mensaje desafiante del líder supremo

El Ejército iraní amenaza con atacar centros turísticos en todo el mundo

Objetivos. Izq., el ataque iraní contra el aeropuerto de Dubai que provocó un caos en Emiratos Árabes Unidos. Der., el lanzamiento de un misil iraní de alcance medio. Foto: cedoc

La República Islámica de Irán lanzó este viernes un nuevo desafío en medio de la guerra contra Estados Unidos e Israel, y amenazó con atacar centros turísticos y de entretenimiento en todo el mundo.

El portavoz de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, sostuvo que sus combatientes perseguirán a funcionarios y comandantes militares de EE.UU. e Israel incluso mientras estuvieran de vacaciones o visitando centros de diversión.

“Estamos vigilando a sus cobardes oficiales y comandantes, pilotos y malvados soldados”, dijo Shekarchi, un militar que suele tener un lenguaje provocador. “A partir de ahora, basándonos en la información que tenemos, los paseos marítimos, los centros turísticos y los centros de ocio y entretenimiento del mundo tampoco serán seguros para ustedes”. 

Pocas horas antes, el guía supremo iraní, Mojtaba Jamenei, cuya situación aún es confusa, aseguró que Irán asestó un “golpe fulminante” y “derrotó” al enemigo en la guerra, en un mensaje por el Año Nuevo persa, marcado por los ataques de Israel, que mató a otros dos dirigentes de iraníes.

“En este momento, gracias a la especial unidad que se ha creado entre vosotros, nuestros compatriotas, a pesar de todas las diferencias de origen religioso, intelectual, cultural y político, el enemigo ha sido derrotado”, declaró el ayatollah.

Los iraníes “le asestaron un golpe fulminante que ha hecho que ahora empiece a soltar palabras contradictorias y sin sentido”, sostuvo Jamenei en un discurso triunfalista leído en la televisión pública. 

El sucesor de Alí Jamenei, que murió el 28 de febrero, en el primer día de ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán, también está en el punto de mira de las fuerzas israelíes. Desde entonces, no ha sido visto en público.

Hay muchas hipótesis y especulaciones sobre su estado físico. Esta semana surgió una versión sobre una internación en Rusia, país al que había llegado en forma secreta para ser tratado de las heridas que recibió en el bombardeo de Estados Unidos. Habría perdido una pierna y tiene el rostro destrozado por las esquirlas.

En la mañana de este viernes, y ante las dudas que genera su “desaparición”, la televisión iraní transmitió una de sus clases de religión, sin decir de cuándo era.

Israel mata a otro jefe militar. Ayer, Teherán se vio sacudida por el estruendo de las explosiones causada por los ataques de Israel. En ese bombardeo, sostuvo el ejército israelí, mataron al jefe de la unidad de inteligencia de la milicia paramilitar Basij, Esmail Ahmadi. 

El anuncio llegó horas después del de la muerte del portavoz de los Guardianes de la Revolución, Alí Mohamad Naini, que “cayó como mártir”, según el ejército de élite iraní.

Se estima que hasta el momento los ataques de EE.UU. Israel eliminaron al menos a una decena de alto dirigentes y jefes militares iraníes, claves en el manejo de la guerra. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu aseguró  que “Irán está siendo diezmado” y que ya no tiene ni “la capacidad de enriquecer uranio” ni de “producir misiles balísticos”.

El gobierno iraní replicó que sigue “fabricando misiles”. Como muestra, lanzaron ataques contra Israel y bases de Estados Unidos en la región, aunque con mucha menor potencia. Ayer, un cohete cayó en el barrio judío de la Ciudad Vieja, cerca de su muralla y de los lugares sagrados. 

Este viernes un ataque iraní provocó un incendio en una gran refinería de Kuwait. Emiratos Árabes Unidos dijo que su territorio fue blanco de drones y misiles. En Baréin se produjo un incendio en un depósito y en Arabia Saudita, más de una decena de drones fueron “interceptados y destruidos” en solo dos horas, según las autoridades.

La guerra ensombrece la atmósfera festiva que debería haber en Irán debido al Año Nuevo persa, el día de Noruz, así como el fin del ayuno del Ramadán en la mayoría de países musulmanes.

En Teherán, se desplegaron carteles en honor al Noruz y en algunas casas se podían ver familias reunidas en torno a una mesa. En Jerusalén, los accesos a la mezquita de Al Aqsa, el tercer lugar más sagrado del islam, permanecieron cerrados, provocando indignación entre los musulmanes.