TENSIÓN GEOPOLÍTICA

Trump calificó de “gran estupidez” la cesión británica de Chagos y la usó como argumento para avanzar sobre Groenlandia

El presidente de Estados Unidos cuestionó la restitución de las islas Chagos a Mauricio y reactivó el debate sobre territorios estratégicos, soberanía y seguridad internacional.

Foto: afp

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como un “acto de gran estupidez” la decisión del Reino Unido de avanzar en la restitución del archipiélago de Chagos a la República de Mauricio, y utilizó ese episodio como uno de los argumentos para reforzar su interés en que Washington controle Groenlandia, territorio autónomo del Reino de Dinamarca.

A través de Truth Social y previo al viaje a Suiza para participar del Foro Económico Mundial de Davos,Trump sostuvo que la cesión de Chagos representa una señal de debilidad estratégica que no pasa inadvertida para potencias rivales como China y Rusia.

“Que el Reino Unido entregue territorios extremadamente importantes es un acto de GRAN ESTUPIDEZ”, escribió el presidente estadounidense, al advertir que ese tipo de decisiones “se suman a una larga lista de razones de seguridad nacional” por las que Groenlandia debería quedar bajo control de Estados Unidos.

Un enclave clave en el Índico

Las islas Chagos, ubicadas en el corazón del océano Índico, albergan la base militar de Diego García, una de las instalaciones estratégicas más relevantes de Estados Unidos fuera de su territorio continental. Desde allí se proyectan operaciones hacia Medio Oriente, Asia y África, y se articulan dispositivos de seguridad vinculados a rutas energéticas y comerciales críticas.

El Reino Unido acordó en mayo de 2025 devolver la soberanía del archipiélago a Mauricio —su antigua colonia— tras décadas de disputas diplomáticas y fallos internacionales, aunque con la condición de mantener la base militar bajo control británico-estadounidense durante 99 años, a cambio de pagos anuales por arrendamiento.

La decisión había sido inicialmente respaldada por la administración Trump, pero el presidente dio este martes un giro abrupto y la presentó como una concesión injustificada. “No hay duda de que China y Rusia han notado este acto de total debilidad. Son potencias que solo reconocen la fuerza”, afirmó.

 

Chagos, Malvinas y la disputa por territorios estratégicos

La controversia reactivó comparaciones frecuentes en el plano diplomático entre Chagos y las Islas Malvinas, dos archipiélagos de distinto origen histórico pero con un rasgo común: su valor geoestratégico en la arquitectura de seguridad global.

En ambos casos, la soberanía reclamada por terceros estados choca con la presencia militar británica y con intereses de la alianza atlántica. Analistas señalan que, más allá de las diferencias jurídicas, se trata de territorios cuya descolonización permanece bloqueada por su rol como enclaves clave para el control de corredores marítimos y proyección de poder.

El primer ministro británico, Keir Starmer, rechazó los cuestionamientos de Trump y ratificó que el acuerdo con Mauricio sigue su curso legislativo. Desde Downing Street aseguraron que el tratado “garantiza las operaciones de la base conjunta en Diego García durante generaciones” y recordaron que fue recibido con satisfacción por Estados Unidos y otros aliados al momento de su firma.

Von der Leyen afirmó que la UE actuará de manera "firme, unida y proporcional" ante presiones de Trump por Groenlandia

Sin embargo, la cesión enfrenta resistencia interna. Sectores de la derecha británica, entre ellos Nigel Farage, líder del partido Reform UK, celebraron la intervención del presidente estadounidense y reclamaron frenar el proceso. A esa posición se sumó Kemi Badenoch, líder del Partido Conservador, quien sostuvo que Trump “tiene razón” al cuestionar la decisión.

La República de Mauricio también respondió a las declaraciones del mandatario estadounidense. El ministro de Justicia, Gavin Glover, respaldó el pacto y pidió que Londres complete el proceso legislativo iniciado. “Esperamos que el Reino Unido continúe con la restitución acordada”, señaló en un comunicado oficial.

Mauricio sostiene desde hace décadas que fue forzado a ceder Chagos como condición para acceder a la independencia en 1968. En 2019, la Corte Internacional de Justicia recomendó al Reino Unido poner fin a su administración del archipiélago, fallo que dio sustento jurídico al acuerdo alcanzado en 2025.

Para Trump, el episodio refuerza su narrativa sobre Groenlandia, una isla rica en recursos naturales y de creciente importancia estratégica en el Ártico. En las últimas semanas, el presidente volvió a plantear la posibilidad de adquirir o controlar el territorio, generando rechazo entre los aliados europeos y advertencias de Dinamarca sobre un refuerzo de la presencia de la OTAN en la región.

GD CP