Polémica en redes

Elon Musk bromea con comprar Ryanair y desata un cruce público con su CEO Michael O’Leary

El magnate lanzó una encuesta en redes sociales tras un enfrentamiento con el director ejecutivo de la aerolínea de bajo costo, que respondió con ironías y lo calificó de “idiota”.

Tesla propone un plan de compensación récord para Elon Musk por un billón de dólares Foto: CEDOC

Elon Musk volvió a sacudir las redes sociales al plantear públicamente la posibilidad de comprar Ryanair, en medio de un cruce cada vez más tenso con el consejero delegado de la aerolínea irlandesa, Michael O’Leary. La polémica, que ya lleva más de una semana, escaló este lunes cuando el fundador de Tesla y dueño de X publicó una encuesta preguntando si debería adquirir la compañía aérea.

“¿Debería comprar Ryanair y poner al frente a alguien que realmente se llame Ryan?”, escribió Musk en su perfil, en una referencia irónica al nombre de la empresa. La publicación recordó a muchos usuarios el camino que terminó, años atrás, con la compra de Twitter —hoy X— tras una serie de mensajes aparentemente humorísticos.

La respuesta desde Ryanair no tardó en llegar. A través de su cuenta oficial, la aerolínea difundió un mensaje atribuido a O’Leary en el que sostuvo que Musk “sabe aún menos sobre las normas de propiedad de aerolíneas que sobre la aerodinámica de los aviones”. Además, lanzó una campaña promocional irónica ofreciendo pasajes “para idiotas”, con una mención directa al empresario sudafricano.

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El origen del conflicto

El enfrentamiento comenzó luego de que O’Leary descartara públicamente la posibilidad de instalar el servicio de internet satelital Starlink, propiedad de SpaceX (Musk), en los aviones de Ryanair. Según explicó, el sistema implicaría un elevado costo económico y un mayor consumo de combustible, debido al peso y la resistencia aerodinámica de las antenas.

Musk reaccionó acusando al CEO de Ryanair de estar mal informado, a lo que O’Leary respondió calificándolo de “idiota” en un comunicado oficial. Desde entonces, ambos intercambian críticas, burlas y mensajes cruzados en redes sociales, alimentando un conflicto que rápidamente captó la atención del mercado y de los medios internacionales.

La empresa llamó a una conferencia de prensa para este miércoles y publicó unas durísimas palabras: "¿Quizás Musk necesite un descanso? ​​Ryanair lanza una promoción de asientos para Grandes Idiotas, especialmente para Elon y cualquier otro idiota en 'X'. 100.000 asientos por solo 16,99 €, solo ida. ¡Compra ahora, antes de que Musk se lo lleve!", escribió la aerolínea en su cuenta de X. 

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En medio de la polémica, las acciones de Ryanair llegaron a subir hasta un 2,3%, mientras que la compañía mantiene una capitalización bursátil cercana a los 35.000 millones de dólares. O’Leary, además, figura entre los principales accionistas de la aerolínea y recientemente recibió importantes bonificaciones vinculadas al desempeño de la acción, que creció más del 50% el año pasado.

Sin embargo, analistas señalan que una eventual compra de Ryanair por parte de Musk enfrenta serios obstáculos regulatorios. Las normas de la Unión Europea establecen que las aerolíneas con base en la región deben ser mayoritariamente propiedad de ciudadanos europeos o de países asociados, una limitación que ya obligó a Ryanair a bloquear inversiones extranjeras tras el Brexit.

Un patrón repetido en la estrategia de Musk

No es la primera vez que Musk utiliza encuestas y mensajes provocadores para tantear movimientos corporativos. Antes de adquirir Twitter, preguntó públicamente cuánto costaba la empresa y lanzó sondeos sobre su futuro. También consultó a sus seguidores sobre decisiones clave en Tesla, desde aceptar criptomonedas como método de pago hasta vender parte de su participación accionaria.

Aunque la posibilidad de que Musk compre Ryanair parece, por ahora, más una provocación que un plan concreto, el episodio vuelve a mostrar cómo el empresario utiliza las redes sociales como herramienta de presión, visibilidad y posicionamiento, incluso en sectores tan regulados como el aeronáutico.

 

LB/ML