Pese a su destitución, Julieta Makintach reclama su sueldo como jueza y se niega a reintegrar $4,5 millones
La exmagistrada, removida de su cargo por su participación en un documental realizado en medio del juicio por la muerte de Diego Maradona, presentó una cautelar para seguir percibiendo el salario. Reclama que la decisión aún no está firme y que es el "sostén de su familia".
El 18 de noviembre de 2025, Julieta Makintach fue destituida como jueza por irregularidades cometidas durante el primer juicio por la muerte de Maradona, tras ser acusada de participar de un documental que llevó a la nulidad del proceso. Ahora, la ex magistrada presentó una cautelar para seguir percibiendo ese sueldo, al mismo tiempo que rechazó la devolución de más de 4 millones y medio de pesos que cobró a fines del año pasado, antes del jury que selló su destino.
La ex titular del Tribunal Oral Criminal (TOC) Nº2 de San Isidro, que actuó como subrogante en el TOC Nº3 en el fallido debate por el fallecimiento del exfutbolista, argumentó que se encuentra en "situación de indefensión total" ya que es "sostén de su familia, de su cónyuge y sus hijos menores de edad", y actualmente se le notificó la baja de su prepaga. En esa línea, señaló que su remoción del cargo aún no está firme.
Así se desprende de la presentación que hizo su abogado el 29 de diciembre pasado ante el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº4 de La Plata. El escrito sostiene que el perjuicio contra ella es "irreparable" porque la "priva de su salario, afecta su estabilidad laboral, proyecta consecuencias funcionales, patrimoniales, reputacionales y consolida una situación de hecho ilegítima con el mero transcurso del tiempo”.
Por otro lado, Makintach mantiene otra disputa con el Poder Judicial bonaerense, que le reclama que devuelva $4.565.499,91 que cobró el 100% del salario en septiembre y octubre de 2025. En ese momento, debería haber percibido el 60% del mismo, ya que había sido suspendida desde el 26 de agosto y sobre ella pesaba una reducción salarial del 40%, mientras se analizaba si le correspondía enfrentar un jury de enjuiciamiento.
“Pido la inmediata suspensión de los efectos de las Resoluciones RAS-1075-2025 y RAS-1169-2025, ambas suscriptas por el Señor Secretario de Administración de la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, por resultar prima facie ilegítimas, arbitrarias y gravemente lesivas de derechos y garantías constitucionales y convencionales con jerarquía constitucional”, dice el documento que difundió la periodista de TN María Fernanda Alonso.
Julieta Makintach durante el jury de enjuiciamiento en su contra.
En detalle, la ex magistrada debía cobrar $4.762.397,17 ($9.327.897,08 menos los $4.565.499,91). Sin embargo, solicitó que se abstenga de "ejecutar los efectos de cualquier acto derivado de dichas resoluciones, retrotrayendo al estado anterior el pago íntegro del salario de la actora" hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo o subsidiariamente, con previa vista y acceso al expediente, "se abone el 60% de los salarios, en ambos casos con cobertura médica total del grupo familiar a cargo”.
Siguiendo ese criterio, recordó que presentó un recurso de queja ante la Suprema Corte bonaerense y, en caso de obtener un revés judicial, apelará ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN).
La exjueza Julieta Makintach (izq.), junto a sus colegas Verónica Di Tomasso y Maximiliano Savarino, en el anulado juicio por la muerte de Diego Maradona.
En este punto, mencionó dos antecedentes que la favorecerían: “la queja presentada por el exjuez Ariel Federico Arias, que finalmente la Suprema Corte declaró la nulidad de la resolución del Jurado de Enjuiciamiento que denegara los recursos extraordinarios”; y “el precedente de la CSJN invocado (el fallo) Graffigna Latino, que dispone la recurribilidad de las resoluciones de los jurados de enjuiciamiento provinciales ante arbitrariedad o violación al debido proceso y derecho de defensa como en el caso”.
Por último, y a pesar de que la evidencia en su contra contó con distintos testimonios e imágenes fílmicas en las que se la veía en su despacho y caminando por los tribunales sanisidrenses como parte del proyecto audiovisual, Makintach volvió a rechazar el jury en su contra. "Ante la arbitraria, infundada y desproporcionada campaña mediática, hostigamiento, denuncias, falacias, sumado al pedido de suspensión de su cargo, medida de dudosa constitucionalidad, negándole la posibilidad de ser oída con carácter previo a resolver y a ejercer la oportuna, real y efectiva defensa de sus derechos", cerró.
El nuevo juicio por la muerte de Maradona
El fallido debate oral y público por la muerte del exmediocampista de Boca y Nápoli se realizó entre marzo y mayo del año pasado, momento en que las defensas, querellas y Fiscalía pidieron la recusación de Makintach. La entonces jueza subrogante fue acusada de imparcialidad cuando se descubrió que estuvo involucrada en la filmación de una serie documental que registraba el desarrollo del juicio, titulada "Justicia Divina".
Para pedir que sea apartada, se exhibieron las filmaciones que la comprometían e incluso se descubrió que autorizó el ingreso de un equipo de personas que grabó audiencias dentro de la sala, sin conocimiento de las partes. Finalmente, la integrante del TOC 3 fue recusada y sus compañeros, Maximiliano Savarino y Verónica Di Tomasso, declararon la nulidad del proceso. Casi seis meses después, se resolvió su destitución en un juicio político y actualmente enfrenta una causa penal en la Justicia de San Isidro.
Tras varias idas y vueltas, finalmente se decidió que se lleve a cabo un nuevo debate oral contra los siete profesionales de la salud acusados de "homicidio simple con dolo eventual" por la muerte de Maradona. Ese proceso finalmente comenzó el 14 de abril pasado en el TOC Nº7 integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.
Entre los imputados se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque; la psiquiatra Agustina Cosachov; el psicólogo Carlos "Charly" Díaz; Nancy Forlini, coordinadora de la prepaga que fue contratada; el médico clínico Pedro Di Spagna; el enfermero Ricardo Almirón; y su jefe, Mariano Perroni, coordinador de Medidom. Existe una octava acusada, Gisela Dahiana Madrid, la única que será juzgada más adelante en un juicio por jurados.
El martes último ocurrieron las cuestiones preliminares y los lineamientos del juicio, mientras que este jueves iban a declarar los primeros testigos, incluida Dalma Maradona, una de las hijas del "Diez" y Claudia Villafañe. Pero, de manera sorpresiva, Luque solicitó ampliar su indagatoria y obligó a reprogramar los otros testimonios.
"Soy inocente, y lamento mucho lo que pasó", fueron las primeras palabras que pronunció el médico acusado, quien llegó a tener una relación muy cercana con Maradona. Asimismo, remarcó que no estaba a cargo de la cuestión clínica de Diego, sino que su rol era estrictamente como neurocirujano; y cuestionó la autopsia y las pericias oficiales, especialmente la idea de una agonía prolongada sin atención.
FP/DCQ
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