retiraran tropas de Estados Unidos de Europa, y también de Alemania”, comentó el ministro de Defensa alemá, Boris Pistorius, en virtud de las malas relaciones de los últimos meses y de los comentarios de Trump.
El funcionario destacó la importancia de la presencia militar estadounidense en el continente. “La presencia de tropas estadounidenses en Europa, y en particular en Alemania, redunda en nuestro interés y en el de EE.UU.”, declaró Pistorius.
“Colaboramos estrechamente con los estadounidenses -en Ramstein, en Grafenwöhr, en Fráncfort y en otros lugares- por la paz y la seguridad en Europa, por Ucrania y por la disuasión conjunta”, precisó Pistorius en alusión a las bases de Estados Unidos en suelo alemán.
EE.UU. mantiene su principal base aérea para Europa y África en Ramstein, en el suroeste de Alemania. Pistorius recordó que Washington también mantiene otras funciones militares en sus bases alemanas para sus intereses de seguridad en África y Oriente Medio. De todas maneras, reconoció que de ahora en adelante, y en virtud del distanciamiento de EE.UU., comienza otra etapa. “Nosotros, los europeos, tenemos que asumir una mayor responsabilidad en nuestra seguridad”, sostuvo el ministro alemán.
Washington hizo su anuncio tras un cruce de declaraciones entre ambas potencias, en un contexto de reproches del presidente Trump a sus socios europeos por no darle apoyo en su campaña militar contra Irán.
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, irritó el lunes pasado al mandatario norteamericano al declarar que Washington no tiene “ninguna estrategia” en Irán, y que la república islámica ha “humillado” a la primera potencia mundial.
“Él piensa que está bien que Irán se dote del arma nuclear. ¡No sabe ni de qué habla”, respondió Trump el martes.
La OTAN aseguró este sábado que está “trabajando con Estados Unidos para entender los detalles de su decisión sobre el dispositivo militar en Alemania”, según escribió en la red X su portavoz, Allison Hart. “Este ajuste subraya la necesidad de que Europa siga invirtiendo más en Defensa y asuma una mayor parte de su responsabilidad en nuestra seguridad compartida”, agregó la portavoz.
Desde el inicio de su segundo mandato, la administración Trump se ha mostrado hostil hacia sus aliados tradicionales europeos, a quienes reprocha no invertir suficiente en su seguridad. El acercamiento de Washington con Moscú en plena guerra en Ucrania o las amenazas de Trump de arrebatar Groenlandia a Dinamarca, un aliado en la OTAN, llevaron a los europeos a apostar por una mayor autonomía.