La idílica imagen de David y Victoria Beckham rodeados de sus cuatro hijos en cada desfile y evento de gala parece haber quedado en el pasado. La familia de celebridades más famosa del Reino Unido ahora está inmersa en un escándalo: Brooklyn Beckham, de 26 años, cortó oficialmente toda comunicación con sus padres, sumergiendo al clan en un silencio sepulcral que ni siquiera los intentos desesperados de David lograron romper.
El distanciamiento alcanzó su punto más crítico durante el cumpleaños número 50 del ex astro del Manchester United, el pasado mayo de 2025. A pesar de haber prometido su asistencia, Brooklyn y su esposa, la heredera Nicola Peltz, dejaron a la familia en shock al no presentarse en ninguna de las celebraciones en Miami, Londres o Escocia, un gesto que en el entorno de los Beckham fue calificado como una "puñalada en el corazón".
El conflicto tiene un nombre recurrente en las versiones que emanan de Londres: Nicola Peltz. Para Victoria Beckham, su nuera actuó como una figura divisoria desde el primer día, calificándola en círculos íntimos como una persona "narcisista" que generó la discordia para alejar a Brooklyn de su círculo cercano.
Sin embargo, desde el lado de los Peltz, la narrativa es distinta. Allegados a la actriz aseguran que Nicola simplemente ayudó a su esposo a identificar lo que describen como un "comportamiento tóxico y abuso emocional", permitiéndole a Brooklyn ver que la dinámica de control absoluto de sus padres no era saludable ni normal.

A través de un comunicado en sus redes sociales, el joven "desenmascaró" lo que calificó como la fachada de sus padres. Acusó a David y Victoria de haber controlado su imagen durante toda su vida, priorizando siempre la "Marca Beckham" por encima del bienestar real de sus hijos. Según su relato, el amor familiar se medía en función de cuántas fotos se publicaran en Instagram o qué tan rápido posaran para una campaña publicitaria.
Uno de los momentos más crudos revelados por Brooklyn ocurrió el día de su boda en 2022. El joven relató que se sintió "humillado y profundamente incómodo" cuando su madre, Victoria, supuestamente "secuestró" el primer baile con su esposa.
Según su versión, mientras el plan original era un baile romántico entre los recién casados, Marc Anthony lo llamó al escenario donde lo esperaba su madre para bailar de forma "inapropiada" frente a los 500 invitados. Este incidente, sumado a todo lo anterior, convenció al joven de que su familia nunca respetó su nuevo matrimonio ni a su mujer, a quien habrían intentado sabotear en repetidas ocasiones.

La batalla también escaló al plano jurídico. A finales de 2025, Brooklyn y Nicola contrataron al bufete de abogados Schillings para gestionar cualquier comunicación con los Beckham. El joven envió una carta documento exigiendo que sus padres no lo mencionen ni lo etiqueten en redes sociales bajo ningún término.
Esta medida, que busca una independencia similar a la que intentaron Harry y Meghan con la corona británica, establece que cualquier intento de acercamiento debe realizarse exclusivamente a través de asesores legales. Brooklyn sostiene que sus padres ignoraron sus deseos de privacidad al seguir filtrando historias a la prensa para quedar como las "víctimas" de la situación.
Mientras Brooklyn y Nicola llevan adelante su vida en Los Ángeles, lejos de la influencia europea del clan, el resto de los hermanos se alineó con sus padres. Romeo y Cruz Beckham manifestaron su molestia por el bloqueo digital de su hermano mayor, mientras que Harper, de 13 años, quedó atrapada en medio de una grieta que parece imposible de cerrar.
Victoria Beckham, harta del "drama" y dolida por las acusaciones de su hijo, parece haber llegado a su límite de paciencia con su nuera, a quien hoy desprecia abiertamente, mientras David se muestra más que triste ante la pérdida del vínculo con su hijo más querido.
El sueño cumplido de Beckham: la espada del rey Carlos lo convirtió en "Sir David"
El origen de la ruptura de la familia de David Beckham: de las pasarelas al altar
La boda de tres millones de dólares celebrada en Palm Beach en abril de 2022 fue el escenario donde las grietas se hicieron visibles para el mundo. El primer gran roce surgió con el vestido de novia: aunque se esperaba que Nicola usara un diseño de Victoria Beckham, la actriz terminó luciendo un Valentino de alta costura. Mientras Nicola sostuvo que el taller de su suegra no llegaba a tiempo con la confección, Victoria se sintió excluida y enojada por no haber sido parte de la organización de un evento que, según fuentes cercanas, fue manejado exclusivamente por la madre de la novia, Claudia Peltz.
La tensión aumentó cuando la revista Tatler presentó a Nicola en su portada como "La nueva Señora Beckham", un titular que Victoria interpretó como un desafío directo. Las fricciones se profundizaron en la cena del casamiento, donde la familia del novio no ocupó la mesa principal, quedando relegada ante Nelson Peltz, el multimillonario padre de la novia. Desde ese momento, Brooklyn comenzó a pasar más tiempo con sus suegros que con sus propios padres, usando incluso el apellido Peltz como parte de su identidad legal.
El conflicto también arrastró a los hermanos. La pelea entre Brooklyn y Romeo se habría originado por la actual pareja de este último, Kim Turnbull, quien tuvo un breve vínculo sentimental con el primer hijo en 2016. Aunque Cruz Beckham salió a desmentir que se tratara de un conflicto por celos, la realidad es que Brooklyn y Nicola evitaron todos los eventos donde Kim y Romeo estuvieran presentes, incluyendo desfiles en París y premiaciones deportivas. Esta fragmentación dejó a los hijos menores en una posición defensiva, protegiendo a unos padres que ven cómo su legado familiar se desmorona ante el ojo público.
Beckham muestra su intimidad en un gran documental realizado por Fisher Stevens para Netflix
El 2026 y la distancia definitiva
Al iniciar este 2026, la ruptura es total. Cruz Beckham confirmó recientemente que no se trata de rumores: tanto él como sus padres fueron bloqueados de todas las cuentas de Brooklyn y Nicola. "Se despertaron bloqueados, igual que yo", explicó el menor de los hermanos, dejando en claro que la pareja no quiere rastro alguno de la familia en su vida digital. Mientras Victoria y David siguen compartiendo fotos vintage para expresar cuánto extrañan a su hijo, del otro lado solo hay silencio o comunicados legales que exigen el cese de las menciones públicas.
El estilo de vida de Brooklyn también cambió drásticamente. Sus padres ven con preocupación cómo su hijo parece haber "olvidado que es un Beckham", transformándose en alguien ajeno a los valores y la disciplina que intentaron inculcarle. Para David, ver que su hijo ignora sus llamados y solo responde a través de abogados es un golpe del que no logra recuperarse.
A pesar de la oscuridad que rodea al conflicto, los amigos de la familia mantienen una mínima esperanza de reconciliación, aunque admiten que el daño es profundo. El entorno de los Beckham asegura que la puerta siempre estará abierta si Brooklyn decide regresar a casa solo, pero la presencia de Nicola Peltz se volvió una condición innegociable. La guerra de los Beckham dejó de ser una pelea por un vestido de novia para convertirse en una disputa por la autonomía, la verdad y el control de un apellido que, por primera vez, no logra mantener a todos sus miembros bajo el mismo techo.
TC / ds