Impacto de la guerra en Medio Oriente

Lufthansa cancela 200.000 vuelos por la suba del petróleo y ajusta su operación en Europa

La aerolínea alemana recortó rutas de corta distancia para ahorrar combustible en plena temporada alta. Aunque el suministro está garantizado, el conflicto en la región sigue generando presión sobre el mercado aéreo.

Lufthansa Foto: AFP

La escalada de precios del petróleo, por la guerra en Medio Oriente, obligó a la aerolínea Lufthansa a cancelar cerca de 200.000 vuelos de cara a la temporada de verano europea.

La medida alcanza a vuelos de corta distancia y tiene por objetivo ahorrar unas 40.000 toneladas de querosene en medio de los fuertes aumentos de combustibles.

Según explicó la aerolínea alemana, el recorte representa el 1% de los vuelos durante la temporada alta, que se mantiene hasta octubre.

La mayoría de las rutas suspendidas pertenece a la filial Regional Cityline, que dejó de operar por completo. Además, los trayectos pertenecen a los denominados “no rentables” desde aeropuertos como el de Fráncfort y Múnich, Alemania, y con destino hacia ciudades polacas como Bydgoszcz y Rzeszów, así como a la noruega Stavanger, según detalla la compañía.

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A pesar de su reducción en Alemania, Lufthansa anunció expansión en rutas de Zúrich, Viena y Bruselas.

El grupo, que incluye además a Austrian Airlines, Swiss, Brussels Airlines, Eurowings y la italiana ITA Airways, confirmó que el suministro de combustible está garantizado para las próximas semanas y confía en poder hacerlo también en el verano.

La compañía informó que cancelará otros 120 vuelos de aquí a finales de mayo y que ya comunicó los cambios a los pasajeros afectados. También adelantó que revisará la planificación de rutas a mediano plazo y que habrá nuevas actualizaciones sobre su red de vuelos hacia fines de abril o comienzos de mayo.

El anuncio se conoció luego de que el comisario europeo de Transporte y Turismo Sostenibles, Apostolos Tzitzikostas, asegurara que no se esperan cancelaciones masivas de vuelos en la Unión Europea durante el verano, pese al encarecimiento del queroseno.

En declaraciones a la prensa, sostuvo que el mercado está absorbiendo la presión generada por el cierre del estrecho de Ormuz y que no hay señales de desabastecimiento en el corto plazo. Además, precisó que las rutas suspendidas recientemente por aerolíneas como KLM o filiales de Lufthansa se deben a problemas de rentabilidad y no a falta de suministro.

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De todos modos, advirtió que el escenario podría modificarse si no se alcanza una solución diplomática en torno a Ormuz y alertó por posibles consecuencias graves. En ese marco, recordó que la Unión Europea refina el 70% del querosene que utiliza y que aproximadamente la mitad de sus importaciones proviene del Golfo Pérsico, por lo que cuenta con reservas estratégicas listas para ser utilizadas en caso de que la situación se deteriore. También señaló que la legislación europea garantiza compensaciones económicas a los pasajeros afectados por cancelaciones, salvo en situaciones de fuerza mayor, y aclaró que el encarecimiento del combustible no encuadra en esa categoría.

Por su parte, la Asociación de Líneas Aéreas de España descartó también cancelaciones masivas vinculadas a problemas de abastecimiento. Su presidente, Javier Gándara, afirmó que el suministro está garantizado y que los ajustes recientes responden a decisiones comerciales, en medio de la incertidumbre generada por la guerra en Irán.

Sobre el posible impacto en el precio de los pasajes, indicó que cada aerolínea define su propia estrategia y que la aplicación de recargos por parte de algunas compañías refleja la autonomía del sector frente al contexto actual.

En paralelo, las aerolíneas españolas incrementaron un 6% la oferta de asientos de cara a la temporada alta, con cerca de 260 millones de plazas disponibles entre abril y octubre. Este aumento responde tanto al crecimiento de la demanda turística como a la reconfiguración del tráfico aéreo desde regiones afectadas por conflictos internacionales.

RG